Luego de jurar en el Congreso
Una multitud vitoreó a la flamante presidenta
Daniel Scioli tomó el juramento de rigor y tanto Cristina Fernández de Kirchner como Julio Cobos lo hicieron por Dios, la Patria y los Santos Evangelios. Emoción en una ceremonia sin antecedentes.

Miles de partidarios saludaron a Cristina Fernández de Kirchner, quien tras asumir como presidenta de la Nación se dirigió en automóvil desde el Congreso hacia la Casa Rosada junto a su esposo, el mandatario saliente, Néstor Kirchner.

El vehículo oficial tardó más de 40 minutos en realizar el trayecto de mil metros entre ambos edificios por una avenida de Buenos Aires colmada de manifestantes, al igual que la Plaza de Mayo, situada frente a la Casa Rosada.

Luego de jurar ante la Asamblea Legislativa como mandataria, Fernández de Kirchner recibió la banda presidencial y el bastón de mando de manos de su marido, un hecho inédito en la historia del país, y pronunció un extenso discurso.

Posteriormente, ambos saludaron al público y subieron a un automóvil de color gris que los trasladó hacia la Casa Rosada, en medio de los vítores de los manifestantes, que tiraron papel picado al paso del vehículo.

Los dos bajaron las ventanillas del coche y, a pesar de la presencia de decenas de agentes de seguridad, varias personas lograron acercarse al vehículo, al igual que numerosos reporteros gráficos y camarógrafos.

Detrás del automóvil presidencial y su comitiva desfiló por la Avenida de Mayo, el cuerpo de Granaderos a Caballo. Los manifestantes, en su gran mayoría del Partido Justicialista hicieron flamear banderas argentinas y símbolos de esa fuerza política.

Emoción y protocolo

Enfundada en un vestido blanco de encaje cruzado por la banda presidencial, Cristina Fernández de Kirchner se emocionó hasta las lágrimas en el recinto del Congreso, donde coronó su ascenso al poder en un efusivo abrazo con su marido, el mandatario saliente Néstor Kirchner.

"Tenemos que firmar primero", le indicó con convicción Cristina, casi retándolo, a su marido -poco afecto al protocolo-, al invitarlo a rubricar el traspaso de mando ante la Asamblea Legislativa colmada de autoridades locales y extranjeras, antes de adoptar la banda celeste y blanca y el bastón de mando.

"Nunca pude aprender el protocolo", se lamentó con ironía el ex presidente, que fue tan aplaudido como su esposa por los seguidores del poderoso matrimonio, apostados en las tribunas del salón, desde donde cayó una lluvia de papelitos al inicio de la ceremonia.

En el recinto hubo algunos cánticos pero faltó la liturgia peronista que acompañó la jura de todos los mandatarios peronistas.

Cristina Kirchner juró como presidenta acompañada por una edecana, una novedad que ella misma instaló por primera vez en el protocolo de Argentina, donde siempre fueron militares hombres quienes ejercieron esa función de auxiliar de los mandatarios.

Después festejó el ascenso hacia la máxima jefatura del Estado, al que llegó con el 45,29% de los votos, con un efusivo abrazo con su marido, bajo la atenta mirada de su madre, Ofelia Wilhelm, y de sus dos hijos, Máximo (30 años) y Florencia (17).

Actores y ministros

Al llegar a la Casa Rosada, Cristina depositó el bastón presidencial en manos de su hija Florencia, y entró sonriente para la jura de los ministros que conforman su gabinete, en el que mantuvo a la mayoría de los funcionarios de su marido.

A la cita en el Salón Blanco de la Casa Rosada confluyeron actores e intelectuales, entre los que se pudo ver a la uruguaya China Zorrilla, a la pareja formada por Nancy Dupláa y Pablo Echarri, y a Osvaldo Bayer.

Los festejos por la llegada de la primera mujer argentina presidenta por mandato de las urnas concluyeron con un festival popular en la Plaza de Mayo.

Miradas santafesinas

Legisladores santafesinos enrolados en la oposición destacaron varios aspectos del discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, entre ellos, la fuerte mención al tema educativo, pero coincidieron en cuestionar el planteo realizado ante su par uruguayo, Tabaré Vázquez, sobre el diferendo de las pasteras.

El senador nacional por Santa Fe, el socialista Rubén Giustiniani, dijo a El Litoral que "fue positiva la referencia a la educación; fue insuficiente en varios aspectos, entre ellos, la carencia de anuncios en lo económico-social y fue inconveniente la mención que hizo del conflicto con Uruguay con Tabaré Vázquez adelante".

Giustiniani fue compañero de fórmula de Elisa Carrió en octubre último y resaltó la importancia que tiene en el sistema democrático el recambio institucional que expresa la voluntad popular.

