Cartas a la dirección

La Navidad que viene

Señores directores: Tanto las personas religiosas como las que no lo son, festejan la Navidad. Las primeras con un profundo sentido de fe y las otras recordando a Papá Noel o el símbolo del arbolito de Navidad. Pero todos celebramos. La alegría es algo común. Pero si el centro de nuestra atención es el Pesebre podemos ver que los que rodean al recién nacido no eran ni sacerdotes, ni representantes del gobierno, ni gente distinguida, no, los que estaban en torno a la cuna eran pobres. Eran campesinos que cuidaban sus rebaños y fueron alertados por sus ángeles. Los únicos que se asomaron a la novedad y posiblemente sin entenderla demasiado.

Dios se muestra al mundo a través de ese Niño insignificante y débil como todo bebé. No hay ninguna manifestación de poder, no hay truenos, no hay trompetas triunfales, quizá sólo un llanto tenue. Dios se encarna en su Mesías, en su Elegido para manifestarse a los hombres que lo quieran escuchar.

Jesús nace como un excluido. "No había lugar para ellos en la posada". Eso lo marcaría para siempre. Y en su vida de predicador, reuniría a éstos desde su propia pobreza, buscando la salvación de los indigentes, de los desvalidos, de los parias sociales. El vino para redignificar a todos aquellos que no eran tratados como los hijos de Dios. Ese sería el Reino que predicaría, un Reino de justicia, de paz y de amor.

Y llegará la Nochebuena, la hora del silencio hacia dentro de cada uno de nosotros, la noche de la mano tendida, la noche de la paz y del perdón gratuito. Y tendremos una Navidad feliz si nos encontramos todos como hijos de un mismo Padre, de la mano de Jesús, nuestro Hermano, Maestro y Señor.

Alberto F. Estrubia

D:N:I: 6.240.308

Orfebres

Señores directores: Muchos meses antes que el ahora ex presidente de la Nación finalice el mandato y que su señora esposa, Cristina Fernández asuma el poder, se difundió por todos los medios periodísticos posibles la confección del "bastón de mando" que tradicionalmente se les entrega a los Presidentes Argentinos.

Si bien no es una obra común, creo que tuvo mayor importancia de la que normalmente puede tener el trabajo cotidiano de un orfebre. Quizás por tratarse de una joya destinada para ser obsequiada al presidente de la Nación o porque su fabricante, un artesano porteño, se las ingenió para usufructuar beneficios mediáticos al hacer partícipes a lo largo y ancho del país, a cuantas personas deseaban cincelar con sus manos, un espacio de la empuñadura del bastón.

Mi intención no es criticar el hecho, me parece perfecto y loable, sólo quiero hacer notar que en la ciudad de Santa Fe también contamos con un orfebre nacido y criado en B° Roma, que desde el gobierno del Gral. (R) Guillermo R. Sánchez Almeyra hasta el Dr. Víctor F. Reviglio, fue elegido por sus mejores antecedentes para que trabaje artesanalmente los "bastones de mando" de sucesivos gobernadores, pero por poseer inquebrantable humildad y bajo perfil, la prensa nunca difundió sus obras, cargadas aun de la estética y belleza.

El santafesino del que hablo es Fernando Vicente Zerbonia, actualmente vive en su barrio natal en esta ciudad.

Alfonso Roberto Villalba

DNI. 6.227.388, ciudad.