Balance de la primera semana
Cristina Kirchner da continuidad al estilo de gestión de Néstor
La presidenta volvió al sur a firmar el contrato para la construcción de una turbina hidroeléctrica en Río Turbio. Foto: DyN. 

Aunque con una agenda que no hubiera deseado para su debut, en su primera semana la flamante presidenta ratificó las líneas de su predecesor, hasta en el estilo.

Viviana Mariño (CMI)

Hubo promesa de continuidad. Y se cumplió. Al menos en materia de estilo en el ejercicio del poder, la primera semana de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mostró muchos de los gestos y actitudes que, durante cuatro años, distinguieron la forma de hacer política de su esposo y antecesor en el cargo.

Una agenda que la Presidenta seguramente nunca hubiera deseado para su debut -el desafío de Hugo Moyano en política doméstica y la reaparición del caso del venezolano y el maletín con dólares, esta vez en clave de cortocircuito con Estados Unidos, por mencionar los dos episodios más destacados- expuso la permanencia de ciertos modos. Y de un idéntico reflejo político.

La flamante mandataria eligió el silencio y los contactos sigilosos para responder a la advertencia del jefe de la CGT -"si no defiende los derechos de los trabajadores, estaremos en la vereda de enfrente", había amenazado el líder camionero- pero no dudó en usar el atril de la Casa de Gobierno para fijar posición ante la administración de George W. Bush.

El mecanismo comunicacional

El nuevo capítulo del affaire Antonini Wilson dejó al descubierto, sin embargo, que el mecanismo comunicacional del gobierno entrante necesita, como todo engranaje nuevo, de cierta afinación.

Es que antes de la intervención pública de la Presidenta con la excusa de un acto en el Salón Blanco de la sede gubernamental, el caso fue abordado públicamente por tres hombres de la primera línea: el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y los ministros de Justicia, Aníbal Fernández; y de Interior, Florencio Randazzo.

En la Casa Rosada admiten que, desde el minuto cero de la nueva gestión, Randazzo jugó a ocupar el rol de su antecesor Fernández. Y buscó convertirse en uno de los portavoces políticos centrales del gobierno a la hora de marcar la agenda mediática desde los intereses del poder central.

Sin injerencia en los temas de seguridad -esa área quedó en manos de Fernández, ahora al frente de la cartera de Justicia en reemplazo de Alberto Iribarne-, Randazzo está destinado a cumplir un papel de fuerte connotación política, ya sea en el fortalecimiento del vínculo con gobernadores e intendentes como en la articulación del discurso oficial.

Lo cierto es que el ahora ministro de Justicia pulseó en la semana que termina por retomar aquel rol. Habló del caso del venezolano y el escándalo internacional derivado de las novedades judiciales pero también se hizo tiempo para responder a las quejas del ex piquetero Luis D'Elía contra el ex presidente Néstor Kirchner.

El sello K

Si la "comunicación oficial" estuvo lejos de ofrecer novedades mayúsculas, las actividades de la primera semana cristinista también tuvieron mucho del sello K.

Quizá el primer día posterior a la jura mostró a la mandataria en la arena que había prometido explotar mejor que su marido: la de la política internacional.

En 24 horas, Fernández de Kirchner recibió a varios de los representantes y mandatarios extranjeros que habían asistido al traspaso de mando y asunción: el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, con quien reforzó la alianza que luego quedó atrapada en el escándalo de la valija, y de Colombia, Alvaro Uribe.

Sin embargo, esa postal cedió a otra que distinguió a la era Kirchner, la de la jerarquización de la obra pública y el corte de cintas, en especial en territorio bonaerense.

Esa secuencia la llevó al partido bonaerense de Berazategui para la inauguración de una ruta -al volver a la Capital Federal tras ese acto se enteró de las novedades alrededor del caso de la valija- y también al sur del país ya que, en el cierre de su primera semana en el poder, firmó en Río Turbio el contrato para la construcción de una usina termoeléctrica.

La alianza estratégica que el ex presidente selló con los jefes comunales del conurbano bonaerense también demostró estar lista para seguir en funcionamiento.

Resistido en las versiones anteriores al armado de su Gabinete, la figura del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, parece destinado, de acuerdo con esas primeras señales de gestión, a tener un papel gravitante, tal como lo hizo durante la gestión del ex mandatario, en el gobierno de Fernández de Kirchner.

Fueron los detalles, por lo menos hasta el momento, los que aportaron un sesgo diferenciador. La nueva Presidenta eligió llegar todos los días a media mañana a la Casa Rosada y evitar el descanso reparador de la siesta al que estaba acostumbrado su esposo: en su primera semana trabajó sin pausa y evitó hacer un alto, aunque sea mínimo, en la agenda.

Con otra presidencia

Cancilleres y ministros de Economía de los países que integran el Mercosur se reunirán mañana en Montevideo, en un encuentro previo a la cumbre de jefes de Estado que se realizará el martes, cuando Cristina Fernández de Kirchner asuma la titularidad pro témpore del bloque.

La Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur tendrá su punto culminante el martes, a partir de las 9, cuando el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, traspase el mando semestral del bloque a su par argentina, a ocho días de su asunción.

La mandataria llegará el martes a Montevideo, en su primera actividad en el exterior desde que asumió la Presidencia, y se reencontrará con Vázquez, en una relación cruzada por el conflicto por la instalación de una pastera en Uruguay, que la Argentina denunció ante la Corte Internacional de La Haya.

El Salón de los Plenarios del Edificio Mercosur de Montevideo será la sede en la cual los presidentes de la Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, con la presencia de los mandatarios de los países asociados, analicen además los acuerdos definidos por sus ministros.

La letra fina de los acuerdos será analizada mañana por los integrantes del Consejo Mercado Común (CMC) que reúne a los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de las naciones miembro del Mercosur, en un encuentro que comenzará a las 10 en el edificio del Mercosur.

Luego del almuerzo que ofrecerá el canciller anfitrión, Reinaldo Gargano, en el Club de Golf de Uruguay, se retomará a partir de las 15 el encuentro del CMC con los Estados asociados al Mercosur, y por la tarde comenzarán a llegar los jefes de Estado para la cumbre.

También el martes 18 el titular provisional del Senado argentino, José Pampuro, iniciará su tarea como presidente pro témpore del Parlamento del Mercosur (Parlasur), en reemplazo del uruguayo Roberto Conde.