La rentabilidad y solvencia de las empresas agrícolas se mantendrán este año "ampliamente positivas", con precios internacionales de las materias primas de ese sector que crecieron 40 % promedio en 2007 y una cosecha que alcanzará los 100 millones de toneladas, según un informe privado.
"El panorama del sector agrícola continúa siendo positivo; la rentabilidad y solvencia de las empresas agrícolas se mantienen ampliamente positivas como consecuencia de la fuerte suba de los precios internacionales de las materias primas agrícolas, que alcanza en promedio a 40 % con respecto al año previo", indicó el informe de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES).
Asimismo, el estudio consignó que el alza de los precios internacionales de las commodities "compensa por demás los recientes incrementos de los derechos de exportación y de los costos de explotación de los cultivos, que varían entre 15 y 30 %".
Luego de haber alcanzado una cosecha récord de granos en 2006/07 de 95,2 millones de toneladas, se prevé una nueva expansión durante la actual campaña, con un volumen de recolección estimado en las 100 millones de toneladas, que registraría una variación de 4,1 % con respecto a la temporada previa.
El crecimiento estaría basado en el aumento de la superficie a sembrar, particularmente de algunos cereales como el maíz, cuya superficie sembrada ascendería a 4 millones de hectáreas, 12,8 % por encima de 2007, indicó IES.
La combinación de mayores precios en conjunto con el alza de las cantidades producidas se tradujo en un fuerte incremento de las exportaciones en los primeros once meses de 2007, cuando el valor de las exportaciones agrícolas sumó 17.877 millones de dólares, 5.721 millones más que en el mismo período de 2006.
De ese modo, el sector incrementó su participación en las exportaciones totales, al pasar de 28,8 % en los primeros once meses de 2006 a 35,7 % en 2007 y explicó más de 70 % del crecimiento de las exportaciones totales.
En este contexto, el informe afirmó que "las perspectivas del sector permanecen firmes, teniendo en cuenta la fortaleza de la situación patrimonial de los productores en un contexto en el que el ámbito internacional sigue presionando al alza los precios de los granos".
Asimismo, "la importante ganancia de productividad y por ende los mayores volúmenes alcanzados también permiten mejorar la situación económica del sector, que se ha venido consolidando desde la devaluación del peso, a pesar de la imposición de derechos de exportación", agregó.
"En un mercado en el que los precios del sector se mantienen en niveles récord y el aumento de los volúmenes es sostenido, se permite prever que el sector seguiría reflejando sólidos fundamentos económicos", sintetizó IES.
En otro orden, por sexto año consecutivo, en 2007 los valores de los campos para agricultura volvieron a subir. Según datos de la Compañía Argentina de Tierras (CAT), el año pasado se registró un aumento de alrededor del 30 al 35 por ciento, en promedio, para las tierras de la pampa húmeda y de las zonas agrícolas extrapampeanas.
"Los valores subieron entre un 30 y un 35 por ciento", ratificó Eduardo Fitz Gerald, director de CAT. "Estoy de acuerdo; los campos aumentaron un 30 % en todo el año", indicó, por su parte, Pedro Nordheimer, presidente de la inmobiliaria rural que lleva su apellido, según menciona hoy el diario La Nación.
Los ganaderos argentinos redujeron sus inversiones en un 30 por ciento en 2007 y prevén hacer lo mismo este año ante el descontento por las trabas a las exportaciones y el control de precios, destaca hoy un informe del diario El Cronista.
La desinversión en ganadería "continuará durante 2008", aseguró Ernesto Ambrosetti, del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
La intervención gubernamental genera "una total falta de previsibilidad y la incertidumbre es contraria a las inversiones", remarcó Ambrosetti, quien indicó que el incremento de los precios internacionales de los granos tienta a los ganaderos a pasarse a la agricultura.
Otros representantes del sector ganadero consultados por el diario de negocios coincidieron con Ambrosetti en reclamar al gobierno una política clara y de "largo plazo".
El experto de la SRA apuntó que entre 2002 y 2005, la productividad de la ganadería argentina aumentó un 28 por ciento al calor de una creciente demanda del mercado interno e internacional, pero las medidas intervencionistas de 2006, cuando se suspendieron temporalmente las exportaciones, echaron por tierra esa mejora.
A finales del año pasado, el gobierno prorrogó hasta abril próximo la vigencia del cupo de exportación de 40.000 toneladas mensuales de carne de bovino que siguió a la veda de 2006, que había sido dictada para asegurar el abastecimiento interno y el nivel de precios.
Ambrosetti destacó que un estudio de la SRA muestra que en los últimos diez años unos 8 millones de hectáreas dedicadas a la ganadería han pasado a la explotación agrícola.
Hasta 2005, el sector ganadero "palió este efecto invirtiendo en tecnología", con lo que pasó a producir la misma cantidad de vacunos en una menor superficie "gracias a inversiones que hoy están desapareciendo", advirtió.
"Si no se piensa en políticas de largo plazo, no habrá forma de aumentar la producción", sostuvo a su vez el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías.
Inscripción obligatoria
Desde el 1� de marzo próximo los productores agrícolas de todo el país deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa). El Registro es un paso necesario para iniciar la trazabilidad de los productos agrícolas. La trazabilidad es una herramienta clave para identificar el origen de los productos y aplicar acciones preventivas y correctivas en caso de detectarse anomalías que pueden poner en riesgo la producción primaria, la salud pública o el comercio nacional e internacional.