Santoro: "Federer es la perfección"
Para el tenista francés Fabrice Santoro, arrollado en la segunda ronda del Abierto de Australia por el suizo Roger Federer con parciales de 6-1, 6-2 y 6-0, el ideal tenístico lo encarna su verdugo, el mejor jugador del planeta.

De la redacción de El Litoral

"Todo era fácil para él. Se movía sumamente bien. Servía muy bien. No tenía problemas en jugar contra o con el viento a favor. Cuando quería tirar un paralelo, tiraba un paralelo; cuando quería jugar cruzado, jugaba cruzado. Cuando quería volear corto, voleaba corto. Para mí, eso es la perfección", dijo un admirado y extasiado Fabrice Santoro en la conferencia de prensa tras el choque que lo enfrentó con el suizo Roger Federer, que lo barrió de la cancha en tres sets y cediendo sólo tres juegos.

Palabra autorizada

A sus 35 años, Santoro, que cuenta con el récord de participaciones en Grand Slams (62), se ha encontrado con los mejores desde hace veinte años: Pete Sampras, Andre Agassi, Boris Becker, Stefan Edberg, Mats Wilander, Ivan Lendl, Jimmy Connors... Pero a sus ojos, el más grande es el helvético.

"Tiene semejante presencia física y semejante perfección técnica que no deja sitio para jugar, salvo fuera de la pista, pero está prohibido. No hay sitio para hacer aces porque devuelve todo. Tiene tiempo cuando ataca, tiene tiempo cuando defiende. Nunca tiene prisa. Cuando sube a la red, no hay espacio para superarlo. Además, se lo ve sumamente relajado, sereno", continuó el francés.

"Ha jugado las diez últimas finales de Grand Slam. Eso quiere decir que ha ganado los 62 últimos partidos que ha jugado en su parte del cuadro y que hay que estar en la otra parte para esperar algo. Son estadísticas que hablan solas", añadió.

De otro planeta

Este jueves, Santoro no tuvo la impresión de haber hecho un mal partido, pero el suizo estaba en otra dimensión. "Yo estaba bien físicamente, he sacado bien, pero francamente, él ha jugado perfecto. Intocable en ataque, en defensa, al servicio, en la devolución, yo no tenía soluciones. Al final, era un poco espectador, pues el tenis que practicaba era asombroso. He pasado más tiempo aplaudiendo que jugando porque hacía cosas increíbles", reconoció Santoro, y completó que "para alguien que no ha jugado desde hace seis semanas, lo hizo de manera perfecta", repitió el veterano.

Por mucho tiempo

Según el galo, el reinado de Roger no está cerca de tocar su fin. "Es un jugador fuera de lo normal y 2008 puede ser el año de todos los récords para él, pues ha progresado física y tenísticamente. Su motivación no ha cambiado, sabe que puede hacer caer todas las marcas del tenis. Para conseguirlo trabaja muy duro. No siente el cansancio, es muy decidido, y ése es el problema para sus rivales", finalizó un "enamorado" Santoro.