Éste fue un año con muchas expectativas en el cual, a pesar de haber planificado y pronosticado una mejora en su marca en aproximadamente 10 centímetros -cuestión que luego no se concretó-, estoy convencido de que estamos en la senda correcta y que, con el trabajo, paciencia y perseverancia, los resultados llegarán.
Desde el enfoque estrictamente técnico, nos planteamos como primer objetivo el aumento de la longitud de la carrera para lograr una mayor velocidad, lo que significaba llevarla de 16 a 18 pasos. Empezamos en marzo y llegamos a mediados de junio a conseguir este objetivo.
En cuanto a las marcas y resultados logrados, lamentablemente, no tuvo -en las principales competencias en las que participó- la fortuna que se necesitaba. Las inusitadas bajas temperaturas en Santa Fe de este año y la falta de una infraestructura acorde a la época invernal, no le permitieron a Germán llegar en su mejor estado al Sudamericano de Brasil. Ya en Europa, en Atenas compitió con garrochas ajenas porque la compañía aérea no las despachó, y en un torneo de Italia quebró una garrocha y ese desequilibrio psicológico no le permitió concretar una marca que potencialmente estaba preparado para realizar. En los Juegos de Río de Janeiro, la lluvia y el viento opacaron la competición y por ende la performance de todos los competidores.
De los dos objetivos más importantes del año, en los Juegos, el logro de la medalla, -en este caso de bronce- fue importante. Respecto de su debut en el mundial de Japón, Germán saltó técnicamente bien, pero su marca no alcanzó para la clasificación a la final. En el análisis posterior, llegamos a la conclusión de que la dureza de la garrocha seleccionada para las últimas alturas no había sido suficiente y decidimos incrementarla para su próximo compromiso en el Meeting IAAF de Italia, una semana después, lo que nos confirmó la presunción, ya que consiguió la mejor marca del año, que le hubiese permitido ser finalista en el mundial.
Lo importante es que Germán se metió definitivamente en el circuito internacional, teniendo la consideración y respeto de dirigentes, organizadores y sus mismos rivales. Muchas fueron las invitaciones que recibió para competir en los certámenes más importantes, como por ejemplo, la de Sergei Bubka al tradicional torneo de Donetz, Ucrania, en el cual hizo el récord sudamericano indoor con 5,60 metros.
Ya iniciamos el camino hacia los Juegos Olímpicos de Beijing de agosto próximo. Vamos a aprovechar el verano de nuestro país, con una larga temporada de preparación para alcanzar una mejora en la condición física, que nos permita luego afianzar los cambios técnicos implementados en la temporada que acaba de finalizar. Tenemos previsto viajar a Italia en el mes de abril, para poner a punto la forma técnica en el camino final a China.
En marzo, el Grand Prix Sudamericano, en Rosario; en mayo, el Indoor de nuestra ciudad y el Grand Prix, en Brasil; en junio, el Iberoamericano de Chile; en agosto, la gran cita, los Juegos Olímpicos de Beijing.