De la redacción de El Litoral
"Nosotros tuvimos el mandato de la comisión directiva para resolver. Y lo hicimos por unanimidad. Claudio Gugnali seguirá siendo el técnico del plantel profesional". Así, escuetamente pero con firmeza, el vicepresidente primero de la institución y presidente de la subcomisión de fútbol profesional, doctor Rubén Decoud, confirmó esta mañana lo que hasta ayer era un secreto a voces: la continuidad de Gugnali en Unión.
Claro que, antes de que se tomara la decisión, hubo un intento que alteró la tranquilidad en Unión: Juan Vega trató de convencer a Nery Pumpido para que asumiera como entrenador del plantel. La respuesta de Pumpido -en tratos con Estudiantes- no se hizo esperar demasiado: "Sé que alguna vez voy a dirigir a Unión, pero éste no es el momento", dijo el ex arquero y técnico de la institución. Y allí se desmoronaron las ilusiones que había por la avenida de "revolucionar" el mercado con la contratación de Pumpido, que luego de irse de Unión tuvo un aceptable paso por el fútbol mexicano, fue campeón de la Libertadores con Olimpia de Paraguay y luego dirigió en la Argentina a Newell's.
El doctor Rubén Decoud señaló esta mañana que la decisión de ratificar en el cargo a Claudio Gugnali fue tomada por unanimidad por parte de la subcomisión de fútbol, más allá de que algunos de sus integrantes, en la intimidad, no estaban del todo convencidos.
Para sumarse al plantel profesional, Gugnali confirmó que tendrá en cuenta al arquero Luis Ojeda (de la Selección Nacional Sub 17 y con contrato profesional con el club), los volantes Alejandro Pérez (debutó hace algunas semanas) y Juan Pablo Lezcano (enganche), y el delantero Fernando Márquez, quien tiene un puñado de partidos como profesional.
La idea de Gugnali es efectuar, al menos, cuatro encuentros de pretemporada antes del comienzo de la actividad.
En declaraciones formuladas al programa "Picado en la Plaza", que se emitirá esta noche a las 23, por la pantalla de Cable y Diario, el volante Paulo Rosales dijo que, "cuando hablé con Claudio y le pedí que me sacara del equipo, no fue porque no quería ir al banco, como escuché por allí. De ninguna manera. De hecho, fui como suplente en el partido con Independiente Rivadavia, y cuando entré, me di cuenta de que me sentía mal, no podía moverme. Pero tuve algunas cuestiones personales que incidieron en lo deportivo. Y en esto no tienen nada que ver ni el anterior técnico (por Trullet) ni tampoco el actual (por Gugnali).
El volante, que pasará sus vacaciones en Cosquín, de donde es oriundo, señaló que "espero tener un buen año y borrar lo malo que terminó siendo el 2007. El Apertura 2006 había sido excelente y pensaba que el gran año se iba a dar en este, pero las cosas no me salieron bien y hay que revertirlo", concluyó.
Rosales ha tenido algunos tanteos, pero también aclaró que le gustaría quedarse en Unión y cambiar la imagen que dejó en este año ya concluido en lo deportivo.