El nuevo sueño americano

El cambio de las corrientes migratorias ha convertido a algunos países latinoamericanos en receptores de un creciente flujo de extranjeros, que hasta hace unos años veían el futuro sólo en Europa o Estados Unidos. La diáspora ha variado sustancialmente, hasta el punto de que Chile, Argentina, Brasil, México o Costa Rica son ahora destino de centro y sudamericanos que buscan el "sueño americano".

En el marco del Día Internacional del Migrante -que se celebró ayer- el presidente mexicano, Felipe Calderón, encabezó un acto en un puente de Tijuana, frontera con EE.UU., donde criticó a quienes alientan el clima de animadversión contra los inmigrantes; unos 12 millones de mexicanos viven en EE.UU.

"Se equivocan quienes por ignorancia, por mala fe, por interés político o económico, buscan presentar a los emigrantes mexicanos como enemigos de Estados Unidos", dijo Calderón.

Según datos de 2006 de la Oficina del Censo de EE.UU., en ese país viven unos 37,5 millones de extranjeros, equivalentes al 12,5 por ciento de la población total. Unos 500 mil mexicanos indocumentados cruzan cada año la frontera con EE.UU., y miles de centroamericanos en la misma condición usan a ese país como puente para entrar en la mayor economía del mundo.

Sin embargo, muchos deciden quedarse en México, donde se dedican, al igual que los mexicanos en Estados Unidos, a labores agrícolas temporales.

Chile, que por sus buenos indicadores económicos se ha convertido en atractivo, es otro gran receptor; se calcula que unas 90 mil personas -principalmente peruanos, bolivianos y argentinos- se han establecido en ese país. A finales de octubre el gobierno anunció que los migrantes serán integrados al sistema de protección social y dictó una amnistía para regularizar la situación de unos 20 mil indocumentados.

De los beneficiados por la legislación chilena, el 51 % son mujeres, muchas de ellas con altos niveles de estudio, que también forman la mayor población de migrantes latinoamericanos en Europa y EE.UU.

Uruguay también adecuó su legislación para la llegada de migrantes con un proyecto de ley que protege los derechos de los extranjeros que lleguen a ese país. Perú ha promovido normas a favor de sus migrantes en el seno de la Comunidad Andina, con el fin de garantizar beneficios laborales y libertad de tránsito.

Argentina recibe un constante flujo de paraguayos, bolivianos, peruanos y uruguayos, muchos de los cuales solicitan la residencia mediante el plan "Patria Grande", que garantiza el estatus legal a los nacionales del Mercosur y países asociados. Entre los extranjeros que más piden la residencia en Argentina, los chinos ocupan el quinto lugar, con cerca de 10.000 peticiones anuales. El fenómeno también se nota en Colombia, Panamá y México, usados por orientales como trampolín para ingresar ilegalmente a EE.UU o como segunda patria cuando fracasan en ese objetivo.

En Brasil el fenómeno tiene las dos vías. Unos 4 millones de brasileños viven en el exterior (300.000 en Paraguay) y cerca de 1,2 millones de extranjeros, en su mayoría bolivianos y paraguayos, residen en Brasil.

Pese a que la mayoría de los migrantes latinoamericanos se mueven por motivos económicos, en países como Colombia, Venezuela y Cuba, los conflictos políticos son los que dictan el flujo, que tiene como principal destino a EE.UU..

Colombia, desgarrada por un prolongado conflicto armado en el que se mezclan guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes, tiene unos 4 millones de sus nacionales viviendo en el exterior.

Incluso países que no son tan prósperos se ven obligados por razones geopolíticas a albergar a vecinos. Es el caso de República Dominicana, donde vive cerca de un millón de haitianos, la mayoría en situación ilegal, mientras miles de dominicanos cruzan anualmente en embarcaciones artesanales el Canal de la Mona para tratar de entrar en Puerto Rico.

En situación similar está Costa Rica, principal receptor de migrantes entre los países centroamericanos, con cerca de un millón de vecinos en su territorio, según datos de Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

Ecuador, además de recibir a miles de colombianos desplazados por el conflicto armado, tiene cerca de tres millones de sus nacionales viviendo en el exterior, principalmente en Estados Unidos, España, Bélgica e Italia. La cantidad de emigrantes llevó al presidente Rafael Correa a pedirles "perdón" por haber sido "expulsados", y culpó a las políticas económicas del pasado.