Aníbal Farías
Aunque la obligatoriedad está vigente, los motociclistas, en varios momentos del día, ya no utilizan el casco. Algunos dicen que es por las altas temperaturas; sin embargo, los horarios nocturnos son los preferidos para no utilizarlo.
El castigo por medio de las multas tampoco dio grandes resultados, ya que varios motociclistas denunciaron la inoperancia de los policías municipales. La campaña de ordenamiento del tránsito vehicular, especialmente, la que apunta a generar una obligatoriedad en el uso del casco en los motociclistas que circulan en el radio urbano de esta ciudad, atraviesa por estos días un muy mal momento.
Es que a pesar de la insistencia en los medios, las campañas con cartelería informativa y las distintas estrategias para llegar con el mensaje de "usá el casco", la historia se diluye y de a poco, ya nadie lo usa.
Realizar un eficiente control en todas las calles de Ceres es imposible, a esto ya lo escuchamos varias veces desde la propia policía municipal y ahora, con el no uso del casco, se nota. Las alternativas de pescar a los infractores llevaron, indefectiblemente después de una mediana campaña preventiva o de preaviso, a la extrema sanción. Sucede que desde el inicio, la obligatoriedad venía a los tumbos con varios interrogantes sin poder contestarse. Algunos de esos cuestionamientos avisaban que la cosa se iba a poner complicada a futuro: y el futuro llegó.
Dejando de lado que el casco de costo más bajo no te salva la vida, pero, que es y fue desde el arranque el más vendido -lo afirman los mismos motociclistas-, a esta altura se presentan en la campaña varias incógnitas.
�Por qué los conductores que no llevan casco y conducen solos son multados y los que llevan casco y su acompañante no, no se sancionan?
�Por qué los inspectores se agrupan de a tres para el cobro de las multas y no se dividen, así pueden cubrir más esquinas?
�Por qué se permite transitar en moto a mujeres u hombres que transportan hasta tres niños en un mismo ciclomotor a pesar de llevar casco?
�Por qué no se sanciona a los que llevan el casco en la mano, en el manubrio y no en la cabeza?
�Por qué de noche la ciudad está liberada para que no se use el casco?
Y así tantos otros reclamos o preguntas que, diariamente, hacen a los medios cientos de motociclistas a quienes, la gran mayoría, no se les cobró nunca una multa a pesar de usar poco el casco.
El desmadre agudiza la situación, esto es inevitable; pero, ya se analiza desde ámbitos gubernamentales poder revertir la inocultable realidad. La obligatoriedad que se impondrá sobre el uso del casco en los próximos días en otras localidades puede ayudar. El viraje de cómo se realizan los controles y en qué lugares se deben hacer tiene que producirse, no aplicando el factor sorpresa sino tal vez repensar el de la rutina. Y se hace imperioso que actúen en la campaña otros actores que por ahora se han mantenido mirando desde afuera, entre ellos, los comerciantes de motos, quienes deberán concientizar a sus clientes del uso del casco exigiéndoles su compra cuando adquieran el ciclomotor.
"Usarlo se tornará incómodo, pero es obligatorio, aprendamos a respetar y a hacer respetar, aunque sea por una vez, las obligaciones", manifestaron.
La obligatoriedad
que se impondrá del uso del casco en los próximos días en otras localidades puede colaborar con el trabajo que se intenta hacer en Ceres, la pujante ciudad ubicada en el departamento San Cristóbal, muy cerquita del límite con la provincia de Santiago del Estero.