Las negociaciones entre el gobierno, productores e industria láctea no lograron avances, ya que los productores lecheros se tomarán diez días para analizar la oferta oficial y las fábricas estudiarán en ese lapso la problemática del precio con las autoridades nacionales.
Sin éxito en su gestión, los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Javier de Urquiza, volvieron ayer a la tarde a encabezar -por segundo día consecutivo- la ronda de encuentros con los máximos representantes del sector lechero. "Las negociaciones son permanentes, y es por ello que pasamos a cuarto intermedio", expresó un dirigente gremial tambero, tras el encuentro que mantuvieron en dependencias oficiales del área de Comercio.
Al mismo tiempo, directivos de las Confederaciones de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) denunciaron "aprietes" por parte del secretario de Comercio.
La entidad expresó que "tras descartar todo tipo de `acuerdito', como el suscripto entre industriales y productores con el aval del gobierno santafesino; el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sigue adelante, tratando de imponer por la fuerza el inconducente acuerdo por él pergeñado, que no cuenta con el visto bueno ni de la industria ni de los productores".
Asistentes al encuentro -que encabezaron Moreno y De Urquiza- admitieron que entre los industriales no cayó bien la idea propuesta llevada por el gobierno de afectar la exportación en caso de que no se logre alcanzar precios de comercialización de leche fluida que contemplen las necesidades del mercado doméstico.
La falta de acuerdo con las usinas lácteas hizo que se programara hoy la continuidad de las reuniones que tiene por objetivo analizar las diferentes variables que permitan establecer un esquema de precios para el productor. Asimismo, el gobierno aceptó la propuesta de la Mesa Nacional de Productores de Leche de abrir por diez días un marco de consultas con las bases, donde se formalizará a los propios tamberos la propuesta oficial presentada por Agricultura y Comercio.
Las entidades que conforman la Mesa -integrada por Federación Agraria, Sociedad Rural, Confederaciones Rurales, Frente Agropecuario Nacional, Asociación de Productores de Leche, Unión General de Tamberos y Productores lecheros del Sur de Santa Fe-Córdoba, entre otras entidades- se comprometieron a mantener hasta fin de diciembre "las condiciones actuales de mercado" y, cumplido el plazo de diez días, "dar respuesta" a la propuesta del gobierno nacional.
El ofrecimiento oficial prevé fijar un precio de 78 centavos por litro para la exportación, y comercializar para el mercado doméstico un valor de entre 80 y 83 centavos de peso.
Uno de los puntos, planteado por los funcionarios en los papers entregados a los productores, prevé que "cuando la producción en el 2008 supere al producido en el 2007, más un incremento del 5 por ciento, analizando trimestre vencido contra igual período anterior, se autorizará la exportación de dicho diferencial sin derecho de exportación".
Esto representaría al valor actual que presenta la leche en polvo, un precio de corte de 1,45 peso.
Por otra parte, la industria se comprometería hasta enero próximo a comercializar la leche fluida de los tambos a "los mismos precios acordados con anterioridad entre las partes, ya sea para que se destine a su comercialización en el mercado doméstico en forma líquida o que tenga como fin la elaboración subproductos".
Los tamberos
reclaman la adopción de medidas que permitan atender la problemática de rentabilidad e incremento de costos que padece el sector: en veinte años, el número de tambos pasó de 50 mil a 12 mil. Los productores también advierten que faltan incentivos para promover su desarrollo, ya que la producción de leche cayó un diez por ciento en el último año, hecho que afecta sensiblemente las posibilidades de exportar (destino que tiene el 15 por ciento de la leche producida).