Al cierre de la edición continuaba la reunión mantenida entre el Iapos y las asociaciones de Clínicas y Sanatorios, y de Anestesistas. Ayer, estos últimos aceptaron conversar con las otras partes para ver si se puede destrabar el paro que -desde el viernes- vienen realizando, motivo por el cual los afiliados del Iapos deben abonar las prácticas médicas de los anestesiólogos.
Uno de los puntos por definir -además de lo que reclaman los profesionales y quienes tienen a su cargo el convenio con la obra social- será quién reintegrará el dinero que debieron abonar en estos días aquellos afiliados que, por una urgencia, debieron ser atendidos por los anestesiólogos y pagar de sus bolsillos.
Por su parte, ATE envió un comunicado de prensa en el cual brinda su opinión sobre este conflicto. Al respecto, planteó que "el corte de los servicios a los afiliados al Iapos por parte de la `corporación de médicos anestesistas' ha puesto de manifiesto que, pese a varias décadas de democracia, existen sectores que aún se sienten con el privilegio de poder influir sobre la existencia y la vida de las personas, por el sólo hecho de no comprender que un gobierno legítimo y con el más amplio consenso no los privilegie en la atención de sus demandas".
Y agregó: "Además de gozar de ingresos que están por encima del resto de los profesionales y por supuesto de los trabajadores, pretenden tener un trato privilegiado. Esto pone de manifiesto la imprescindible necesidad de que el Estado ponga fin al sistema de generación de especialidades médicas".
En este sentido, opinó que "no puede ser la `Corporación de Anestesistas' la encargada de formar nuevos profesionales. Lo hacen luego de que la universidad pública los forma como médicos durante muchos años, con la idea de `limitar al máximo' la cantidad de profesionales, de modo de que exista poca oferta y por lo tanto mayor capacidad de chantaje para privilegiar su actividad. Ello resulta más absurdo aún, en un país con una cantidad de médicos que está muy por encima no sólo de la media mundial sino de lo aconsejable por la Organización Mundial de la Salud".
Por último, ATE invitó "a las autoridades a generar el debate respecto del modo de resolver en términos estructurales este problema, para que la democracia, los trabajadores y la sociedad no nos veamos chantajeados por este tipo de actitudes que sólo ven intereses individuales colocados muy por encima del resto de los trabajadores, la sociedad y aún de las otras especialidades".