Binner recibió a familiares de víctimas de 2001
De cara al gobernador, un reclamo por justicia seria
Fue la primera vez que la mayoría de los familiares ingresaba a la Casa Gris. Pidieron un cuerpo de juristas independientes que investigue la masacre. Exigieron la apertura de archivos provinciales, y plantearon la necesidad de una reparación económica.

Ivana Fux

Por primera vez en seis años, los familiares de la mayoría de las víctimas de la provincia de Santa Fe asesinadas durante los hechos violentos de diciembre de 2001, entraron ayer a la Casa Gris y fueron recibidos por el gobernador. Hablaron a solas con Hermes Binner -sólo escucharon la charla algunos asesores- durante una hora. Describieron el estado de cada causa, se emocionaron con los relatos de la vida y el hecho trágico que implicó la muerte de un ser querido, y le dejaron al flamante gobernador un puñado de pedidos para saciar la petición que los moviliza: justicia para todos, y en serio. Además del gesto simbólico del encuentro, algo se llevaron de la Casa Gris.

"Es la primera vez que desde el gobierno provincial nos reciben a todos. Fue una reunión positiva; nos vamos con la promesa de acompañarnos para que llegue la justicia por cada uno de los muertos. Si hay voluntad política, eso es posible", dijo Celeste Lepratti a la prensa cuando salió del despacho de Binner. Su hermano, Claudio, era un trabajador social al que asesinaron en el techo de una escuela de Rosario. Su historia y desenlace de vida inspiraron a León Gieco para escribir "El ángel de la bicicleta"; la canción fue la cortina elegida por Binner para todos sus actos de campaña.

Además de Celeste y algunos integrantes de la Comisión No Gubernamental que investigó los hechos, también estuvieron ayer familiares directos de Rubén Pereyra, Graciela Acosta, Yanina García y Walter Campos, todos asesinados en aquellos días.

Reclamos

Los familiares y la Comisión Investigadora plantearon puntos concretos. Pidieron que se conforme un organismo o cuerpo especial de juristas independientes y -en lo posible- de otras provincias para que evalúe las investigaciones realizadas y haga su propia investigación.

"Creemos que ellos pueden llegar al mismo dictamen que llegó nuestra Comisión, y esto permitiría reabrir algunas causas -explicó Celeste- o dar lugar directamente a una nueva investigación en serio. Desde ya, nos pidieron todo el material de las causas que se tramitaron para que algunas personas (del gobierno) puedan empezar a verlo y hacer una conclusión final".

Pidieron también la apertura de los archivos que puedan contener información sobre la masacre y que sean de jurisdicción provincial, como la Policía o el propio Ministerio de Gobierno. Binner respondió al pedido definiéndose como un defensor del derecho de cualquier ciudadano a acceder a la información.

Paralelamente, reclamaron al gobierno provincial que gestione ante la Nación el acceso a los archivos de la Side, teniendo en cuenta que en el momento de la masacre, el por entonces subsecretario de Seguridad, Enrique Álvarez integraba la planta de dicho organismo. "Creemos que allí puede haber información valiosa", dijo Celeste.

Los familiares plantearon, finalmente, a Binner la necesidad de una reparación económica para las familias de las víctimas y citaron como antecedente, el proyecto de ley que en su momento impulsó el ex presidente Néstor Kirchner.

"Quedó de manifiesto cómo esta gente, además de perder a un ser querido, jamás tuvo contención de nadie ni de ningún organismo del Estado. Hay cuestiones que hacen a la vida diaria después de perder a un ser querido, que nadie se acercó a cubrir o apoyar", contó uno de los asistentes. Frente al pedido, Binner asumió el compromiso de ocuparse del tema. "Algo va a haber", comentaron.

Crítica y acto

Como integrantes de la Comisión Investigadora, Gustavo Martínez de la CTA, cuestionó duramente el rol en las causas de la Fiscalía de Estado.

"(Irmgard) Lepeniés debería estar presa por bastardear al Estado santafesino. A la hora de participar, ella pidió con más convicción que los abogados defensores de la policía y funcionarios políticos, la absolución de los que estaban siendo condenados concretamente por el crimen de Lepratti", denunció.

Tras la reunión, todos se comprometieron a seguir "movilizados y firmes", convocándose para acordar estrategias comunes y para mantener vigente el tema.

Después de dejar la Casa de Gobierno, se trasladaron hasta la Plaza del Soldado, desde donde partió una columna que llegó a Tribunales y terminó en la Plaza de Mayo, donde se hizo el acto central para recordar a las víctimas. Las consignas volvieron a exigir "justicia para todos, para que también los responsables políticos rindan cuentas".

Sin acceso

Celeste Lepratti dejó planteada la necesidad de poder acceder a todas las causas que se tramitaron por las personas asesinadas en 2001. "Los familiares de las víctimas no hemos podido constituirnos en querellantes. Algunos de los abogados que integran la Comisión Investigadora pudieron acceder a algunas de las causas pero en otras no hemos podido ver, por ejemplo, por qué el fiscal (Raúl) Reyes sobreseyó a (Enrique) Alvarez -ex subsecretario de Seguridad- y a (Lorenzo) Domínguez -ex ministro de Gobierno-, los únicos funcionarios de Carlos Reutemann investigados en algún momento y sobreseídos rápidamente", explicó.