Mercados y tendencias
Convergencia positiva para el maíz
Aunque casi no hay embarques para los próximos días, los exportadores siguen comprando maíz disponible y nuevo porque quieren estar preparados para cuando se abra el registro de exportaciones. Además del clima, hay factores estructurales que influyen para sostener el alza en los precios internacionales del cereal.

La sorpresa de la semana fue el salto de los precios del maíz disponible, que en lo que va del nuevo año se acomodaron por encima de los 400 pesos, la cifra que había servido como techo tácito durante 2007.

Lo que pasó aquí es simple. El debilitamiento que sufrió la pizarra durante noviembre, tras siete meses de tener cerrado el registro, se sumó a la firmeza de las posiciones de cosecha nueva mientras avanzaba la siembra. Esa combinación hizo que el premio por almacenar el físico llegara a 20 dólares. Con la pizarra en torno a 105 dólares (320/330 pesos) sobre los puertos de Rosario y el contrato abril del Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) en 127 dólares a comienzos de diciembre, se hizo escaso el interés de venta del físico.

Alerta: Seca

Desde entonces se acrecentó la preocupación por la falta de agua, lo que encendió una luz de alerta respecto a cuánto maíz comprometer frente a una campaña incierta. Además, las favorables perspectivas de precios internacionales indicaban que los valores locales debían reaccionar cuando se volvieran a abrir las exportaciones.

Esperar para tomar precio parecía la mejor alternativa y eso fue lo que muchos hicieron. Incluso, considerando un deterioro importante en los rindes, se comercializó no más del 20 por ciento de la campaña contra casi 30 por ciento del ciclo pasado.

La elección fue acertada. La tonelada de maíz puesta sobre los puertos de la zona de Rosario acumuló una suba superior al 30 por ciento y llegó a valer 440 pesos (142 dólares). En el mismo lapso, el futuro de cosecha subió sólo 16 por ciento (llegó 147 dólares). La noticia es buena: la convergencia entre las dos campañas se está dando en un escenario alcista.

Sostén

A futuro se observan distintos factores que darían más sostén a los precios: el mercado internacional sigue firme y los inversores están apostando a aumentar la participación de este producto en sus carteras. Además, la demanda internacional sigue firme y se recortan los stocks para el nuevo ciclo. En este contexto, sigue librándose la pelea por el área, lo que anticipa que el cereal no podrá quedarse dormido si quiere abastecer los usos que ya tiene comprometidos.

En el plano local también aparecen luces de esperanza. Aunque casi no hay embarques para los próximos días, los exportadores siguen comprando maíz disponible y nuevo porque quieren estar preparados para cuando se abra el registro. Por ahora acumulan cuatro millones de toneladas de la campaña 2007/2008, más los stocks que construyeron durante estos ocho meses sin poder vender afuera.

Difícil que el chancho chifle

Es difícil que se abra la exportación antes de que se embarque el trigo pendiente. Según datos oficiales, todavía quedan por cargar 5,4 millones de toneladas, volumen que podría salir dentro del plazo permitido (fines de febrero) sólo si el arribo de los buques se mantiene ágil.

La novedad es que, en las últimas semanas, la logística triguera estuvo mejorando. Como señal alentadora, la Secretaría de Agricultura retomó el hábito de informar los precios índices FOB de la nueva campaña, datos que servirán para fijar retenciones cuando vuelvan a hacerse negocios. Los maíces llegaron estresados a la etapa de floración y necesitan agua para salvar la campaña.

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