De la redacción de El Litoral/Télam/DyN
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó hoy el Plan para el Uso Racional y Eficiente de la Energía, en un acto en Casa de Gobierno con la presencia del vicepresidente Julio Cobos; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido y varios gobernadores, entre ellos, Hermes Binner.
De Vido anunció que a partir del próximo día 30 del mes en curso y hasta el 16 de marzo de 2008, se adelantarán los relojes de todo el país en una hora. Destacó que "hoy estamos, por directivas de la presidenta, anunciando la segunda etapa del Plan Energético Nacional", y que la primera etapa fue bajo la gestión de Néstor Kirchner de los que "muchos proyectos fuimos inaugurando y comenzando".
Las medidas incluyen la sustitución de la totalidad de las actuales luminarias por lámparas de bajo consumo y la eliminación de luces ornamentales, salvo en fechas patrias y en otros acontecimientos extraordinarios, y también que los equipos climatizadores de aire operen regulados a 24 grados centígrados, así como el apagado de computadoras a partir de las 18.
Dentro de este plan, también se dispuso la sustitución de luminarias callejeras y el reemplazo de lámparas incandescentes en los semáforos, además de estimular la compra de artículos de uso racional de la energía y que las distribuidoras se encarguen de sustituir 5 millones de lámparas por otras de bajo consumo en los domicilios particulares.
La presidenta insistió en que "el siglo XXl tendrá como ejes alimentos y energía", y que la Argentina "tiene mucha potencialidad en términos de mejora para las exportaciones y calidad económica, y no lo podemos dejar pasar".
Pidió "prolongar, profundizar y mejorar el proceso" de crecimiento, donde la desocupación está en 7,1 por ciento y la industria crece 9 por ciento, según enumeró. También citó el crecimiento del consumo y destacó que "muchas personas accedieron por primera vez a un equipo de aire acondicionado", en referencia a las clases populares, y que significa una mejor calidad de vida.
De Vido vaticinó que "para el bicentenario, la Argentina estará absolutamente interconectada", y destacó que "Atucha ll se va a terminar en el primer semestre de 2010" y aseguró que con esto "la matriz energética tendrá 735 megavatios más".
"El Estado, con el sector privado, logrará un incremento de 11.791 megavatios, es decir un incremento del 55 por ciento respecto de la oferta de generación eléctrica en mayo del 2003".
En el anuncio, De Vido destacó que "hemos concretado participación de empresas privadas en el Plan Energía Plus", y que en ese marco se incorporarán turbinas y se construirá un parque eólico, entre otras obras.
"Es necesario que el Estado en conjunto con el sector privado se ocupen de mejorar la eficiencia en la utilización de la energía, la cantidad de energía estará vinculada con cómo se la produzca y se la utilice".
El ministro afirmó que "estamos en condiciones de planificar nuestros recursos no renovables", aquellos que permitan manejar la matriz energética "en forma confiable".
"Cumplimos la primera etapa y en 2013 tendremos el gasoducto que permitirá 194 millones de metros cúbicos por día, un 57 por ciento más que en 2004". También destacó que "el gobierno ha realizado inversiones que permiten la ampliación del sistema de transporte troncal" y anunció que en poco tiempo "aumentará 70,2 millones de metros cúbicos día".
Al Congreso
Ambas Cámaras legislativas del Congreso Nacional sesionarían el próximo miércoles a pedido de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, para tratar el proyecto que permite adelantar una hora el uso horario de la Argentina. Si bien el proyecto aún debe ser girado al Congreso, la estrategia oficial apuntará a generar un cambio cultural respecto del consumo de energía y la única que necesitaría aprobación del Congreso es el eventual adelanto de una hora para aprovechar más la luz solar. Durante el gobierno de Fernando de la Rúa, el Congreso había dado sanción a una ley para adelantar la hora; el Poder Ejecutivo la vetó, ya que varias provincias -sobre todo las cordilleranas- se opusieron a la medida.
Culpa de los '90
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner achacó hoy las medidas de racionalización energética, anunciadas por el ministro de Planificación, Julio de Vido, "al modelo imperante" durante los años '90, que según dijo, "no requería de energía". La jefa del Estado atribuyó también la situación a "la falta de inversión" del sector privado, pero insistió en culpar, principalmente, al modelo entonces dominante, "porque (la energía) la necesitan los que producen. Sólo el servicio, la especulación y la transferencia no necesita de gran cantidad de energía", explicó.
Julio de Vido aseguró que la industria y el campo tendrán la energía necesaria para mantener el proceso productivo en el país, y destacó que los trabajadores también "tendrán la energía necesaria a un precio accesible como hasta ahora".
"Nuestra industria tendrá la energía que demande", subrayó, y destacó que es una prioridad también la inclusión social por lo que los trabajadores también la tendrán "a un precio accesible", ya que "priorizamos la provisión sobre la especulación", resumió.
Confirmó el ministro que "el plan de uso eficiente de la energía no implica restricciones, sino que consiste en no derrochar. El uso eficiente de los recursos energéticos es un tema mundial y la Argentina no es ajena al desafío", aseguró.
La intención del gobierno es "reaprovechar más de 2.600 megavatios de potencia", y para ello impulsa el adelantamiento de la hora oficial y el uso en edificios oficiales de lámparas bajo consumo, entre otras medidas.
El objetivo será hacer más racional y eficiente el consumo, particularmente en el ámbito estatal, mediante nuevas pautas para las jornadas de trabajo y la modernización de los sistemas eléctricos. Pero el gobierno invitará al sector privado a sumarse en el esfuerzo.
El ministro De Vido dijo ayer que el gobierno se propone obtener "los mismos resultados con un uso mucho más eficiente de la energía". A tal fin se procurará la reducción de las pérdidas técnicas que se registran en el alumbrado público, mediante el reemplazo de las luminarias de mayor antigüedad y la instalación de sensores para la detección de fallas y verificación del correcto encendido de las luces.
En el ámbito privado se impulsará la sustitución masiva de los focos comunes por lámparas de bajo consumo a nivel residencial, y se solicitará a las cámaras empresariales una reducción en la iluminación nocturna de vidrieras y carteles publicitarios.
De Vido destacó las ventajas del Plan en materia ambiental, ya que reducirá la polución y preservará recursos no renovables. "El secreto de que no hayamos tenido la crisis (energética) tan largamente anunciada estuvo en que en vez de dedicarnos a contestar nos pusimos a trabajar", remarcó el ministro.
En tal sentido, añadió De Vido, "a veces pareciera que no se estuvieran construyendo las usinas San Martín y Belgrano, porque no se las menciona, y cuando se hace un análisis de la realidad energética se las ignora".
El funcionario recordó que la administración kirchnerista recibió "un sistema energético de rodillas ante las empresas concesionarias y también en materia tarifaria, porque hacía pocos meses que se habían desdolarizado las tarifas". "La concepción de la renta de las concesionarias estaba basada en la dolarización de las tarifas, incluso por encima de los países centrales, y frente a este escenario llevamos adelante conversaciones muy serias con todos los actores del sector, e impulsamos obras tales como los gasoductos, las centrales térmicas, Yacyretá, que estaba parada, y Atucha".
"Pudimos mantener un esquema tarifario popular y concretar emprendimientos en redes de alta tensión, de 500 KW, las obras de Timbúes y Campana, y otras cinco obras más que estamos haciendo con Enarsa".
El ministro destacó la importancia de "avanzar en obras estratégicas muy importantes", y anticipó que "la población irá viendo cada vez más obras de mayor volumen estratégico, como la planta de regasificación con Uruguay y la que estamos trabajando en Bahía Blanca asociados con PDVSA".