AFP/EFE/De la redacción de El Litoral
El presidente saliente Néstor Kirchner, y la mandataria entrante, Cristina Fernández de Kirchner, coincidieron anoche en pedir la libertad de la política colombiana Ingrid Betancourt y en abogar por la multilateralidad en las relaciones internacionales.
Ambos fijaron esa posición durante la recepción que brindaron en el Palacio San Martín a las delegaciones extranjeras que vinieron a Buenos Aires para asistir luego al cambio de gobierno. "Llamamos seriamente por su libertad (de Betancourt) a todos los pueblos del mundo. Dios quiera que pronto se pueda solucionar", dijo Kirchner.
Fillon había declarado antes que "dejar a Ingrid Betancourt en la selva colombiana, dejar que el olvido se instale sería un crimen, y Francia no quiere participar de ese crimen".
El presidente colombiano Alvaro Uribe, antes de viajar a Buenos Aires para las ceremonias, designó a la Iglesia Católica como única responsable de negociar con la guerrilla colombiana de las FARC.
Las tratativas apuntan a la eventual creación de una `zona de encuentro', para pactar un canje de 45 rehenes, entre ellos Bentancourt, ex candidata presidencial, por unos 500 rebeldes presos.
Cristina Kirchner señaló durante el banquete en honor de los visitantes que "vamos a responder a la invitación del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, a colaborar en esta cruzada por la vida y la libertad".
"Estaremos haciendo honor también al Día de los Derechos Humanos (el 10 de diciembre) y esa Declaración Universal, tras el horror de la Segunda Guerra y el horror del Holocausto", dijo Cristina. Néstor Kirchner mencionó, además, que en una de las mesas estaba Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, y le dijo que la saludaba "especialmente, como a una madre que está sufriendo junto a su familia por su hija secuestrada".
Kirchner y Cristina habían llegado al señorial palacio de la plaza San Martín poco después de las 22, donde fueron recibidos por una ovación del público allí reunido, al que agradecieron levantando los brazos.
El presidente Kirchner agradeció "a todo el pueblo argentino y organizaciones libres, trabajadores y empresarios, a los que piensan como uno y a los que no".
"Hemos vuelto a hacer un culto de la democracia, el consenso, el derecho a disentir, a crear e imaginar. Es fundamental en un país como el nuestro, que vivió el terrorismo de Estado y las políticas de exclusión e inequidad", afirmó.
El mandatario cerró su breve alocución con una definición sobre las relaciones internacionales: "Levanto la copa por un mundo multilateral, donde el amor y no las guerras dominen su escenario", dijo.
La multilateralidad, en oposición de la unilateralidad que se atribuye a Estados Unidos, fue también tema del discurso de la mandataria electa.
"Esperemos reconstruir la multilateralidad perdida, el equilibrio perdido y que entonces esos derechos humanos, de primera generación y de segunda generación, sean el signo distintivo del siglo que comienza", dijo Cristina.
Fernández de Kirchner destacó que minutos antes seis hubieran firmado "el acta fundacional del Banco del Sur que nos agrupa en un intento de construir instrumentos regionales que permitan el desarrollo de nuestros pueblos en forma equitativa".
Asimismo, agradeció a los invitados por su presencia, a la que describió como "un acto de distinción para el pueblo argentino al que representamos".
El banquete fue servido en el histórico Palacio San Martín, un edificio construido entre 1905 y 1906, y recién restaurado, con algunos salones creados a imagen y semejanza de los de Versalles, antigua sede de la monarquía francesa.
Asistieron a la cena ocho jefes de Estado, entre ellos los presidentes de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva; de Venezuela, Hugo Chávez; de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos; de Chile, Michelle Bachelet; de Colombia, Alvaro Uribe; y de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales.
El único presidente del Mercosur que había anticipado su ausencia fue el uruguayo Tabaré Vázquez, quien en función del conflicto medioambiental con Buenos Aires anunció su arribo para hoy, con el fin de sólo participar este mediodía de la asunción de Cristina Kirchner.
Por Francia estuvo presente el primer ministro Francois Fillon y la ministra de Economía, Christine Lagarde; en representación de España concurrió el príncipe Felipe de Asturias -heredero de la corona del rey Juan Carlos de Borbón-, mientras que el gobierno de Estados Unidos envió a la secretaria de Trabajo, Elaine Chao.
Entre los principales invitados de organismos internacionales estuvieron el director del FMI, Dominique Strauss Kahn; el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA) José Miguel Insulza; la presidenta del Banco Mundial Pamela Cox; el ex presidente del BID Enrique Iglesias y el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos Alvarez.
También llegaron la titular del Consejo de las Américas, Susan Segal, y el director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia.
Numerosos países eligieron mujeres para saludar la llegada de la primera presidenta electa en la historia argentina, como El Salvador, con la vicepresidenta Ana Vilma Escobar.
México envió a la canciller Patricia Espinosa; Perú al vicepresidente Luis Giampetri Rojas y a la vicepresidenta segunda, Lourdes Mendoza del Solar, en tanto que por Italia llegó la ministra de Políticas Familiares, Rosy Hindi.
En representación de Panamá estuvo la primera dama, Vivian Fernández de Torrijos.
La reina Isabel II de Inglaterra envió a la gobernadora general de Canadá, Michelle Jean, mientras que Gran Bretaña destacó al dirigente del Partido Laborista, Bob Blizzard, e Israel al ministro de Interior, Meir Sheetrit.
El presidente venezolano fue quien más llamó la atención al llegar al palacio San Martín, fuertemente custodiado por varios hombres y en un camión de un escuadrón especial de la Policía Federal, con armas largas.
Luego del juramento en el Congreso de la Nación, donde el presidente saliente colocará a su esposa la banda presidencial, ambos se dirigirán a la Casa de Gobierno.
Cristina será escoltada por efectivos del Regimiento de Granaderos a Caballos, para tomar juramento a las 17, en el Salón Blanco, a quienes se desempeñarán como ministros en esta gestión.
Se trata del jefe de Gabinete, Alberto Fernández; los ministros de Economía, Martín Lousteau; de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández; de Interior, Florencio Randazzo; de Salud, Graciela Ocaña; de Educación, Juan Carlos Tudesco, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao.
También tomará juramento a los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; de Trabajo, Carlos Tomada; de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y de Defensa, Nilda Garré, que continuarán en sus cargos, así como los secretarios general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
Después de esta ceremonia, se realizará un festival de música popular -denominado "Festival de la democracia"-, a cargo de destacadas figuras, frente a la Casa Rosada, de cara a la Plaza de Mayo.