En las últimas jornadas, el termómetro superó largamente los 40 grados. En medio de semejante calor, carribares y carros pancheros funcionan a pleno en distintos puntos de la ciudad todo el día.
Con altas temperaturas, el expendio de comida callejera se convierte en un foco especial de atención respecto de las medidas necesarias para la buena conservación de alimentos. En este sentido, el mantenimiento de las cadenas de frío, los vencimientos y la exposición indebida al sol o las temperaturas del medio ambiente son algunos de los aspectos más importantes a tener en cuenta por los numerosos consumidores que en verano comen en la calle.
En nuestra ciudad, son 35 los carribares habilitados por la Municipalidad, y 30 los carros pancheros, que funcionan -según lo establece la ordenanza que regula la comercialización de alimentos en la vía pública (1997)- fuera del perímetro comprendido por las calles Rivadavia, bulevar Gálvez, bulevar Pellegrini, Av. Freyre, J. J. Paso y Arturo Illia.
Actualmente, los controles oficiales sobre carribares están en manos (desde la década del 40) de dos jurisdicciones: municipal, quien otorga la habilitación (por seis meses renovables) y fija la ubicación; y provincial, responsable de garantizar la calidad de los alimentos, salubridad y sanidad de la infraestructura donde se elaboran, conservan y venden.
Si uno recorre la ciudad, podrá observar que son muchos los carribares que abren las 24 horas. "En verano viene mucha más gente. Con el cambio de horario el movimiento fuerte comienza recién a las 23. Pero durante todo el día vendemos hamburguesas y papas fritas", comentaron los dueños de un puesto en la Av. Costanera.
Para garantizar que los productos no se echen a perder, utilizan tres veces más de hielo que durante el resto del año: quince bolsas grandes por día. Enfrían de esta manera, porque no cuentan con electricidad.
Además, evitan tener el stock de productos cárnicos en las heladeras del carribar: "Cuando vemos que se están por terminar, vamos a buscar a nuestra casa y los traemos freezados. Hacemos tantos viajes como sea necesario", agregaban, mientras exhibían las fechas de vencimientos de panes y papas precocidas. En el caso de la verdura, es lavada con agua y lavandina o vinagre, para garantizar condiciones de higiene.
Aunque en su mayoría, los carros habilitados cumplen con las exigencias de la ordenanza municipal y las normativas del código alimentario argentino
En escenarios tan diversos, la conciencia ciudadana sobre el tema parece haber sedimentado en los últimos tiempos: "Nos preguntan las marcas de hamburguesas que usamos, nos piden ver en qué condiciones está la carne o nos solicitan el paquete de los panes, para chequear ellos mismos el vencimiento que figura en el paquete", comentaron en otro puesto de la costanera.
El subsecretario de Control Público municipal, Abog. Marcelo Toniollo, explicó que actualmente realizan operativos de rutina: las infracciones están dadas por ubicaciones incorrectas y problemas de limpieza. "Hacemos una tarea preventiva, advirtiéndoles que vuelvan al lugar asignado por la municipalidad. En el caso de la comida, si chequeamos posibles infracciones, decomisamos y damos intervención a la actual Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria, antes Bromatología, para que actúe", precisó.
El supervisor de inspección de ese organismo provincial, Juan Carlos Alfaro, expresó que la nueva gestión pretende, en un mediano plazo, "desglosar responsabilidades para que cada municipio y comuna tenga la facultad de controlar lo que actualmente monopoliza la provincia". Hasta tanto se forme al recurso humano y se adquiera el equipamiento necesario, se realizan operativos conjuntos con el gobierno local, certificando potabilidad del agua, utilización de infraestructura adecuada, higiene y equipos de frío.
Entre los principales puntos de la norma que reglamenta la comercialización de alimentos en carribares y pancheros, se destacan:
Recomendaciones
de la Agencia de Control Alimentario de la provincia:
Consumir
productos de lugares habilitados.
Chequear
que el personal que manipula alimentos cuente con indumentaria adecuada.
Corroborar
que se utilicen materiales descartables y agua potable.
Certificar
que los alimentos conserven la cadena de frío.