La industria textil se convirtió en 2007 en uno de los sectores que mayor valor agregó a las ventas externas, al exportar por un valor de 33 mil dólares por tonelada, muy por encima de los 400 dólares que promediaron los envíos del conjunto de los sectores económicos.
Favorecidos por una gran receptividad en Brasil, Italia y varios países de Oriente, los diseños "made in Argentina" se convirtieron en uno de los productos exportados con mayor valor agregado de la actividad industrial.
En los últimos cuatro años el sector creció exponencialmente y duplicó su nivel de actividad, impulsado por el aumento de la demanda externa.
Esto permitió sumar nuevos mercados para sus exportaciones y alcanzar la inédita cifra de 127 países que eligen los artículos argentinos por su calidad y diseño.
"Sólo el sector de indumentaria exportó 200 millones de dólares el año pasado", precisó a Télam el presidente de la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria y Afines, José Ignacio de Mendiguren.
Según estimaciones del sector, la venta de manufacturas textiles realizó un aporte de 13.800 millones de pesos al producto interno bruto (PIB), de los cuales unos 2.000 millones corresponden a exportaciones de toda la cadena.
A pesar del fuerte incremento de la producción, la capacidad instalada no sufrió modificaciones y permanece en torno a 80%, como consecuencia de las constantes inversiones que se realizaron en la actividad.
El titular de la Fundación Pro Tejer, Aldo Karagozian, estimó por su parte, a fines del año pasado, durante un contacto con Télam, que el crecimiento de la inversión durante 2007 se ubicó en el orden del 15% y 20%.
Como rasgo distintivo, "la Argentina, a diferencia del resto de los países de la región, tiene toda la cadena integrada: desde el agro, con la producción de algodón, hasta la confección de marcas", explicó el titular de la Fundación que aglutina a todos los rubros del sector.
Representantes de la cadena textil se reunirán los próximos días con autoridades del Ministerio de Economía con el objetivo de conocer las necesidades del sector y consensuar, bajo la tutela de la Secretaría de Industria, un programa de competitividad que dé mayor impulso a la actividad.
La reunión se enmarcará en la iniciativa que lleva a cabo Economía de conocer de boca de sus propios protagonistas la situación de las principales cadenas de valor y así diseñar entre el sector público y privado una estrategia para cada actividad.
Esta política comenzó el mes pasado con reuniones con las terminales y autopartistas y con el sector agroindustrial.
El grueso del proyecto de este eslabón de la cadena textil estará vinculado a medidas que alienten la formalidad del sector, donde el trabajo en negro llega en la actualidad a 78%
Otros puntos que urgen al sector son la necesidad de un mayor control sobre el comercio externo ilegal -a través del contrabando y la subfacturación de mercaderías-; la capacitación de la mano de obra y el abastecimiento de insumos básicos para la confección.
Sobre el último punto, cabe destacar que en 2007 el sector indumentaria transformó más 600 millones de dólares de insumos importados.
La consultora Ecolatina vaticinó que el menor dinamismo de la economía de Estados Unidos y los países desarrollados "impactará, casi exclusivamente, en el comercio de MOI (manufacturas de origen industrial), ya que las ventas externas de combustibles y energía dependen de las condiciones internas y la intensa demanda por productos primarios y MOA (manufacturas de origen agropecuario) garantiza su colocación en otros mercados".
"La poca diversificación de las exportaciones (la participación de productos primarios y MOA pasaron de 51 % en los primeros once meses de 2006 a 57 % en el mismo período de 2007) se traduce en importantes beneficios para el país", sostuvo Ecolatina.
La consultora puso de relieve que "el crecimiento de los precios de las principales commodities que exporta la Argentina no responde a efectos meramente transitorios sino a cambios estructurales de la demanda mundial".
En tal sentido, anticipó, "se espera que los elementos que impulsan el consumo de estos productos se mantengan en el mediano plazo e incluso se acentúen, generando nuevas alzas en las cotizaciones (se proyecta un 20 % adicional en 2008)".
Según Ecolatina, "otro factor relevante para la economía argentina es la debilidad sostenida del dólar".
"Si bien se espera una fuerte apreciación del tipo de cambio real con respecto a los Estados Unidos (en torno de 11 %), la pérdida de competitividad será menor (7 %), pues el fortalecimiento del euro y el real moderarán la pérdida de competitividad", dijo.