De la redacción de El Litoral
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, juró ayer en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde pronunció un discurso conciliador hacia el matrimonio presidencial, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, e hizo un guiño al gobernador electo de Buenos Aires, Daniel Scioli. A pesar de la formalidad de su discurso, Macri dijo que "no va a ser fácil" gobernar la Ciudad, porque "va a haber muchos momentos difíciles, que van a poner palos en la rueda, pero si estamos juntos lo vamos a lograr".
Minutos después de las 18, el líder de PRO ingresó al recinto del edificio legislativo acompañado de la flamante vicejefa Gabriela Michetti, quien juró en primer término. Rodeado de legisladores, delegaciones extranjeras, familiares y su futuro gabinete, Macri recibió del saliente jefe comunal, Jorge Telerman, un bastón hecho especialmente para la ocasión por el orfebre Juan Carlos Pallarols, luego de prestar juramento.
"Quiero dejar claro que no vengo a ser oposición de nadie", advirtió, tras lo que saludó "especialmente" a Cristina Fernández, a quien le deseó el mayor de los éxitos en su gestión, porque "su éxito va a ser el de todos los argentinos".
Remarcó que, a pesar de las "diferencias" que existen con Cristina Fernández de Kirchner, el "desafío es común: tenemos la difícil tarea de solucionarle los problemas a la gente, mejorar su calidad de vida y no debemos perder energías en peleas inútiles". Macri dedicó también un tramo de su discurso al presidente Néstor Kirchner, a quien saludó por finalizar su mandato al frente de la Nación. "Todos saben que hemos tenido muchas diferencias en estos cuatro años; siempre lo lamenté, estoy seguro de que si hubiésemos dialogado podríamos haber hecho más por la gente", aventuró.
Macri hizo además un guiño a Scioli, a quien saludó y llamó a trabajar en forma conjunta en la ciudad y el Gran Buenos Aires. "La agenda metropolitana nos obliga a trabajar juntos, estar cerca y ayudarnos, nuestra responsabilidad es la misma: la General Paz o el Riachuelo no son una frontera, al contrario, nos integran y nos unen, tanto en lo bueno como en lo malo", dijo Macri, quien no hizo ninguna mención a Telerman.
Por otra parte, el flamante jefe de Gobierno se comprometió a combatir la corrupción, revertir "la locura de la inseguridad" y la desigualdad social en la Ciudad, además de terminar "en fecha" las obras públicas, cuyas licitaciones serán publicadas en Internet.
"No voy a retroceder frente a los que quieran conservar privilegios, a los que se acostumbraron a la corrupción y al abuso", dijo durante su discurso en el recinto del Legislativo y llamó a "todos los vecinos a trabajar juntos".