La disciplina escolar
Señores directores: Antes, siendo niño -hace mucho tiempo- mi maestra en una de sus clases, luego de revisar mis orejas y fiscalizar que mi guardapolvo estuviera limpio, me dijo dando comienzo a la enseñanza del día: "íCarlitos! ¿En cuántas partes se divide el cuerpo humano?". Con aire de sabelotodo respondí de inmediato: "íSeñorita, en tres partes, cabeza, tronco y extremidades!".
"Jaimito" -el ficticio niño travieso popular de todos los cuentos- que era un imaginario compañerito mío, que no estaba en ese momento en su banco sino tirándole el pelo a otro, exclamó: "íEstá equivocado, porque se divide según lo pise el tranvía!" (en aquella época circulaban los tranvías por la calle San Jerónimo de sur a norte, ícuántos años hace!).
Muy académicamente, la maestra tomó el puntero que medía 1,20 m y lo dejó de 0,90 en la cabeza de Jaimito.
Entre nosotros, no quiero ni suponer que éste sea un gran método pedagógico de la maestra, ni tampoco lo aconsejo, ípero fue eficaz! íJaimito no se movió durante el resto de la clase!
Enterado del hecho, el director de la escuela, que era un docente muy correcto, muy capaz y muy enérgico, llamó a la maestra -en privado- y la reprendió: "íUsted, señorita, no ha estado acertada con Jaimito! íHay que saber graduar las faltas! íSaber medir la gravedad! En este caso, sólo bastaba dejar el puntero a 1,10 ó 1 metro y no a 0,90! Le repito: íEn la docencia, hay saber medir la gravedad de la falta, para sancionar!".
En el Libro de la Vida han pasado muchas hojas y puedo equivocarme al decir que todo tiempo pasado fue mejor. Voy a intentar repetir, en estos tiempos modernos, cómo sería sancionado Jaimito por la misma falta de disciplina y su correspondiente castigo.
"Reunido el democrático consejo de convivencia de la escuela, con la presencia del director, del vicedirector, el representante del Centro de Estudiante de la escuela, la jefa de disciplina, la asesora docente, la sicóloga escolar: el padre y la madre de Jaimito, la maestra y el propio Jaimito, quienes luego de un amplio debate durante 4 horas -extraclases- se resolvió: "Llamar seriamente la atención a la maestra, con constancia en su legajo personal, por haber ejercido una violencia inadmisible, opuesta al trato que debe tener una docente hacia el alumno".
Jaimito por su parte, fue elegido democráticamente por los alumnos como "El mejor compañero" y también democráticamente elegido para llevar la Bandera en los Actos de la escuela.
Esta carta no se ajusta a la verdad pero "algo" parecido ocurre en las escuelas, colegios y universidades argentinas.
Prof. M. Carlos Visentín - DNI: 2.389.173. Ciudad.