Estado de situación en los obradores municipales
La actual gestión encontró los talleres desmantelados
El secretario de Obras Públicas del municipio santotomesino afirmó que "la gomería, la carpintería y la herrería estaban desactivadas porque se tercerizaba todo, a pesar de contar con empleados capacitados para trabajar allí".

Ariel Durán-Sergio Ferrer

En diálogo con este medio, el arquitecto Ricardo Méndez, secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de Santo Tomé, abordó varios de los temas que están causando algunos problemas en relación con el área a su cargo, en la cual cuenta con la colaboración de Mariana Stella Albornoz, Reinaldo "Pocho" Zurvarra (Espacios Verdes) y Marcial Pujato (Saneamiento Urbano y Equipamiento). Justamente, sobre el parque automotor municipal, Méndez amplió algunos de los conceptos que había adelantado en la conferencia de prensa a la que el lunes último convocó el intendente Fabián Palo Oliver para brindar el informe preliminar del estado económico y financiero del municipio.

"Si bien no recibimos los vehículos en estado calamitoso, lo cierto es que existe equipamiento que está fuera de funcionamiento y hay otros equipos con problemas mecánicos", inició Méndez su explicación. "Nos preocupa que a algunos de ellos, de gran porte, como una retroexcavadora que es de origen inglés, no se los utilizara porque no encontraban una solución tecnológica para repararlos", añadió el funcionario, quien recorrió junto a Diario El litoral el Obrador N° 1, cuyas instalaciones están ubicadas en cercanías del Cementerio Municipal y estaban en un total grado de abandono cuando las nuevas autoridades se hicieron cargo del mismo.

Equipos que nose pueden usar

"Se trata de una máquina nueva, de tan sólo cuatro o cinco años de antigüedad, en muy buen estado, pero que no está en servicio desde hace mucho tiempo -la única que la ocupa es una tacuarita, que hizo nido adentro, en uno de sus espejos-, porque no se podía reparar por la aparente falta de repuestos. No obstante ello, nosotros ya estamos abriendo líneas para poder arreglarla y creemos haber encontrado la persona que nos va a cotizar dicha reparación", aclaró luego Méndez.

"Hay otras cosas que debemos solucionar, como varios tractores que están fuera de servicio y un camión que gasta hasta tres litros de aceite por día, más de lo que lleva en gasoil; todos esos son vehículos que prácticamente tienen `el certificado de defunción' encima; es un equipamiento que, en realidad, no se puede usar", agregó Méndez. Después, retomó otra de las cuestiones abordadas el lunes último, el desmalezamiento: "Antes de entrar a la Municipalidad hicimos un estudio y habíamos calculado que necesitábamos aproximadamente 30 días para hacer el desmalezamiento completo de la ciudad; pero nuestro cálculo era si se trabajaba, por lo menos, con unas veinte máquinas; es decir, veinte personas cortando con bordeadoras o con motoguadañas manuales. Pero hoy tenemos sólo cuatro cortadoras que funcionan y siete que están rotas; a algunas ya las mandamos a reparar, pero tampoco podemos enviar a todas, porque no hay fondos", prosiguió.

"El reclamo de desmalezamiento es algo puntual, sobre todo en verano; las desmalezadoras tiradas por tractor son nuevas y están en funcionamiento, pero son casi gigantescas para nuestra ciudad y sirven para la periferia, para cortar al borde de la autopista, por ejemplo. Muchas veces, dentro de la ciudad no se pueden usar", redondeó luego, lo que generó la pregunta respecto de si cree que se compró maquinaria equivocada. A ello Méndez contestó: "Creo que sí, hay equipos que no son para la escala de ciudad que tenemos y acá no se pueden usar".

