"4 MESES, 3 SEMANAS, 2 DIAS"
Notable historia personal en medio de la oscuridad
Decisión. La cinta del rumano Cristian Mungiu muestra la experiencia que atraviesan dos amigas cuando una de ellas decide abortar en el contexto del régimen comunista en Rumania. Foto: GENTILEZA PRODUCCIÓN

Una ciudad de árboles secos y paredes frías es mucho más que un cuadro desolado cuando se ofrece como la descripción de una época y, particularmente, de un momento angustiante en las vidas de dos chicas estudiantes universitarias. En ese marco hablan los silencios y no hacen falta las lágrimas para ver el llanto. Sin embargo la historia que cuenta la obra del rumano Cristian Mungiu, "4 meses, 3 semanas, 2 días" (4 luni, 3 saptamani si, 2 zile), no se preocupa sólo por reflejar el sistema social y político de un país regido por una dictadura -en este caso, la liderada por Nicolae Ceausescu en Rumania- a través de un micro mundo. Lo que logra más bien es exhibir de qué manera opera el régimen en las conciencias de sus personajes, y cómo cada uno de ellos se mantiene vivo en medio de estructuras burocráticas que devienen en relaciones sociales controladoras, agobiantes, perversas.

ARRIESGARSE

Las protagonistas son Gabita y Otilia, dos compañeras de cuarto que viven en un edificio estudiantil, donde las provistas de jabón y cigarrillos se obtienen en el mercado negro. Gabita está embarazada y ha decidido abortar. Por supuesto, la práctica deberá ser clandestina, es ilegal y está penada con prisión para quien lo ejecute y para quien coopere. Otilia se arriesga. Ayudará a su amiga, la acompañará, la cuidará y vivirá un día interminable. Conseguirá una habitación de hotel donde poder realizar el aborto, buscará al nefasto Sr. Bebe que lo practique, deberá negociar con él -una encarnación miserable del autoritarismo-, y recorrerá oscuras y temerarias calles, ya pasada la noche, para poder desprenderse del feto. También, un rato antes, soportará ser parte de una cena en la casa de su novio, donde alguien califica a su familia como "sencilla" por pertenecer al interior del país, menos ilustrado, menos industrial.

FRENTE AL PODER

Pese al miedo, siendo más responsable, haciéndose cargo de la situación, Otilia se enfrenta a una poderosa maquinaria que constantemente oprime y corrompe. Este rol -precisa y sensible interpretación de Anamaria Marinca- es constitutivo del planteo temático del filme que, alejado de cuestionamientos morales, presenta el despótico y humillante abandono que deben vivir estas jóvenes. Lo interesante, en este sentido, es el notable trabajo del director que apela en reiteradas escenas a la cámara fija -y en otras a la cámara en mano-, y de ese modo potencia los climas de tensión, las sensaciones de ahogo, las sombrías atmósferas y la impotencia contenida.

La película -ganadora de la Palma de Oro en la última edición de Cannes-, responde al proyecto Cuentos de la Era Dorada cuyo objetivo es historizar el comunismo en Rumania a través de relatos personales. En esa senda, la cinta no deviene en una mera y reflexiva mirada sobre el aborto en una sociedad totalitaria. Supera esa instancia, y habla de vínculos, sobre todo el de la amistad, habla de desafíos y habla de valentías que hacen posible pelear por el sentido de la vida.

"4 meses, 3 semanas, 2 días"

"4 luni, 3 saptamani si, 2 zile". Rumania, 2007. Dirección y guión: Cristian Mungiu. Producción: Oleg Mutu, Cristian Mungiu para Mobra Films. Producción ejecutiva: Florentina Onea. Dirección de fotografía: Oleg Mutu. Diseño de producción: Mihaela Poenaru. Edición: Dana Bunescu. Sonido: Titi Fleancu, Dana Bunescu, Cristian Tarnovo. Diseño de vestuario: Dana Istrate. Elenco: Anamaria Marinca, Laura Vasiliu, Vlad Ivanov, Alexandru Potocean, Ioan Spadaru. Duración: 113 minutos. Sólo apta para mayores de 18 años. Se proyecta en el América.

CUATRO PUNTOS: MUY BUENA

María L. Lelli