Recientemente se creó un grupo de autoayuda en la ciudad
El Parkinson no es una enfermedad de la vejez
Un profesional de Buenos Aires aclaró algunas ideas erróneas que tiene la población respecto de esta patología neurodegenerativa, que necesita ser tratada de una manera integral. Aseguró que como hay una mayor divulgación de los síntomas de esta enfermedad, los pacientes están consultando precozmente con el neurólogo.

Mariana Rivera

"El síntoma que define a la enfermedad de Parkinson no es el temblor sino la lentitud para iniciar y ejecutar un movimiento", aseveró el Dr. Oscar Gershanik, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Francés de Buenos Aires, quien estuvo en nuestra ciudad brindando una charla informativa sobre esta patología neurodegenerativa, destinada a quienes la padecen y sus familiares.

Cierta torpeza para escribir, alguna dificultad para hacer un movimiento con las manos, un dolor en un brazo que no tiene explicación o no balancear los brazos al caminar -además de cambios en la personalidad o depresión- son situaciones que pueden ayudar para sospechar la aparición de esta enfermedad.

Tras insistir en que "el tratamiento del Parkinson tiene que ser integral y no solamente con medicamentos, ya que los pacientes deben llevar una vida activa en lo intelectual, físico y social, y advertir que el apoyo psicoterapéutico es fundamental, como en cualquier enfermedad crónica", Gershanik remarcó el rol que desempeñan los grupos de autoayuda para estas personas. (Ver En Santa Fe).

El especialista es profesor titular de la carrera de Neurología de la Universidad de Buenos Aires, director científico del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y dirige un laboratorio de investigación básica en Parkinson en el Conicet.

Respecto de esta patología, explicó que afecta al sistema nervioso y el cerebro, fundamentalmente. Está incluida dentro de las enfermedades denominadas neurodegenerativas -como el Alzheimer-, que tienen la peculiaridad de que, en la mayor parte de los casos, afectan selectivamente a un grupo de células nerviosas que tienen una función específica y, por ende, las manifestaciones clínicas van a depender del grupo de células que han sido afectadas.

Sin embargo, remarcó que "en la enfermedad de Parkinson se afectan ciertas neuronas de una región del cerebro, que cumplen una función muy crítica en la regulación de todos los mecanismos de control del movimiento. Por lo tanto, la manifestación principal de la enfermedad de Parkinson es la afectación de la capacidad de movimiento del individuo".

Multifactorial

En relación a las causas, aclaró que -en la gran mayoría- se supone que es una combinación de factores entre una predisposición genética y factores desencadenantes, que pueden ser del medioambiente, del propio metabolismo cerebral que a lo largo de los años va desgastando estas células que quizás -por factores genéticamente predisponentes- están menos capacitadas para sobrevivir a este constante "trajín" que les impone su función cotidiana.

El Parkinson puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque quizás un poco más a los primeros, y no debe ser considerada una enfermedad de los adultos mayores ya que no discrimina edades: se ven desde pacientes jóvenes hasta individuos de edad avanzada. Sin embargo, la mayoría de los casos comienza entre los 55 y los 65 años.

Un típico cuadro parkinsoniano -como lo define el profesional- puede ser advertido cuando una persona lentifica sus movimientos corporales, o reduce la amplitud de un movimiento y la capacidad de mantenerlo en el tiempo. A esto se debe sumar la rigidez, el temblor (que tiene sólo el 30% de los pacientes) o los cambios posturales.

Detección temprana

Actualmente, la enfermedad no puede ser prevenida y el tratamiento está destinado a aliviar los síntomas. En este sentido, Gershanik opinó que "en general, esta enfermedad tiene un tratamiento bastante efectivo y cuanto más prematuramente se haga mejor será. Tiene criterios que se adecuan a las características de cada paciente porque no es lo mismo tratar a un paciente joven que a otro de mayor edad, o con una forma leve o severa de la enfermedad. Hay variables que determinan cómo va a ser la decisión terapéutica".

Y agregó que "como se ha avanzado en el conocimiento de las manifestaciones más tempranas de la enfermedad se pueden iniciar los tratamientos precozmente. Por otra parte, se sabe que hay ciertos factores que a veces están presentes mucho tiempo antes que se manifiesten los síntomas clásicos que permiten el diagnóstico, como por ejemplo los trastornos del olfato o ciertos trastornos particulares del sueño. Éstos, junto a nuevos métodos de detección biológica que se están empleando -tomografías específicas- van a permitir en un futuro no muy lejano hacer un diagnóstico muy prematuro, aun todavía cuando quizás no esté declarado el cuadro clínico típico, tal cual lo conocemos".

Sin embargo, concluyó advirtiendo que "quizás se pueden empezar a utilizar estrategias que se están desarrollando a nivel experimental de lo que se llama neuroprotección. Son medicamentos que, dados muy tempranamente en el curso evolutivo de la enfermedad, permitirían lentificarla o quizás hipotéticamente detenerla".

En Santa Fe

El Grupo de Auto Ayuda Parkinson Santa Fe tiene por objetivo brindar ayuda a las personas que padecen la enfermedad y a sus familiares, aunque también informar sobre esta patología a la comunidad. El grupo se reúne los primeros miércoles de cada mes, a las 17.30, en la sede del Proyecto 3, bulevar Pellegrini 2655 de nuestra ciudad. Los interesados en contactarse con el grupo deben comunicarse a los teléfonos 453-1948 y 154-455567; e-mail: [email protected].

Básico acompañamiento

En relación con los grupos de autoayuda, el Dr. Oscar Gershanik opinó que "cumplen un rol fundamental por varios motivos: por lo que los define, que es crear un ámbito donde puedan compartir experiencias y -a través de esta instancia- puedan desarrollar estrategias para sobrellevar o entender mejor la enfermedad. También son útiles porque pueden ir un poco más allá y ser quienes lleven públicamente la voz, las demandas y las necesidades de los pacientes que sufren esta enfermedad, que muchas veces la sociedad no les brinda todo lo que debería o hay prejuicios y marginaciones sociales y laborales".

También comentó que se trata de "una modalidad de acompañamiento fundamental para las patologías crónicas, que ya está muy instalada en la sociedad y que sirve para muchas enfermedades", al tiempo que informó que en el país existen diversas instituciones que trabajan sobre el tema, como la agrupación Gapa, del hospital Francés de Buenos Aires, o Acepar (Asociación Civil por la Enfermedad de Parkinson), ambas con filiales en todo el país.