Un hombre joven, vecino del barrio Nueva Pompeya, perdió la mano a causa del estallido de un artefacto de pirotecnia.
El director del hospital José María Cullen, Dr. Darío Montenegro, dijo que la explosión de una bomba de estruendo dañó en un setenta por ciento la mano de la víctima.
Montenegro hizo notar que éste es el primer caso de lesiones causadas por manipulación de artefactos de pirotecnia, en la presente temporada, y el más grave, por el carácter de las heridas, en los últimos tiempos.
Anoche, una patrulla policial socorrió a Marcos Exequiel Pedriel en su domicilio de calle Lhemann al 2900 y, con la urgencia que su estado requería, lo llevó al encuentro de una ambulancia del Dipaes 107.
Los policías que acudieron al primer llamado de familiares y amigos del accidentado actuaron con la rapidez necesaria, como para evitar que el hombre se desangrara en el camino.
Luego, ya en la avenida Facundo Zuviría, Pedriel pasó a una unidad del servicio de emergencia, una ambulancia que pocos minutos más tarde ingresaría con él a shock room del nosocomio.
La URI informó que los agentes de la Comisaría de Distrito 26a. y agentes de la Agrupación Cuerpos fueron en auxilio del accidentado, a las 20.20, y agregaron que la guardia policial del nosocomio lo hizo a las 20.40.
"Ingresó, y sin demoras pasó a quirófano", dijo el director del hospital Cullen. El Dr. Montenegro agregó que Pedriel podría ser derivado esta tarde a la Sala de Quemados.
Esto ocurrió ayer en nuestra ciudad, cuando la policía del departamento La Capital comienza a intensificar los controles de rutina para evitar la comercialización de los artefactos de pirotecnia que no se ajustan a las reglamentaciones vigentes.
Las inspecciones a cargo de los agentes de la Brigada de Explosivos de la Unidad Regional I se practican en espacios públicos y locales comerciales, cuyos depósitos deben ser los adecuados para el almacenamiento de dichos elementos.
José Luis Pagés
Respecto del estallido de una bomba de estruendo que destrozó la mano derecha de un joven vecino de nuestra ciudad dijo el Jefe de la URI, comisario Juan Faustino Ruíz, que el suceso -por sus consecuencias- fue el más grave en su tipo, en lo que va del año.
"Es el más grave en el país", enfatizó el funcionario quien dijo haber chequeado su información con la de sus pares provincias vecinas como Buenos Aires y Córdoba.
La gravedad de lo ocurrido con sus lamentables consecuencias para un joven de 21 años hizo decir a Ruíz que ante la proximidad de las fiestas se deben extremar los cuidados y aseguró que por tal motivo a los controles de pirotecnia que realizan los funcionarios municipales, se agregan las inspecciones policiales.
Ruíz hizo notar que en los últimos tiempos ha descendido el número de menores heridos por manipulación de pirotecnia, pero por contrapartida, paradójicamente, aumentó el de heridos mayores.
"Quiero decir -dijo Ruíz-, que los padres y personas mayores de la familia tampoco deben actuar negligentemente con artefactos peligrosos, cuya manipulación no permiten a los niños".