En medio de la creciente tensión irano-estadounidense
Agencia de Energía Atómica pide a Irán que coopere
La agencia internacional que controla el desarrollo de la energía atómica en el mundo quiere conocer a fondo sobre los experimentos de Irán con plutonio o el uso de centrifugadoras de tipo P1 y P2 para producir uranio enriquecido.

AFP

El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Mohamed ElBaradei, de visita en Teherán, instó a Irán a ser más cooperativo sobre su programa nuclear, dentro de un contexto de gran tensión irano-estadounidense por un presunto incidente naval.

En una conferencia de prensa en Teherán, ElBaradei dijo haber examinado con el director de la Agencia de la Energía Atómica iraní, Gholamreza Aghazadeh, "los medios de acelerar el ritmo de nuestra cooperación para aclarar todas las cuestiones pendientes antes de mi informe de marzo" ante el Consejo de gobernadores.

Irán y la Aiea llegaron a un acuerdo en agosto para aclarar los aspectos oscuros del programa nuclear iraní antes de finales de 2007, pero el director de la agencia onusiana dio a entender que quedaba mucho por hacer al respecto.

Refiriéndose a los temas pendientes, ElBaradei habló de "intercambios de puntos de vista amistosos y francos" con Aghazadeh, lo que traducido del lenguaje diplomático equivale a la existencia de desacuerdos persistentes.

Su interlocutor iraní dijo que habían sido unas "muy buenas y largas negociaciones" y aseguró que Teherán estaba "de acuerdo para dar informaciones de modo que (la Aiea) pueda presentar su informe definitivo en el mes de marzo".

Irán considera que su cooperación actual con la agencia es satisfactoria, por lo que exige que su caso quede a cargo de la Aiea y salga del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Esperamos que nuestro expediente vuelva ante la Aiea después del informe de marzo", afirmó Aghazadeh.

Sanciones

El Consejo de Seguridad exigió en tres ocasiones a Teherán que coopere con la Agencia y suspenda su enriquecimiento de uranio.

Varios países occidentales han insistido en el hecho de que si Irán no cooperaba, se exponía a un endurecimiento de las sanciones.

ElBaradei recordó que, en su precedente informe de noviembre, había enfatizado que si la Agencia "puede aclarar la naturaleza de las actividades nucleares pasadas y actuales (de Irán), podemos desactivar la confrontación entre Irán y el grupo 5+1".

Este grupo reúne a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) y Alemania.

La Aiea quiere tener más información sobre los experimentos con plutonio o el uso de centrifugadoras de tipo P1 y P2 para producir uranio enriquecido.

Este es el sexto viaje que ElBaradei hace a Teherán desde 2003.

Irán afirma perseguir una finalidad civil, pero varios países occidentales, abanderados por Estados Unidos, lo acusan de intentar dotarse de armas atómicas.

La visita a Irán de ElBaradei, de dos días, llega precedida por un incidente en el estrecho de Ormuz, en la desembocadura del Golfo Pérsico, entre lanchas iraníes y buques de guerra estadounidenses el pasado domingo.

Washington no ha descartado por ahora un recurso a la fuerza para obligarle a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, una sustancia que permite obtener combustible para las centrales nucleares y, al mismo tiempo, constituye la materia prima de las bombas atómicas.

Informe de inteligencia

La hipótesis de un ataque militar perdió fuerza en diciembre pasado después de que se hiciera público un informe de los servicios de inteligencia estadounidenses en el que se afirma que Irán suspendió en 2003 su programa nuclear militar.

Pero los occidentales consideran que esta estimación no merma el peligro que entraña la posibilidad de que Teherán siga enriqueciendo uranio.

Además, el incidente del domingo hizo resurgir el temor de un conflicto.

Estados Unidos protestó formalmente el jueves ante Irán por las maniobras "agresivas" de las embarcaciones iraníes, que la República Islámica calificó de control "de rutina".

Bush, en busca de negocios

La visita del presidente George W. Bush el domingo y lunes a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) busca reforzar las relaciones con un rico país petrolero en pleno desarrollo, cortejado por funcionarios, empresarios e industriales del armamento estadounidenses.

Las relaciones entre los dos países, que nunca han llegado a firmar un acuerdo de libre comercio, se deterioraron en 2006 después de que el congreso estadounidense forzara a DP World, empresa operadora del puerto de Dubai, a renunciar a la adquisición de seis puertos estadounidenses por razones de seguridad, pese a tener el respaldo del presidente Bush.

Pero Estados Unidos y los EAU se sobrepusieron a la crisis y paulatinamente estrecharon de nuevo relaciones. Las compañías estadounidenses buscan incrementar su presencia en el país del Golfo, presentado como un modelo de desarrollo económico en una región inestable.

Las compañías y fondos emiratíes pretenden aprovechar el maná derivado del fuerte incremento de los precios del petróleo para multiplicar sus inversiones en Estados Unidos, entrando especialmente en el Bolsa electrónica Nasdaq.

Uno de los emiratos que forman el país asiático, Abu Dhabi, anunció a finales de 2007 la adquisición, por 7.500 millones de dólares, del 4,9 % de Citygroup, el segundo mayor banco estadounidense por capitalización.

Los Emiratos son, además, el primer socio comercial de Estados Unidos en Medio Oriente. El intercambio comercial entre los dos países sobrepasó los 13.000 millones de dólares en 2006.