Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
El partido se iniciará a las 19.30 (7.30, hora de la Argentina) en el estadio Nacional de Tokio, ubicado en el barrio de Shinjuku-ku, escenario que estará colmado por 48.000 espectadores, de los cuales, cerca de mil serán hinchas de Boca Juniors.
El cotejo será transmitido en vivo para la Argentina por la cadena Fox Sports y Boca Juniors llegará a este choque con el solo objetivo de jugar la final con el vencedor de la otra llave que componen el poderoso Milan, de Italia, y el campeón asiático Urawa Red Diamonds, de Japón.
Boca Juniors es un viejo conocido de la afición local, ya que ganó dos copas en Japón, dos copas intercontinentales (ante el Real Madrid, en 2000, y el Milan, en 2003) y perdió una (a manos del Bayer Munich, en 2001) y afrontará este compromiso ante el conjunto africano sin su principal futbolista, Riquelme, que estará presenciando el partido en la platea, pues no fue autorizado por la Fifa para jugar el torneo debido a que Boca no lo inscribió en tiempo y forma.
Enfrente estará el sorprendente equipo tunecino Etoile Sportive du Sahel, que en su primera presentación venció al Pachuca, de México, 1 a 0, constituyéndose en la revelación del certamen.
El director técnico Miguel Ángel Russo esperará hasta último momento para confirmar la formación, aunque es muy probable que la duda que tenía entre los mediocampistas Neri Cardozo y el uruguayo Alvaro González quede disipada y, finalmente, sea el mendocino quien juegue por el sector izquierdo. El resto de la alineación no presentará mayores variantes respecto de los últimos partidos.
En tanto, el campeón africano, que no cuenta con figuras de relieve, aguarda tranquilo el cotejo, porque el hecho de haber eliminado al Pachuca le dio un incentivo más para seguir soñando con llegar a la final.
Boca Juniors, con este debut, se convertirá en el primer equipo argentino en jugar un Campeonato Mundial de Clubes, un torneo que fue ganado el año pasado por el Internacional, de Porto Alegre, donde jugaban dos ex Boca, Pedro Iarley y Fabián Vargas.
"Todos hablan de la final con el Milan, pero nosotros sabemos muy bien que por delante, primero, tenemos un partido muy difícil, que es el enfrentamiento ante el Etoile, un equipo duro, que llegó por méritos propios a esta semifinal", le dijo a Télam el director técnico xeneize, Miguel Russo.
Por su parte, el francés Bertrand Marchand, entrenador del conjunto africano, recordó que en Boca Juniors "jugaba Diego Maradona" y resaltó que "es un equipo con una gran tradición futbolística".
"Enfrentarlos es cumplir un sueño. Sabemos que tienen futbolistas muy importantes como Martín Palermo, pero nosotros también tenemos lo nuestro y confiamos en nuestras fuerzas", aseveró.
Boca Juniors: Mauricio Caranta; Hugo Ibarra, Jonatan Maidana, Gabriel Paletta y Claudio Morel Rodríguez; Sebastián Battaglia, Fabián Vargas, Ever Banega y Neri Cardozo; Rodrigo Palacio y Martín Palermo.
El mediocampista de Boca Juniors Juan Román Riquelme aseguró que el presidente de la AFA, Julio Grondona, "hizo todo lo posible para que pudiera jugar" en el Campeonato Mundial de Clubes de Japón, "y no fue su culpa que no se consiguiera".
"Hablé con Julio, con quien tengo una buena relación, y él hizo todo lo posible para que pudiera participar en este torneo, pero lamentablemente no se pudo y no me queda nada más que agradecerle", afirmó Riquelme.
El ex jugador del Villarreal llegó ayer a Tokio para incorporarse al plantel de Boca Juniors en calidad de "hincha", para presenciar los partidos del torneo mundial, pues la Fifa no lo autorizó a jugar debido a que el club no presentó en tiempo y forma los papeles para su inscripción.
"Uno siempre pensó que las cosas se iban a solucionar y que iba a tener la oportunidad de jugar, pero al mismo tiempo tenía claro que la situación era difícil", agregó el jugador. "Ahora la situación está así y me toca mirarlo como hincha. Ojalá que mis compañeros nos puedan dar una alegría", aseveró la estrella boquense.
Con su llegada al hotel, Riquelme revolucionó el lugar y tras un breve descanso salió a caminar por las calles de Tokio con sus compañeros, quienes tuvieron la tarde libre.
"Esto es único. Acá no se está todos los días. Yo vengo como hincha y no sé si voy a tener la oportunidad que van a tener los muchachos de jugar este campeonato, porque no siempre se viene a Japón. Por eso deseo que a mis compañeros las cosas les salgan bien", argumentó.
Para Riquelme "sería normal que Boca y Milan jueguen la final, porque son los dos equipos más poderosos de este torneo y merecen estar ahí".
Respecto de los cuestionamientos que se le hicieron al director técnico Miguel Angel Russo por las flojas actuaciones del equipo boquense en el torneo argentino, remarcó que "él se tiene que sentir un afortunado, porque no todos tienen la suerte de defender los colores de Boca. Yo me siento un afortunado de poder estar acá. Y Miguel no tiene que demostrar nada a nadie, porque en el primer torneo ha ganado la Copa Libertadores de América y eso habla de por sí de sus valores", enfatizó Román.
El entrenador de Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, dijo ayer que la victoria del Etoile Sportive du Sahel, de Túnez, rival del equipo xeneize mañana en su debut por el Campeonato Mundial de Clubes de la Fifa, no le cambió los planes y remarcó que su equipo está "cerquita de subir un escalón muy alto".
"Todos los medios periodísticos en Buenos Aires hablaban de que el rival nuestro iba a ser el Pachuca, pero, gracias a Dios, esto es fútbol y puede suceder que el favorito no pase de ronda, y entonces todo esto ha sido mérito del Etoile Sportive du Sahel", afirmó el técnico de Boca Juniors.
En declaraciones a la prensa, luego del entrenamiento realizado en el estadio Nacional, Russo dijo que el rival africano "indudablemente tiene menos presión que Boca o el Milan", pero resaltó que el Etoile "viene de un fútbol en constante crecimiento".
"A nosotros no nos cambió los planes su forma de jugar", reveló Russo, quien, al analizar tácticamente al rival de Boca, dijo que en el partido frente al Pachuca "arrancaron con un enganche, y después, fueron jugando con cuatro en el medio. En definitiva, fueron llevando el partido hasta que se les dio la victoria".
Consultado acerca de si el Etoile puede sorprender a Boca, Russo respondió: "Por norma, tenemos respeto por todos los rivales; indudablemente, sabemos que Boca tiene la marca de favorito".
En otro tramo del diálogo con la prensa, Russo manifestó que habló con Sebastián Battaglia y Martín Palermo -dos históricos del club que ganaron la Copa Intercontinental en 2000- sobre la importancia de jugar este tipo de finales. "Cuando uno está acá, mira para atrás, repasa y piensa que cuesta mucho llegar hasta donde llegamos, pero uno va por algo más que la gloria", resaltó. En ese sentido, dijo que el plantel va a vivir situaciones "muy importantes en la vida de un futbolista".