Juan Ignacio Novak - [email protected]
Apenas una calle y un cartel indicador marcan el límite con San Carlos Centro. Pero son la fuerte identidad, la iniciativa emprendedora de sus habitantes, la belleza de sus históricos edificios y la serenidad de sus calles los aspectos que definen a San Carlos Sud como una localidad con nombre propio.
Albino Pons, quien se encuentra al frente de esta comuna desde 1999, recordó, en diálogo con El Litoral, los compromisos asumidos en el momento de iniciar su primer mandato. Éstos consistían en mejorar la iluminación, ejecutar desagües y pavimentar calles; pero también se fijó como meta la generación de puestos de trabajo.
A la luz de ese último objetivo -explicó Pons-, se comenzó a accionar para publicitar a San Carlos Sud y presentarlo como una opción atractiva para las industrias, ofreciendo terrenos en condiciones accesibles y exención de tasas, pero con la condición de que tomasen mano de obra local. De esta forma, se logró una sostenida radicación de empresas que continúan trabajando en la actualidad.
En materia de obras públicas, desde su primera gestión, el actual jefe comunal se impuso como tarea inaugurar una nueva obra cada 27 de setiembre, en coincidencia con el aniversario del pueblo. Así, se generaron distintos trabajos, como los que dieron lugar a un nuevo salón cultural, el adoquinado e iluminación de todo el perímetro de la plaza central, ripiado y cordones cuneta.
Otro de los aspectos destacados de San Carlos Sud tiene que ver con una incipiente cultura emprendedora. Una pulsión por el trabajo que encuentra sus antecedentes en la labor cumplida por los inmigrantes que llegaron a la Colonia hacia mediados del siglo XIX. Esto se hace evidente en distintas iniciativas, relacionadas con la fabricación de ladrillos, pickles, confites y criaderos de cerdos, entre otros, que recibieron este año un fuerte apoyo financiero por parte de la comuna.
Carina Morel, junto su marido, forma parte de ese grupo de sancarlinos motivado por generar algo propio. Desde hace tres años produce desde su casa pickles que se comercializan bajo el nombre "El Arco", que llegan -además de San Carlos- a Gálvez, Sauce Viejo y Coronda. Y están haciendo contactos "para entrar en Esperanza".
Al recordar el origen de su pequeña empresa, Carina sostuvo que "la idea surgió de hacer algo distinto, que llamase la atención; si bien hay gente en San Carlos Centro que se dedica a esto, en S. Carlos Sud no había, y por eso nos inclinamos hacia este rubro". Tomada la decisión, estos emprendedores realizaron los cursos necesarios -en Gálvez- y luego comenzaron.
Los primeros tiempos fueron de prueba. "Dimos a conocer nuestros productos entre amigos y conocidos y tuvieron aceptación. Todo esto, sumado a lo que aprendimos en el curso, nos permitió perfeccionar lo que ya sabíamos", apuntó Carina para agregar que donde ponen el mayor énfasis es en "la calidad".
Son "suaves, caseros, sin conservantes. Son productos artesanales", define Carina.
Al ser consultada acerca de si su experiencia se ve repetida en la localidad donde reside, afirmó que "hay gente que tiene ganas de emprender cosas".
En este sentido, recordó: "Tuvimos una ayuda de la comuna, que este año nos dio un subsidio", donde pudieron observarse también otros microemprendimientos de distintos rubros. "Hay ganas de emprender", remató.El dato
Fundación
San Carlos Sud acredita una rica historia. Allí, Carlos Beck Bernard fundó la Colonia San Carlos el 27 de setiembre de 1858 (dato que se observa en el arco fundacional, ubicado frente a la plaza central). Las iglesias Protestante y Católica, el Tiro Suizo, la Sociedad de Canto Harmonie, la Cervecería y el Molino Harinero Bauer son algunos jalones fundamentales de la evolución histórica local. De cara a los 150 años, en 2008, se formó una comisión presidida por el presidente comunal, Albino Pons (foto), secundado por su par de San Carlos Norte, Miguel Gatti; y el intendente de San Carlos Centro, Omar Príncipe.
En un mueble del comedor exhibe -con visible orgullo y junto a las fotos familiares- el premio Brigadier Honorífico que le fue concedido allá por el año 1999, por su "trayectoria, trabajo desinteresado y esfuerzo en beneficio de la comunidad de San Carlos Sud". También atesora numerosos diplomas y plaquetas que, a lo largo de su vida, le fueron brindadas desde distintas entidades locales, como un modo de reconocer su fuerte compromiso y participación activa en la vida del pueblo.
Con sus 86 años a cuestas, Don Alcides Francischetti conserva en la actualidad una lucidez que le permite recordar cómo evolucionó, con el lento correr de las décadas, el pueblo que lo vio nacer, crecer y trabajar activamente desde diversas instituciones. En especial, en el Club Ciclista, donde acredita una extensa trayectoria como dirigente, desde que empezó a formar parte del mismo en 1937; y el Centro Asistencial, del que fue cofundador.
Los recuerdos de su niñez le permiten evocar la fisonomía de un San Carlos Sud, donde todavía "no había pavimento" y los caminos "eran todos de tierra. Cuando yo empecé a ir a la escuela, el pueblo tenía más o menos 1.200 habitantes", explicó. También recordó los tiempos en que el riego se hacía tirado por caballos y su primer trabajo como cadete de farmacia, hacia 1933.
También forman parte de la vasta memoria de Don Alcides los hitos que fueron forjando la actividad industrial en esta pequeña localidad de Las Colonias, relacionados, especialmente, con la Cervecería, que hasta el día de hoy hace conocido al pueblo a nivel nacional.
En este sentido, recordó que, en los tiempos del ferrocarril hasta los años cincuenta, San Carlos Sud "fue, en la línea de Gálvez a Santa Fe, la que más carga tuvo en toneladas".
Imágenes de un San Carlos Sud de antaño, que Don Alcides evoca con apasionada precisión, pero que dejan entrever la profunda identificación de este hombre con su terruño natal.