Un piloto, un pasajero y su hijo, de 17 años, murieron carbonizados tras caer una avioneta detrás del parque industrial de Mar del Plata, cuando regresaban al aeroclub de la localidad de Batán, informaron ayer fuentes policiales y de la Fuerza Aérea. El accidente ocurrió pasadas las 17.30 del sábado, en un campo situado a unos 1.500 metros del aeródromo local y en cercanías del penal de la zona. Las fuentes identificaron a dos de los fallecidos como Guillermo Ibarra, secretario del aeroclub de Batán, y Néstor Morello, piloto y propietario del Cessna 172, con matrícula LV-GRM, de cuatro plazas. Falleció también el hijo del acompañante, un adolescente de 17 años, quien había arribado a Buenos Aires en las últimas horas, proveniente de la localiad de Teodolina, del sur de Santa Fe, "para hacer su primer viaje con su padre en este tipo de aeronave", dijo un socio del aeroclub al canal del cable Crónica TV.