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La misión para liberar a tres rehenes de las Farc, entre ellos un niño, comenzó su cuenta atrás con la llegada ayer a Venezuela de los garantes internacionales y los familiares de los secuestrados, mientras que cerca de la frontera despegaban, al cierre de esta edición, los primeros helicópteros del operativo.
La misión, que se desarrollaba bajo la égida de la Cruz Roja Internacional y con el apoyo de Francia y seis países latinoamericanos, debe traer de Colombia a Venezuela a la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas (44 años), su hijo Emmanuel (3) y la ex congresista Consuelo González (57).
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) decidieron entregar a los tres rehenes al presidente venezolano, Hugo Chávez, en "desagravio" por el cese de su mediación en busca de un canje humanitario.
Al cierre de esta edición, el operativo comenzó con el envío de una avanzada de dos helicópteros con equipos médicos, que partió desde el aeropuerto de Santo Domingo (Estado de Táchira, 650 km al suroeste de Caracas), según lo anunciado anoche por Chávez.
La madre y el hermano de Clara Rojas, y las dos hijas de Consuelo González llegaron a Caracas también anoche en una aeronave privada. Las acompañaron en ese vuelo familiares de otros rehenes y de guerrilleros presos.
Los familiares esperarán la llegada de los rehenes en el aeropuerto de Santo Domingo, y desde allí viajarán todos juntos a Bogotá, indicó el mandatario venezolano.
Colombia anunció que el operativo debe terminar "a más tardar a las 18.59 (23.59 GMT) del domingo", pero Chávez descartó que se haya fijado un plazo para cumplir con la misión.
Chávez indicó ayer que además llegarán a Venezuela hoy dos delegados de la Cruz Roja Internacional, así como el alto comisionado para la paz del gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo.
El mandatario explicó que los garantes internacionales deberán trasladarse luego hasta el punto que las Farc indiquen para hacer entrega de los rehenes.
"Los comisionados tienen que ir hasta el punto equis en la selva o en el llano. Estamos esperando las coordenadas o puntos exactos. Hasta ese punto donde estén Clara, Consuelo y Emmanuel deben ir los comisionados", precisó.
A su llegada a Caracas, anoche, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, uno de los garantes de la misión, dijo que "venimos para cooperar en algo que nos enorgullece en América Latina, que es la posibilidad del canje humanitario".
Kirchner señaló que con esta misión se abre "la posibilidad de reencontrar los espíritus para construir la paz y la participación en toda la región".
Los garantes internacionales serán, además de Kirchner, el canciller argentino Jorge Taiana, el asesor presidencial brasileño Marco Aurelio García, el ex ministro ecuatoriano de Interior Gustavo Larrea, el viceministro boliviano de movimientos sociales Sacha Llorenti y los embajadores de Francia y Cuba en Caracas.
También acompañará la caravana la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien medió junto con Chávez por el intercambio humanitario.
El complejo operativo, hoy en marcha, prevé la llegada de una caravana aérea hasta la ciudad colombiana de Villavicencio, a 500 km de la frontera y en una zona con fuerte presencia de la guerrilla.
En Villavicencio, el delegado de Chávez para la operación, el ex ministro de Interior, Ramón Rodríguez Chacín, recibirá las coordenadas del punto en medio de la selva al cual volarán los helicópteros para recibir a los rehenes, datos que solamente serán comunicados a los pilotos venezolanos.
Las Farc proponen canjear al menos a otros 42 rehenes, entre ellos la política colombo-francesa Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y políticos, policías y militares, por unos 500 rebeldes presos.
Suiza fue invitada por Venezuela a participar en la operación de liberación en Colombia, indicó hoy el portavoz del Ministerio suizo de Asuntos Exteriores, Lars Knuchel.
Un representante suizo acompaña a la delegación internacional que partía esta tarde en avión desde Venezuela para desplazarse a Colombia, precisó Knuchel a la agencia de noticias suiza ATS.
Suiza se compromete, desde hace más de cinco años, al lado de Francia y España, a facilitar una solución humanitaria al conflicto en Colombia.
"Esto podría no funcionar", la frase cuya autoría corresponde al mandatario colombiano Alvaro Uribe y que fue pronunciada durante la charla telefónica que el miércoles mantuvo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, según confió una fuente diplomática a esta agencia, dio cuenta de lo delicado e inestable que puede resultar el operativo de entrega por parte de las Farc de tres rehenes a una delegación multinacional encabezada por Venezuela y que se denomina Operación Transparencia.
Según la fuente, la respuesta de la mandataria argentina giró alrededor de la reafirmación del compromiso asumido por ella, hace ya más de seis meses, en trabajar por la liberación de los rehenes y por ello su decisión de enviar al ex presidente Néstor Kirchner como cabeza de la delegación argentina, como muestra de la importancia que su administración le otorga a este tema.
"La frase de Uribe no es un dato menor -señaló la fuente diplomática- ya que da cuenta de lo inestable que puede ser el sector donde se realizará la entrega y, sobre todo, que indica la posibilidad de que algún grupo paramalitar tenga la intención de hacer fracasar este proceso que se abre".
El proceso al que hace referencia la fuente es el que una operación exitosa puede ser el comienzo de un verdadero Canje Humanitario -ya que lo que sucederá en los próximos días es una decisión unilateral de la organización guerrillera- pero que además pueda servir para reabrir el proceso de paz en Colombia.
No está claro para la fuente diplomática cuál será la reacción de Uribe, si privilegiará la política o profundizará su perfil de "combatiente" como suele autodefinirse.
"No hay dudas de que Uribe quedó preso de su intransigencia y el éxito de esta operación no lo tendrá como uno de los beneficiados, pero si privilegia la política y puede resistir las presiones internas y las externas, tiene la oportunidad de hasta encabezar un nuevo proceso de paz", reseñó la fuente diplomática.
Más allá de la clara preocupación que generó la expresión del mandatario colombiano, en la delegación argentina, por caso, hay optimismo porque consideran que si bien se trata de un conflicto político-militar interno de un país, la recuperación de los rehenes se realiza en el marco de un gran operativo de alto contenido político y, sobre todo, con la participación mayoritaria de países latinoamericanos.
"El que seis países latinoamericanos se reúnan para garantizar un operativo humanitario -analizan en la delegación argentina- es una muestra más de una serie de hechos políticos que se están produciendo en Sudamérica como lo son el fortalecimiento del bloque del Mercosur y la creación del Banco del Sur".
"Tipo Rambo"
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, consideró hoy "positivo" que el ex presidente Néstor Kirchner integre la delegación internacional que garantizará la liberación de los rehenes, aunque en un tono irónico señaló que el ex mandatario fue invitado a participar de esa misión "tipo Rambo".
"(Kirchner) va casi como invitado, tipo Rambo es cierto, pero va como invitado final a la liberación de algunos de los rehenes y creo que ése es un hecho positivo", destacó la dirigente en diálogo con FM La Isla.
"Pequeño paso"
El embajador argentino en Colombia, Martín Balza, afirmó hoy que el operativo de rescate en la selva colombiana es un "pequeño paso" para la liberación de la totalidad de los rehenes, y destacó el compromiso del gobierno argentino con el tema.
"Éste es un pequeño paso, no es un acuerdo humanitario que tendría que beneficiar a más secuestrados, en Colombia hay más de mil secuestrados. Pero lo que vale para un maratón es el primer paso y éste es el primero, de unos 42 kilómetros", dijo Balza a radio Rivadavia.
El embajador remarcó que Argentina "se ha comprometido en todo este proceso" y destacó también que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, realizó "un esfuerzo grande" en diseñar el operativo de rescate.