Por la desaparición de Walsh: Astiz y otros a juicio oral

Un juez ratificó la elevación a juicio del proceso al ex marino argentino Alfredo Astiz y otros ocho acusados por la desaparición del periodista Rodolfo Walsh durante la dictadura militar (1976-1983), informaron hoy fuentes judiciales.

La defensa de los nueve ex marinos acusados en esta causa había presentado una serie de recursos que sólo apuntaba a paralizar las actuaciones, según dictaminó el juez federal Sergio Torres, al ratificar la elevación del proceso a juicio oral, indicaron.

El juez Torres, que debe fijar la fecha del juicio, lleva adelante las actuaciones por múltiples delitos de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), donde funcionó el mayor centro ilegal de la dictadura.

Además de Astiz, cuya extradición han pedido España, Francia y Suecia, serán juzgados por la desaparición de Walsh los ex oficiales navales Jorge Acosta, Pablo García Velasco, Jorge Rádice, Juan Carlos Rolón, Antonio Pernías, Julio César Coronel, Ernesto Frimon Weber y Carlos Generoso.

De acuerdo con las acusaciones hechas, todos ellos formaban parte de grupos paramilitares que secuestraban personas y las llevaban a la Esma, donde eran sometidas a tormentos y se cometieron múltiples casos de robos de bebés a sus padres actualmente desaparecidos.

Rodolfo Walsh, uno de los fundadores de la agencia de noticias cubana Prensa Latina y autor de ensayos y libros de cuentos, fue secuestrado y al parecer asesinado el 25 de marzo de 1977, un día después del primer aniversario de la dictadura, cuando el periodista publicó una dura proclama contra el régimen militar.

Astiz, a quien se acusa del secuestro y asesinato de las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon, y de la desaparición de la joven sueca Dagmar Hagelin, entre otros delitos, dirigía uno de los grupos paramilitares de la Esma.

El décimo acusado por la desaparición de Walsh era el ex prefecto naval Héctor Febres, quien murió envenenado en una dependencia de los guardacostas el lunes pasado, cuatro días antes de que se dictara la sentencia en un juicio que se le seguía por el secuestro y aplicación de tormentos a cuatro detenidos en la Esma.