"Los mandaban ahacer otra cosa"

"Nos falta equipamiento, sí, pero también afrontamos el problema de que existe gente que estuvo haciendo otras tareas y no el trabajo para el que muchos están especializados o capacitados", siguió el secretario de Obras Públicas. "Por eso mismo destaco que los empleados se han portado muy bien realmente y están brindando toda la colaboración posible; no tienen prejuicio en hacer las tareas que se les pide y hasta se brindan voluntariamente para lo que se necesita. Tenemos una muy buena relación con ellos y eso hace que, en gran medida, muchos de los problemas se vayan solucionando", enfatizó también.

"Los talleres estaban totalmente desmantelados; la gomería, la herrería, la carpintería; la gente que trabaja en esos equipos está en la Municipalidad, pero los talleres estaban desactivados porque se tercerizaba todo", añadió después. "Nosotros (sobre la tercerización) opinamos que no es lo correcto y queremos que sea el empleado municipal capacitado el que trabaje allí, pero antes los mandaban a hacer otras tareas: el herrero tal vez estaba barriendo la calle y el carpintero hacía cualquier cosa, no la actividad que le correspondía", ejemplificó a continuación, a la vez que recordó que "hay tres ingenieros en Recursos Hídricos dentro del plantel municipal, pero ninguno de ellos estaba trabajando en el equipo de Hidráulica, porque las labores específicas que ellos pueden hacer -como las calcular el volumen de una cuenca o el diámetro de un desagüe- se tercerizaban. Se fue tercerizando todo, cuando en realidad tenemos municipales que lo podrían hacer tranquilamente.

"Hubo gente que tenía algún destino distinto del que debía tener porque la habían `marcado' por castigo o por algo por el estilo", insistió Méndez, trayendo a la conversación un tema de particular resonancia durante la gestión de Ángel Piaggio, su relación con el propio empleado. Para entender esto, bien cabe recordar el caso de Daniel Lelli, desafectado del Ifee por María Laura Piaggio (ex funcionaria durante el último mandato de su padre), por "haberle mordido la mano al amo" (según palabras del mismo Lelli). "Así pasó con muchos: contamos con una persona que ahora cumple una tarea fundamental en los obradores, pero que venía de tres años de estar `sentado' en una oficina. Nosotros lo `sacamos a la luz', por así decirlo, porque conoce el obrador a fondo, se lleva bien con los empleados y con el personal de carrera", concluyó Méndez.

"Hay un personal que es de primera"

"Estamos racionalizando la mano de obra que ya existe; queremos que el electricista trabaje en electricidad y, si hay un carpintero, ahí está la carpintería para hacer su trabajo; no los queremos barriendo la calle o haciendo el trabajo de un herrero", expresó Ricardo Méndez en otro tramo de la entrevista. "Tenemos especialistas en el mantenimiento de las bombas -que son quienes hacen que todo el tema del agua en Santo Tomé funcione cuando llueve-, pero resulta que algunos de ellos no estaban destinados a esas tareas porque hacían otras, algo realmente incomprensible", acotó.

"Hace cinco meses se habían alquilado varios camiones; ahora, cuando nosotros llegamos, encontramos vehículos parados porque no había conductores asignados, por lo que tuvimos que designar gente para que los manejase", aclaró más adelante. "Creemos que, con el equipamiento existente en camiones, la ciudad se puede cubrir; todo lo que tenemos lo estamos usando y ya hemos reparado en nuestros talleres varios automotores que tenían problemas pequeños", completó el concepto.

"El personal es de primera, especialmente por lo que saben, pero también porque es gente reconocida por todos, sumamente honesta y capaz... �Qué mejor que recurrir a ellos y valorarlos?... Hay quienes conocen la ciudad de memoria; eso hay que reconocerlo", enfatizó Méndez, quien luego manifestó que, "para quienes no estén tan capacitados para algunas tareas específicas, vamos a realizar cursos a través de los cuales se puedan superar y mejorar en su lugar de trabajo". Todas estas expresiones hay que tenerlas bien en cuenta, puesto que contrastan diametralmente con las que en su momento les supo endilgar Ángel Piaggio, quien, tal como lo confirmaron los propios delegados del gremio municipal, los trató de "changarines, incapaces y murgueros", cuando se manifestaron por el reclamo de sus derechos.