Esta semana se supo que algunos productores de Llambí Campbell y Campo Andino tienen serios problemas en sus lotes de girasol a causa de la intensa actividad de los loros. Tal es la dimensión de la plaga que se reportaron daños de hasta 70% y algunos potreros rendirán sólo 3 qq/ha. La desesperación, dicen, llevó a los damnificados a juntar firmas, aunque no está claro para entregar a quién. Al respecto la autoridad sanitaria fue contundente: el control es responsabilidad de cada productor y debiera haberse realizado antes de la siembra. Ahora ya es tarde.