Alertan a servicios de salud por un muerto por meningitis

Un alerta sanitario fue dispuesto por el director del hospital Cullen, Darío Montenegro, ante el fallecimiento de un enfermero que se desempeñaba en el establecimiento como consecuencia de una meningitis por meningococo.

La medida implica que todos los centros de salud deben estar alertas para detectar otros posibles casos de esta patología -que reporta pocos al año- cuando lleguen personas que buscan atención médica por presentar dolor de cabeza, vómitos y fiebre.

Fernando Godoy tenía 28 años y era enfermero del Cullen. El lunes pasado por la tarde -según relató Montenegro- había ingresado a la guardia de este hospital con fuertes dolores de cabeza, fiebre, vómitos y lesiones en la piel, que hicieron sospechar clínicamente un caso de meningitis por meningococo.

Por este motivo, se le hicieron análisis de sangre y de líquido cefalorraquídeo, además de una tomografía. Posteriormente, los cultivos -que demandan 48 horas de espera- permitieron confirmar el diagnóstico presuntivo: que se trataba de un cuadro de meningitis por meningococo.

En este sentido, Montenegro advirtió que "se pidió cama en terapia intensiva o intermedia del hospital pero no había, motivo por el cual se llamó al sector privado y se consiguió una en la terapia del Garay, en 10 minutos. Fue trasladado en ambulancia ya con el tratamiento indicado y no se lo sacó del Cullen porque tenía obra social sino porque coyunturalmente no había camas".

Y continuó: "Surgió lo que se denomina una urgencia efectológica (en el efector) ante la falta de cama y por eso se decidió derivarlo inmediatamente a una terapia intensiva de alta complejidad".

Estrepitosa y fulminante

Respecto de esta patología, Montenegro explicó que "es una enfermedad de evolución estrepitosa y fulminante, ya que 1 de cada 10 pacientes sobrevive. Es muy repentina en su aparición y se complica con infecciones y múltiples hemorragias internas. Además, ésta es la época en que aparecen los casos de meningitis".

Consultado en relación a si se trató de una infección intrahospitalaria, el director del Cullen descartó esa posibilidad y justificó sus dichos asegurando que "tendría que haber habido un primer caso en algún paciente o en el personal; aunque el meningococo puede llegar a estar en el hospital. Seguramente trajo la enfermedad de afuera, ya que el germen se aloja en las vías respiratorias y se contagia en el colectivo, la calle, etc.".

Por último, Montenegro aseguró que -como prevención y para evitar otros contagios- se procedió a dar antibióticos (quimioprofilaxis) a los convivientes directos del paciente fallecido y al personal que compartió la jornada laboral ese día. Agregó que existe una vacuna pero sólo está indicada para algunos tipos de germen de meningitis, que no son los que se dan con más frecuencia.

Y concluyó: "Quiero volver a dar mis condolencias a la familia de este compañero de trabajo, que era muy querido, ya que estamos muy sorprendidos y dolidos por lo ocurrido".