Brindan apoyo a sacerdote de Cañada Rosquín

A fines del año pasado, el sacerdote Sergio Capocetti, a cargo de la parroquia de Cañada Rosquín, recibió el aviso de que debía ser trasladado a Barrancas. Ante esto, un contingente de vecinos de Cañada Rosquín, junto a otros de Pueblo Casas y San Martín de las Escobas, llegaron hoy al Arzobispado santafesino para solicitar que permanezca en su puesto.

Los vecinos, que fueron recibidos por Monseñor José María Arancedo, aducen que la decisión de trasladar al párroco tiene que ver con que hay "sectores de poder" de Cañada Rosquín "molestos por el compromiso social del religioso".

Según relató un integrante de la comitiva, la reunión tuvo entre otros objetivos, evidenciar el apoyo al trabajo social y pastoral de Capocetti, de parte de feligreses de las tres poblaciones. Los vecinos consideran que no era el momento oportuno para el traslado.

El encuentro, de acuerdo con el testimonio del vecino consultado, se realizó en un marco de diálogo y respeto, y desembocó en un impasse de algunos días cuando el arzobispo se reunirá a dialogar con Capocetti y rever algunas situaciones. "Esto abre una luz de esperanza para que se quede un tiempo más", aseguró la persona consultada.

En la reunión, varios integrantes del contingente, dejaron testimonios que demuestran la importancia del trabajo del cura. En este sentido, una trabajadora de una fábrica recuperada dejó en claro que la intervención del religioso fue determinante para mantener esta empresa en funcionamiento.

Desde hace algún tiempo, explicó un vecino, Cañada Rosquín vivió situaciones que enrarecieron el clima social. Una de ellas, fue el asesinato de la anciana Amanda Sánchez, producido el año pasado, que derivó en marchas y pedidos de justicia. En ese contexto, los vecinos valoran el "compromiso con la verdad y la justicia" de Capocetti.