Marcos Blanc
El sábado por la noche Cayastá se vistió de fiesta y celebró la XXVII Fiesta Interdepartamental y X Provincial de la Zanahoria en el tradicional predio ubicado frente al centro cívico. La celebración fue organizada por la comisión cooperadora del Jardín de Infantes N° 30 Carlos Kaufmann, juntamente con el apoyo de la comuna local.
En primer lugar, la fiesta se realizó con el propósito de preservar el festival como patrimonio cultural de la costa y, además con el objetivo de recaudar fondos para la ampliación del edificio escolar del Jardín de Infantes, como el comedor, sala y pabellón sanitario, lo que permitirá un mejoramiento en la atención y desarrollo de los niños.
Además, como en cada año, el plato principal fue la elección de la reina de la zanahoria. Aquí, diferentes postulantes, representantes de comunas e instituciones sociales y privadas de la zona costera, vislumbraron al público con su belleza y brindaron el toque de elegancia a la noche. En este sentido, la nueva reina de la zanahoria fue Yanina Paola Merli, de 15 años, representando al Camping La Laguna de la localidad de Cayastá.
Por otra parte, fue trascendental el reconocimiento otorgado por la comisión organizadora a diversos productores de zanahoria de toda la región del corredor costero.
De esta manera, el presidente comunal de Cayastá, Marcelo Dupraz, aseguró que "fue un acto muy especial el reconocimiento brindado a productores y acopiadores de zanahoria de la zona ya que son ellos los que año tras año permiten que esta producción persista. Además, este año fue una época muy buena en la producción y permitió que los productores renueven herramientas y se incentivan aún más".
Otra tradición de la fiesta fue la exposición de deliciosos platos realizados a base de zanahoria tales como budines, tartas, tortas, pasteles, pan dulce y bombones.
Desde la organización se esperaba una concurrencia de público de alrededor de mil personas. Pero el clima jugó una mala pasada y una pequeña brisa, sumada al descenso de la temperatura ocurrida días atrás debido a las lluvias, hizo que la asistencia no alcanzara la cifra esperada y que los espectadores presentes sufrieran de un poco de frío.
Dupraz agregó que "el clima condicionó la llegada de la gente y no se llegó a la concurrencia de personas prevista, pero además, la cercanía de tiempo que hay entre la fiesta navideño y de año nuevo pudo haber sido otro punto determinante".
En conclusión, la Fiesta de la Zanahoria fue una oferta más para el turismo regional y, además, se constituyó como un evento social y cultural que atrae al público local y le brinda un sentimiento de pertenencia no sólo para con el pueblo, sino también con todo la zona de la costa.