Llega fin de año y el uso de pirotecnia y demás elementos que provoquen estruendos ocasiona serios trastornos en muchas mascotas.
Con respecto a este tema, el Dr. Oscar Lencinas, médico del Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, refiere: "algunos, al oír ruidos tan violentos se esconden bajo la cama, tiemblan, babean, no comen y hasta podrán tener algún vómito o diarrea provocados por el miedo".
"Otros entran en terrible pánico, corriendo sin rumbo y sin que nada los detenga. Podrán llevarse por delante vidrios, puertas y hasta saltar de terrazas y balcones con lesiones de suma gravedad. Otros no darán prácticamente respuesta a los estruendos o al menos no lo notaremos", continúa el especialista.
Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudarlos?