Entrevista al titular de la Federación del Personal Superior de Energía Eléctrica
Energía: jerarquizados confían en una gestión pública eficiente
¿Qué piensan de temas como tarifas, marco regulatorio o inversiones los técnicos -generalmente universitarios- de las empresas de energía eléctrica? ¿Cómo ven, a nivel nacional, a empresas como la EPE, que no pasó por las privatizaciones de los '90? Definiciones de quien preside la entidad nacional que agrupa a los trabajadores sin overol en el sector.

Estuvo en Santa Fe para el acto en el que Daniel Cantalejo, un ingeniero con años en la EPE, fue puesto en funciones como presidente del directorio de la Empresa Provincial de la Energía. Antonio Alvarez, titular de la Federación Argentina del Personal Superior de Energía Eléctrica (Fapsee) habló con El Litoral de cómo los mandos medios de las empresas públicas y privadas ven al sector.

Tocó temas como precarización laboral, capacitación y tarifas, y sobre éstas advirtió que sus valores deben actualizarse pero "teniendo en cuenta que el volumen de su comercialización se triplicó" respecto de cuando estaban atadas al dólar. Subrayó que éste es un negocio "de largo plazo".

Después de felicitar a Cantalejo y de conversar con el gobernador Hermes Binner, Alvarez recordó que "hace unos años, cuando la EPE estaba también en trámite de privatización, trabajamos con la Asociación del Personal Jerárquico de Santa Fe para que no se vendiera". Por entonces, "había una dicotomía falsa: que la empresa privada era eficiente y no la pública. Provengo de Sagme (que es de Edenor y de Edesur) y puedo decir que sí que en algunas cosas se progresó, pero también que en otras se retrocedió".

Desinversión

"La gestión pública puede y debe ser eficiente. La privatización significaba un negocio para unos pocos empresarios, no para la gente. Tanto que en las privatizadas tampoco se invirtió para actualizar líneas, redes y el problema de desinversión en la EPE es similar al de otras compañías", señaló.

Agregó que "aquí en Santa Fe, hace dos años, el interventor y luego director (Luis El Halli Obeid) propuso un plan de inversiones, pero tampoco se lo cumplió... Quizá la actual administración que tiene gente salida de la empresa se va a encontrar con que hay deterioros muy serios en la red: no sería bueno que los problemas heredados se presenten como propios de la actual gestión", comentó.

Subrayó que la empresa, además de ser una de las pocas compañías distribuidoras que no fueron privatizadas (lo mismo que la del Chaco y la de Córdoba), ocupa por su volumen de energía comercializada el tercer lugar en el país. Y es una de las que tiene la mayor extensión en kilómetros en su área de servicio.

Época de cambios

"Esta es una época de cambios: es muy fuerte el gesto de sacar las vallas. Hay que acercar a los dirigentes a las bases, tal como vemos que hace el gobernador Binner", dijo Alvarez que entiende que es parte de la misma visión el haber elegido "gente de la empresa" para conducir a la EPE.

"Los ingenieros Daniel Cantalejo y Andrés Perotti tienen toda una trayectoria en la EPE, y de nuestra parte, de los jerarquizados tienen todo el apoyo. Hemos ofrecido crear un centro en común de capacitación, específico para la gente que trabaja en la empresa, para la formación de sus recursos humanos. También, nuestros contactos con expertos del Instituto Balseiro, de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Nos parece bueno transferir tecnologías y conocimientos entre los trabajadores del conocimiento. Debemos recuperar el espacio solidario que se perdió... o que a propósito, en los '90, se deterioró", sostuvo.

Tarifas y volumen del mercado

Sobre las tarifas, expresó: "Hay una expectativa que tenían las empresas que llegaron con las privatizaciones que hoy no puede sostenerse. Y debe advertirse que si bien hay un atraso tarifario, el volumen de la energía que se vende hoy se ha triplicado respecto de lo que se vendía anteriormente", comparó.

"Creo que éste es un negocio de largo plazo; por eso, los que piensan y se manejan con el corto plazo quedan en problemas. Pero, por ejemplo, la empresa Endesa de España, que maneja gran parte del mercado, no piensa irse (o al menos no lo ha dicho). Es más, ahora se sumó Enel, de Italia en algunas áreas energéticas: el interés está".

"La actualización del costo de la energía es inminente, pero automáticamente éste debe traducirse en más calidad del servicio. Si al usuario, si a la comunidad, a la industria se le explica que el aumento de tarifas tiene como destino la inversión puede ser mejor recibido por la gente... En este sector, las inversiones no se pueden hacer de un día para el otro. Creo que en efecto, las tarifas se deben actualizar y ser rentables, pero rentables para que se invierta en el país, que es lo que hizo el Estado nacional con el Fonivemen", es decir, el fondo creado con las acreencias de las empresa privadas generadores sobre el sector público con que hoy se financia la construcción de las centrales de Timbués (Santa Fe) y Campana (Buenos Aires).

"Se debe sostener la rentabilidad"

El marco regulatorio nacional que se creó en los '90 "debe ser revisado", según el presidente de la Federación Argentina del Personal Superior de Energía Eléctrica, Antonio Alvarez.

"Se debe buscar no perjudicar al empresario, porque nadie viene a invertir para perder plata y porque tiene que haber una renta justa y razonable. Las empresas deben ser rentables, no deficitarias, debemos cuidar ese aspecto", advirtió.

Con respecto a la década de las privatizaciones, subrayó que hay cambios "no sólo a nivel de las empresas, también a los cambios se los ve en el gobierno: actualmente vemos que en el Ministerio de Trabajo hay una preocupación completamente distinta a la que había antes. En los '90 todos los reclamos laborales terminaban en la Justicia y creo que -por el contrario- hoy el Ministerio actúa como el ámbito natural para que los problemas se superen. En la década anterior, había un poder omnímodo de las empresas, amparadas por el gobierno y no quedaba más vía que la judicial...".

Alvarez comentó que "estuvimos con el Dr. Daniel Cameron (el secretario de Energía de la Nación) y él nos hablaba de la importancia de la calidad de la gente. Imagínese que en el área de Capital Federal y Gran Buenos Aries en 1976 había 32.000 trabajadores en las empresas eléctricas en la ex Segba y actualmente llegan a 3.000 trabajadores. Y lo que pasa es que áreas enteras se tercerizaron, y se contrató mano de obra precarizada. Es un esquema en el que los que estamos convencionados (bajo convenio colectivo de trabajo) estamos bien, pero somos pocos. Y es el usuario quien finalmente sufre la tercerización, porque con trabajadores precarizados siempre baja la calidad del servicio y la calidad de vida de los empleados".

Luis Rodrigo