Pompilio ya analiza el futuro "xeneize"

El presidente de Boca Juniors, Pedro Pompilio, alertó ayer que contratar como entrenador a ex jugadores que fueron compañeros de los actuales integrantes del plantel podría generar "conflictos", con lo cual pareció vetar a Guillermo Barros Schelotto como eventual próximo director técnico del plantel.

Pompilio dijo que "no es el momento oportuno" para que estos recientes ex futbolistas afronten, al menos en Boca, la función de director técnico. También insistió en que, una vez en Buenos Aires, hablará con Miguel Ángel Russo para hacer "un balance" de la gestión y determinar si hay acuerdo entre la dirigencia y el entrenador sobre cómo afrontar la parte del fútbol profesional y amateur de Boca.

Desde antes de asumir, a sabiendas de que sería el inminente presidente de Boca, Pompilio hizo hincapié en que con él al frente en el club llegó un "nuevo gobierno" y le quiere dar su impronta.

"Hay un cambio generacional en el equipo. Me parece que los ex jugadores siguen siendo compañeros de los que están y particularmente me parece que es un motivo de conflicto en la parte humana", dijo Pompilio a la radio La Red, antes de partir desde Japón de regreso a Buenos Aires. Y, por las dudas, cerró: "Está comprobado que las relaciones humanas en los grupos hacen milagros o hacen un desastre".

Guillermo Barros Schelotto fue compañero de varios de los jugadores que hoy están en Boca: Riquelme, Palermo, Battaglia, Ibarra, entre otros. Pero también la máxima de Pompilio arrastra a Diego Cagna, exitoso entrenador de Tigre, subcampeón del Apertura. Es que Cagna también jugó con esos mismos futbolistas en Boca e, inclusive, con Palermo lo hizo en el Villarreal.

A esos jugadores, Pompilio los ve, según dijo, para el futuro pero no inmediato. "En un tiempo, más adelante, van a tener incidencia en la vida de Boca. Éste no me parece el momento oportuno", advirtió el dirigente.