Un temible sujeto protagonizó hoy un raid delictivo en la zona sur de la ciudad, el que incluyó el asalto a mano armada contra el dispensario de barrio Centenario, el robo a un kiosco del complejo Fonavi, para finalmente ser aprehendido cuando intentaba fugar.
La preocupante secuencia comenzó poco antes del mediodía y se inició en un lugar insólito: el Centro de Salud Fonavi Centenario, que se ubica a espaldas de la cancha del Club Colón.
En dicho lugar -que depende del Área Programática del hospital José M. Cullen- se atienden todos los requerimientos de salud de carácter primario, que provienen de las barriadas ya mencionadas y otras vecinas.
Pero esta mañana, minutos antes de las 11, dicho lugar -recientemente remodelado (el 14 de noviembre)- se iba a convertir en el centro de un hecho que sacudió a propios y extraños.
Un delincuente solitario arremetió contra la dependencia y se alzó con el escaso dinero de varias personas que esperaban ser atendidas y también con el de algunas empleadas.
El rufián estaba muy nervioso. Tiene alrededor de 20 años, y vestía pantalón corto y remera negra. Cubría a medias su rostro con una gorra. Para peor estaba armado y lucía visiblemente irascible.
Sin que nadie se diera cuenta, primero embistió contra tres vecinos que aguardaban ser atendidos. Luego recorrió algunos metros y se ubicó por detrás del mostrador que está para atender al público.
Allí, revisó los cajones y se hizo de algunas otras monedas. Finalmente escapó a la carrera exhibiendo un arma de fuego y llevándose una mochila, propiedad de una de las empleadas. Desesperada, la mujer intentó correrlo y se cayó. En dicha circunstancia resultó lastimada en una de sus rodillas. Así y todo le gritó al delincuente y éste arrojó la mochila a la calle para proseguir su fuga.
No conforme con lo "recolectado" en el dispensario, el individuo decidió ir por más. Así, minutos después cometió otro asalto en un kiosco de la manzana 3, del complejo Fonavi Centenario.
Con suma rapidez, el sujeto encañonó a la propietaria del comercio, y bajo amenazas de muerte la obligó a que le entregara los pocos pesos que había en la caja registradora.
Los gritos del vecindario por el nuevo atraco llegaron hasta el dispensario en momentos que los pesquisas se hacían de los primeros datos.
Dada la gravedad de lo acontecido, todo el personal de la subcomisaría 1a. se puso a trabajar en el asunto, junto con móviles y agentes que se sumaban a la tarea.
La búsqueda se realizó de manera intensa e incluyó el cierre de toda la barriada. La movida dio sus frutos a los pocos minutos, más precisamente en calle O�Higgins y Roque Sáenz Peña donde el peligroso sujeto fue detenido.
Ya en sede policial, se lo identificó como un tal Matías, con domicilio en barrio Santa Rosa de Lima, el que carga sobre sus espaldas con dos pedidos de captura. Se lo busca por sendos asaltos a un kiosco ubicado en Mendoza y Lamadrid, en cercanías del Hospital de Niños.
En poder de este sujeto, la policía halló los elementos robados en el dispensario. Tenía además un revólver calibre 22 largo con 7 proyectiles intactos y uno percutado.
Danilo Chiapello