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La derrota rotunda de Larry de Clay en las últimas elecciones tal vez representó un alivio para pobladores de Escobar, aunque el costo será pagado por el público de la tele, que seguirá sufriendo las bromas torpes del fracasado candidato a intendente, ex funcionario del comisario Patti y ahora kirchnerista.
A Larry de Clay le restan dos años de concejal en Escobar y muchos más junto a Tinelli, si se miran los actuales índices de audiencia de "Showmatch". En su trayectoria pública, como funcionario o miembro de instituciones, Larry de Clay siempre estuvo vinculado con el quehacer de la cultura, como Sábato, a pesar de que "hay quienes te quieren desprestigiar diciendo que soy un gordo payaso, que se pone en bolas para hacer una cámara oculta", ha declarado, refiriéndose a momentos muy criticados de su trayectoria artística.
En una noche intachable como la final de "Patinando por un sueño", Larry de Clay desentonó diciendo, por ejemplo, que la Negra Capristo representaba a lo popular, "como Boca y Perón", una apreciación intelectualmente esquemática, impropia si se quiere, ya que establecía equivalencias entre una chica de la farándula, un estadista de la historia argentina y un club de fútbol que acababa de ganarle a un equipo del norte de África.
Se pudo prescindir de este homenaje de Larry de Clay a Ximena Capristo (*), ganadora con su soñador Marcelo Porce en una final que la enfrentó a Anita Martínez y Hernán Cuevas, y en la que triunfó por un margen mínimo en el voto del público, luego de un empate del jurado. Antes y después, las contendientes se halagaron una a la otra y parecieron espontáneas aplaudiendo a la rival. "Es una mina increíble, transparente, una buena mina, es un placer para mí compartir esta final con ella", expresó Capristo. "Es la mejor patinadora, una deportista, yo llegaba y ella estaba, yo me iba y ella seguía entrenando", respondió su competidora en el hielo. Y parecieron sinceras.
Anita Martínez fue llegando a tropezones, rescatada por el voto de la gente. "Quiero que gane Ximena", había declarado horas antes, admitiendo que se conformaba con haber llegado a la final, y aceptando la perfección de las performances de su contrincante. Ante las cámaras, las dos concursantes se comprometieron en apoyo mutuo para que se materializaran los proyectos sociales de sus soñadores.
Fue el marco inesperado de respeto en el cual todos se comportaron como personas educadas, incluso Moria Casán, que había sido convocada como reemplazante para ejercer la presidencia del jurado. "Por trayectoria le voy a dar la punta a mi amiga Moria Casán", dijo Florencia de la V. "Me encanta la punta, bombona", devolvió la otra.
En ese ambiente de buenos modales, Tinelli no pidió un primer plano de la bragueta de ningún soñador y adhirió al lagrimeo generalizado. Tampoco hubo peleas ni insultos en el jurado, ni ofensas contra los participantes.
Tal vez, la cortesía y el trato civilizado alentaron un compromiso más profundo que la beneficencia que predica el programa. La triunfadora interpeló a los políticos y a quienes más tienen: "Compren menos cuatro por cuatro, un celular más barato y ayuden a esta gente", dijo, refiriéndose a la Fundación Elexer que ayuda a niños con cáncer, y que su soñador apadrinó. Y se preguntó por qué existían instituciones de este tipo, siendo el Estado el responsable de la atención de los problemas sociales.
(*) Un Capristo básico revela que trascendió en "Gran Hermano", y que ha sido clasificada en el género de chica nacional y popular, aun sin ser una obrera de la industria textil. Sus cualidades más sobresalientes se pueden apreciar en fotos aparecidas en la revista Playboy, y en sus momentos de mayor inspiración declara su debilidad por el sexo anal en ascensores, invocando una leyenda: "Hay un mito, cuanto más usas la cola, más forma de manzana toma". También ha sorprendido con frases como "exigen más a nivel psicológico", refiriéndose a la última temporada de Gran Hermano.
Ya se había destacado en "Bailando por un sueño", en especial cuando en dos oportunidades se le escaparon los pechos, y de inmediato, unas lágrimas, provocando la reacción de Moria Casán: "Decime por qué llorás, mamá". Se acaba de casar con Gustavo Conti, otro graduado de "Gran Hermano".