El flamante secretario del bloque radical de Diputados, Pedro Morini, calificó como "bueno, en muchos aspectos el discurso, especialmente los párrafos dedicados a la educación, la economía, la relación entre campo e industria. Este discurso pudo ser el del presidente saliente y la diferencia es que en la práctica después no lo realizan. Ahora la presidenta tiene que demostrar que está dispuesta a hacer lo que dice".

El radical santafesino consideró "mala la referencia al presidente uruguayo. Vino al país en un gesto de madurez y fue inoportuno el planteo". Además, Morini objetó que haya pasado por alto lo realizado en la década del 80 en materia de derechos humanos y la falta de autocrítica con respecto a su participación en las políticas de los 90. "Compartimos la posición de la presidenta en el tema Justicia, pero no lo realizado con respecto al Consejo de la Magistratura".

Verónica Benas, del ARI, definió como "interesante" el discurso, especialmente en lo referente a educación pública, la autonomía expresada con respecto al presidente saliente y al rol de la mujer. "Intenta empezar con paso firme la gestión".

La flamante diputada también cuestionó lo dicho sobre Uruguay y haber obviado a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. En el otro lado de la balanza coloca el reconocimiento a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y el compromiso militante en defensa del pueblo argentino.

Punto por punto

* Pacto social: "No es sólo acuerdo de precios y salarios. No soy gendarme de la rentabilidad de los empresarios, ni parte de internas sindicales y políticas".

* Rumbo económico: "Se trata de poder sentar las bases de acumulación, para que las elecciones democráticas no signifiquen cada cuatro años cambiar el modelo".

* Congreso: "Del ajuste permanente en los 90 pasamos al Parlamento que aplaudía el default. Creo que hemos recuperado el equilibrio".

* Justicia: "Saldamos una deuda: dar una Corte Suprema a los argentinos que no nos avergonzara".

* Jueces y ganancias: "Espero que podamos colocar a todos los argentinos en pie de igualdad tributaria, que no haya ninguno que no pague impuestos".

* Derechos Humanos: "Hemos derribado el muro de la impunidad y decretado la anulación de las leyes de Obediencia debida y de Punto Final. Hemos aportado a la construcción del sistema democrático".

* Educación pública: "Convoco a todos, a los padres, a los alumnos, a los docentes, a una escuela pública diferente. Yo me eduqué en una escuela pública donde había clases todos los días; donde los maestros sabían más que los alumnos y teníamos que estudiar todo el día para poder aprobar y pasar".

* Malvinas: "Mantengo el reclamo indeclinable de nuestra soberanía sobre las islas Malvinas y llamo al país ocupante a cumplir con el mandato de las Naciones Unidas, porque hay una situación de enclave colonial".

* Modelos: "Tomo ejemplo no sólo de Eva (Perón), sino de mujeres que con pañuelos blancos se atrevieron donde nadie lo hacía; de las Madres y de las Abuelas de la Patria. En el ejemplo de ellas y también de nuestros próceres, de Mariano Moreno, de San Martín y de Belgrano, quiera Dios y me ilumine para que me equivoque lo menos posible, que me ayude a escuchar, que me ayude a decidir".

* Género: "Sé que tal vez me cueste más porque soy mujer, porque siempre se puede ser obrera, se puede ser profesional o empresaria; pero siempre nos va a costar más".

* Incorporación de Venezuela al Mercosur: "Para cerrar la ecuación energética de América Latina, porque alimentos y energía serán las claves del futuro que ya está aquí entre nosotros".

* Kirchner: "Usted, después de todo, nunca fue un posmoderno. En tiempos de la posmodernidad, usted es un presidente de la modernidad y me parece que yo también".

* Movilidad social: "La movilidad social ascendente ha sido precisamente lo que ha caracterizado a este país, dándonos una poderosa clase media, y permitiendo que hijos de trabajadores puedan llegar a la primera magistratura del país".

Número 50

Cristina Fernández de Kirchner es la presidenta número 50 desde 1826, y la quinta electa por el voto popular desde el retorno a la democracia, en 1983. Si se computan las reelecciones (Yrigoyen, Perón y Menem), Cristina sería la presidente número 54.

El número también varía si se contabiliza a los presidentes electos por el voto popular o los originados en dictaduras militares. También, si se diferencia el voto universal (1912) del restringido. Además, hay que tener en cuenta las numerosas crisis institucionales por las que atravesó el país, que implicaron la existencia de presidentes provisionales que no fueron electos por el pueblo ni surgieron de dictaduras. O el caso de los vicepresidentes que reemplazaron por fallecimiento a los jefes de Estado.

La institución presidencial se creó por primera vez en 1826. Sin embargo, un año más tarde, se disolvió para regresar recién en 1853, tras la caída de Juan Manuel de Rosas.