Belgrano y Talleres, atractivos para San Luis

Para el gobierno de San Luis, incluir a la provincia en la agenda deportiva nacional es un objetivo primordial. Y, en ese marco, se inscribiría la famosa oferta, que ya dejó de ser un simple rumor, para que los dos clubes cordobeses más convocantes -Talleres y Belgrano- muden su localía a territorio puntano, señala esta mañana La Voz del Interior.

El último viernes, asumieron las autoridades que acompañarán en una nueva gestión a Alberto Rodríguez Saá. José María Emer es el nuevo ministro de Turismo, Cultura y Deportes. De ese ministerio depende el Subprograma Deportes, a cargo de Jorge Syriani, y también el Subprograma de Fomento a las Inversiones Deportivas, comandado por la contadora Ivana Vallone Flores.

En realidad, hace rato que el gobierno puntano procura apuntalar la faceta deportiva, desde aquel breve pero exitoso paso de Gepu por la Liga Nacional de Básquet. Sin ir más lejos, el próximo 26 de este mes habrá un evento rutilante en el Estadio Juan Gilberto Funes, el mismo que, eventualmente, utilizarían la "T' y la "B'. Allí estarán Lionel Messi, Ronaldinho, Robinho, Juan Sebastián Verón, Roberto Abbondanzieri y Fernando Cavenaghi, entre otras figuras.

Aunque se trata de un emprendimiento privado del empresario futbolístico Guillermo Marín, el gobierno de la provincia es el principal auspiciante.

Desde el entorno de Marín se desmintió categóricamente que el empresario también esté detrás de la movida para que Belgrano y Talleres jueguen allí. Pero, al mismo tiempo, se aportó un dato relevante. "Ése es un tema directamente político, que pasó a manos de las nuevas autoridades", se señaló ante la consulta de La Voz del Interior.

El descontento que tienen las gerenciadoras de ambos clubes con el trato que les han dispensado la Policía y el Gobierno de Córdoba ya motivó una reunión entre Armando Pérez y Carlos Granero para evaluar los pasos a seguir. Es que en el Estadio Córdoba comenzarán las refacciones (pese a que no empezarían mañana, como estaba previsto) y nadie se comunicó con los clubes para que pudieran planificar su futuro inmediato sin el mundialista.