El gobierno de la Argentina le manifestó al de Estados Unidos su "desagrado y malestar" por la situación creada a partir de la versión judicial de ese país acerca de que los 800 mil dólares que intentó ingresar el empresario venezolano Guido Antonini Wilson habrían estado destinados a financiar la campaña de la entonces candidata Cristina Fernández de Kirchner.
Además le exigió que adopte las medidas necesarias para concretar la extradición del controvertido personaje a nuestro país que, sin resultado alguno, solicitó la Justicia argentina en setiembre pasado, poco después del intento de ingresar el dinero el 4 de agosto.
La dura posición del gobierno le fue expresada anoche por el canciller, Jorge Taiana, al embajador estadounidense, Eral Anthony Wayne. El diplomático extranjero fue citado al efecto al piso 13 de la Cancillería y la reunión duró 50 minutos, en medio de un clima de perceptible tensión. "No pidan saludos entre ambos porque no los habrá", advirtieron funcionarios de prensa de la Cancillería a los fotógrafos de medios de comunicación.
Fuentes del Palacio San Martín dijeron que durante la reunión, el canciller le transmitió al embajador el "desagrado y malestar" de Argentina ante "la actitud del gobierno estadounidense" con relación al caso. Según la justicia estadounidense, Antonini Wilson habría sido objeto de coacción por parte de tres venezolanos y un uruguayo, supuestos agentes secretos de Caracas, detenidos la semana pasada, para que hiciera silencio sobre el origen y destino de los 800 mil dólares.
"Se nos ha ofendido de manera sorpresiva e injusta", fue el concepto más duro que le expresó Taiana a Wayne, en la primera citación de un embajador estadounidense en la última década. "No tiene asidero alguno la idea de que la campaña presidencial hubiera podido ser financiada mediante procedimientos de esa naturaleza", agregó el canciller, según las fuentes.
El reclamo concreto de parte del canciller consistió en que Antonini Wilson sea extraditado cuanto antes para ser juzgado en el país, donde la Justicia argentina lo investiga por el delito de presunto contrabando y al que ayer sumó el de presunto lavado de dinero.
Dijo Taiana a Wayne al respecto: "Le corresponde al gobierno de Estados Unidos adoptar los pasos necesarios para que se concrete la extradición de Antonini Wilson requerida por la Argentina tan pronto se produjo el incidente diplomático".
Taiana citó a Wayne después de regresar de la Cumbre del Mercosur en Montevideo. Allí la presidenta volvió a definir de "operación basura" la versión de la fiscalía de Miami según la cual el dinero que traía Antonini Wilson era para financiar su campaña electoral.
El contraataque puesto en marcha por el gobierno argentino se sustenta en definir el caso de "operación política sucia" y en redoblar el reclamo de una pronta extradición de Antonini Wilson. Pero a juzgar por su virtual condición de testigo protegido en Estados Unidos, la extradición aparece como improbable.
Contrariamente a lo que intentó instalar el gobierno de Estados Unidos, de que el caso no afecta la relación bilateral, el designado embajador ante ese país, Héctor Timmerman, dijo que la relación está "políticamente muy mal" y lo atribuyó a "sectores" de la administración de George W. Bush.
Apenas cumplida la primera semana en el poder de su esposa y sucesora, Néstor Kirchner rompió el silencio. Kirchner se encargó de traducir en términos de tribuna política lo que la mandataria había señalado desde el atril de la Casa Rosada.
En su primer discurso como ex presidente, insistió en reclamar la extradición del "prófugo" Guido Antonini Wilson y apuntó directo a la figura del embajador norteamericano en la Argentina, Earl Anthony Wayne, apenas horas antes de que el diplomático se reuniera con el canciller Jorge Taiana.
"El embajador decía que las relaciones con la Argentina son buenas. Lo que están haciendo en Miami es una vergüenza, señor embajador, se lo digo como ciudadano argentino. Así las relaciones no son buenas. La Argentina no es una colonia y ustedes nos tienen que respetar", puntualizó el ex mandatario durante una celebración de fin de año de la empresa Aysa, en esta capital.
Kirchner mencionó las recientes declaraciones de su esposa para advertir sobre la hipótesis de "operaciones sucias de todo nivel" en contra del flamante gobierno, y no dudó en vincular el caso de la valija con el proceso de "unidad de los pueblos de América del Sur. Les preocupa a algunos que nazca el Banco del Sur, que se consolide el Mercosur", enfatizó.
La dureza de los términos en que se desarrolló la reunión entre Taiana y Wayne no quedó de manifiesto en el escueto comunicado que la sede diplomática estadounidense difundió a los medios de comunicación, con una declaración en primera persona del embajador que evita cualquier alusión concreta a los planteos argentinos o a la postura norteamericana sobre los mismos puntos.
"Vengo de reunirme con Jorge Taiana, ministro de Relaciones Exteriores de la República Argentina, con quien conversamos acerca de los hechos recientes. Le dije al ministro que informaría a Washington sobre su mensaje a través de canales oficiales y compartí con él la perspectiva de los EE.UU. sobre estos hechos", dice Wayne en el comunicado.
Y, como toda referencia al contenido de la entrevista, consigna que "le transmití también al canciller el convencimiento de que nuestra relación bilateral es importante para nuestros dos gobiernos y pueblos y que hay en curso muchas y valiosas actividades que benefician a la Argentina y a los Estados Unidos".