París vende reactores nucleares a Libia

París y Trípoli firmaron contratos por valor de más de 10.000 millones de euros que incluyen la venta de 21 aviones y de uno o varios reactores nucleares en el primer día de la polémica visita del líder libio Muammar Kadhafi, criticada incluso por miembros del gobierno.

En una ceremonia que tuvo lugar anoche en el Elíseo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el coronel Kadhafi firmaron un acuerdo de cooperación nuclear que incluye el "abastecimiento de uno o varios reactores nucleares para la desalinización del agua del mar".

Trípoli confirmó además el encargo de 21 aparatos Airbus de diferentes modelos por un precio de catálogo de 3.200 millones de dólares.

Una fuente solvente de la presidencia francesa explicó además que ambos países firmaron un "memorándum de intenciones" para la adquisición por Libia de 14 aviones de combate Rafale y 35 helicópteros, más otro material militar por un valor de 4.500 millones de euros.

En total, el Elíseo, sin detallar la factura, dijo que el valor de los contratos acordados con Libia alcanzaba los 10.000 millones de euros.

La primera jornada de la visita del líder libio estuvo marcada además por las críticas.

El presidente francés, acusado de haber sacrificado sus principios a la "diplomacia de la chequera", dijo que le pidió a Kadhafi que "avance por el camino de los derechos humanos", justificando así su invitación.

"Francia recibe a un jefe de Estado que eligió renunciar definitivamente a la posesión de armas nucleares" y "al terrorismo", recordó Sarkozy.

El presidente francés había recibido a Kadhafi a los pies de las escaleras del Elíseo después de su llegada a mediodía al aeropuerto de Orly, donde lo esperaba la ministra de Interior francesa, Mich�le Alliot-Marie.

Kadhafi se hizo instalar una tienda beduina en los jardines de la residencia de Marigny, que suele acoger a los huéspedes presidenciales.

Unas 80 personas -opositores y partidarios de Kadhafi- que trataron de manifestarse fueron detenidas.

Sarkozy y Kadhafi volverán a reunirse mañana después de la cena oficial celebrada con la que culminó la jornada.

La visita del dirigente de la revolución libia provocó airadas críticas de la oposición socialista, de organizaciones no gubernamentales y de la secretaria de Estado para Derechos Humanos, Rama Yade.

Yade se declaró "molesta" por la visita y estimó, en una entrevista al diario Le Parisien, que Kadhafi "tiene que entender que Francia no es un felpudo en el que un dirigente, terrorista o no, se pueda limpiar los pies de la sangre de sus crímenes".

AFP