| |
La primera presidenta electa de la Argentina. El primer traspaso "normal" de un presidente electo a otro, del mismo partido, desde el retorno de la democracia. El fin del mandato del primer presidente que podría haber aspirado a la reelección y eligió no hacerlo. Es también -fuera del caso de presidentes que se sucedieron a sí mismos- el caso en que más intacto permanece el gabinete.
Las curiosidades estadísticas se suman para jalonar una jornada de asunción de gobierno que, por no pocas razones, ha sido calificada como histórica. La más llamativa de todas, no obstante, y que reviste las características de inédita a nivel mundial, es la que admite una condición ambivalente y proyecta lecturas capaces de variar el sentido de las anteriores. La entrega de la banda presidencial que, junto con el bastón de mando, Néstor Kirchner realizó hoy a su esposa Cristina Fernández, consagra definitivamente la institución informal del "matrimonio presidencial" que, acaso sin rigor formal pero con notable síntesis interpretativa, se acuñó en los últimos años.
Entonces, y más que otra cosa, �la primera presidenta electa de la Argentina es Cristina Fernández o la esposa de Néstor Kirchner? �La "normalidad" del traspaso puede juzgarse en términos de partido o pasa por una coordenada que soslaya esa dimensión y se inserta claramente en el personalismo? �Hasta qué punto puede asumirse como tal el "renunciamiento" de Kirchner? �La repetición de rostros es indicio de estabilidad o de que ahora "se quedan todos"?.
Aunque ninguna de estas consideraciones sea totalmente novedosa, inclinarse por uno u otro vector interpretativo determinará percepciones antagónicas de la realidad institucional argentina. La consolidación republicana que implica el armónico recambio y el matiz de avanzada que surge de la elección de una mujer como presidenta, confrontan sin atenuantes contra la apariencia de un marcado continuismo casi caudillista.
�Cuál será entonces la argentina de CFK, conforme a la flamante sigla con que ahora se resume el nombre de la nueva presidenta -salvando el dilema de qué apellido privilegiar al nombrarla- y le asigna connotaciones que remiten al malogrado estadista norteamericano del clan Kennedy?. �En qué términos se planteará la calidad institucional, que diseñó como eje de su propuesta? �En qué medida podrá preservar el rumbo económico, y hacerse cargo a la vez de las materias pendientes? �Cómo funcionará de ahora en más el "matrimonio presidencial"?
Cristina asume con una imagen positiva que aún no supera a la de su marido, con un caudal de votos que duplica los obtenidos por él y con un Congreso definitivamente afín en ambas cámaras. Una acumulación de poder y adhesión que allana su camino en lo inmediato, pero que podría convertirse en la contracara de la mejora institucional que promete.
Néstor deja a Cristina más de 45.000 millones de dólares de reservas en el Banco Central, contra los poco menos de 11 mil que recibió al asumir; el desempleo reducido a un tercio del que había entonces y la pobreza y la indigencia bajadas prácticamente a la mitad.
El cambio en los guarismos aparece en el marco del quinquenio de mayor crecimiento de la economía argentina en los últimos cien años, nada menos que 50 por ciento acumulado. Según Miguel Angel Broda, la Argentina registra hoy la tasa de crecimiento trimestral anualizada más alta del mundo: entre 11 y 11,7 por ciento, por encima de Perú y China.
Pero también es cierto que, en este plano, Néstor Kirchner no fue un "piloto de tormentas", ni mucho menos: toda su gestión se desarrolló en el marco de condiciones externas extraordinariamente favorables, que le permitieron llevar adelante medidas impensables o inviables en otro contexto -las retenciones, la cancelación de la deuda con el FMI, el avance de la presencia estatal en la economía, algunos retoques en materia tributaria- y lo dotó de herramientas invalorables a los efectos de la contención social.
�Cómo funcionará el esquema económico K en modo CF? �Cristina tendrá la vocación y el ánimo de ejercer el poder acumulado por su marido para llevar adelante reformas que tenderían a reducirlo?
La profundización del cambio es el término que, en sí mismo, lleva el germen de las contradictorias tensiones que jalonarán el próximo gobierno. El otro, el mismo.
Néstor Kirchner y Cristina Fernández pasaron sus últimas horas como presidente de la Nación y primera mandataria electa en la residencia de Olivos. La todavía futura jefa de Estado repasó el discurso que iba a pronunciar ante la Asamblea Legislativa, luego de recibir los atributos de mando por parte de su esposo, y donde delinearía los ejes centrales de lo que será su gestión en los próximos cuatro años.
La presidenta, en tanto, iniciará esta misma noche su agenda oficial de reuniones con el primer ministro de Francia, Francois Fillon, y la mandataria chilena, Michelle Bachelet.
La audiencia con el premier francés se realizará a partir de las 19.30 en la Casa Rosada y entre los temas a abordar figura el pedido galo para que la Argentina medie para lograr la liberación de Ingrid Betancourt, secuestrada por las Farc en la selva colombiana. También con Fillon se espera que la flamante jefa de Estado aborde la intención de la Casa Rosada de pagar la deuda de 6.300 millones de dólares con el Club de París, así como fortalecer la relación bilateral que había quedado resentida luego del retiro de la concesión al Grupo Suez.
A las 20, en tanto, Fernández de Kirchner recibirá en su despacho de la sede gubernamental a la mandataria trasandina, con quien cultiva una buena relación. Para mañana, la presidenta tiene previsto mantener reuniones bilaterales con el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón; el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe; y la gobernadora de Canadá, Micha�lle Jean. También está previsto que Fernández de Kirchner se encuentre con el nuevo titular del FMI, Dominique Strauss Kahn, que llegó a Buenos Aires para participar de su asunción.
Emerio Agretti