Alientan la iniciativa municipal anunciada recientemente
Santa Fe limpia depende del compromiso de todos
Ser responsables y cuidadosos de la limpieza de nuestra ciudad es la propuesta que alienta la Municipalidad santafesina. Pero requiere que cada uno de sus miembros colabore.

"A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar", cantábamos en el jardín cuando terminábamos de hacer nuestras actividades y teníamos que dejar la sala ordenada y limpia, antes de partir. Al igual que en nuestros hogares, donde también nos insistieron para que aprendiéramos hábitos de higiene personal y ambiental, además de normas de convivencia social, que -se supone- deberían servirnos para toda la vida.

Sin embargo, muchos santafesinos perdieron de vista aquellas enseñanzas de la infancia y muestran a diario indiferencia por los demás. No les importa molestar al vecino con su música alta, hacen oídos sordos ante el pedido de paso de una ambulancia o manejan imprudentemente sin preocuparles el prójimo.

Son múltiples las situaciones que podemos enumerar, pero, en este caso, el tema que nos preocupa es la falta de cuidado de la limpieza de la ciudad, una tarea que empieza por cada uno de nosotros, sus miembros. Sacar la basura fuera del horario de recolección, tirar desperdicios en la vereda o arrojarlos por la ventanilla del auto o el colectivo, o abandonar a su suerte escombros o restos de la poda hasta que pasen a juntarla son inconductas ciudadanas que vemos a diario y pueden ser revertidas.

El municipio santafesino lanzó recientemente su Programa de Limpieza Integral de la Ciudad, en el que participarán las empresas que tienen relación con el tema, Urbafe y Cliba, y sus dependencias específicas: Ambiente y Obras Públicas. Pero la Municipalidad insiste en hacer un "especial llamado a los vecinos, para que colaboren en el mantenimiento de la limpieza", de manera de disminuir las estadísticas locales: en diciembre se recolectaron unas 9.000 toneladas de residuos, y de ese total, casi el 13 % correspondió a minibasurales.

La iniciativa era necesaria en la ciudad, pero requiere el compromiso de todos, de manera que se respeten las normas básicas de convivencia. Puntualmente, éstas apuntarían a sacar los residuos domiciliarios a horario, bien envueltos para que no se derramen, y colocándolos frente a cada casa o donde esté estipulado en el barrio, entre otras pautas.

También se podría promover la voluntaria disposición final de los residuos de manera diferenciada, es decir, separando lo orgánico de lo no orgánico. Siguiendo el ejemplo de lo que ya están haciendo los vecinos en algunos barrios, la idea es comenzar todos a sacar en bolsas separadas las botellas de plástico (PET), los envases descartables y de aluminio, los tetra brik, las botellas de vidrio no retornables.

Con estas sencillas medidas, estaremos cuidando el medio ambiente, ya que evitaremos que miles de kilos de materiales recuperables vayan a parar al relleno sanitario.

Información y educación

El Lic. Carlos Zapata, subsecretario de Ambiente Municipal, explicó que para llevar adelante este programa es fundamental que los vecinos sepan en qué días y horarios pasan los camiones de las empresas Urbafe y Cliba por cada barrio, qué tipos de residuos recolectan, y cuándo hacen lo propio los operarios que tienen a cargo el barrido manual y levante de montones.

También recordó que la comunidad puede comunicarse los 365 días del año al teléfono de Emergencias Ambientales (457-1863), a través del cual puede solicitar el retiro de residuos en la vía pública de hasta 1 metro cúbico, o advertir cuando hay animales sueltos, abejas u otros insectos, entre otras cuestiones.

El Litoral también consultó la opinión sobre este tema a dos organizaciones no gubernamentales que trabajan en el tema del medio ambiente: la Fundación Hábitat & Desarrollo y el Centro de Protección a la Naturaleza.

El vicepresidente de la primera institución, Pablo Tabares, remarcó en primer término que "es destacable este esfuerzo del gobierno municipal porque demuestra una decisión política clara en cuanto al tema", al tiempo que aclaró respecto al rol de la sociedad en este proyecto que "ahora no habrá excusas para el vecino que siempre reclama y protesta; todos estamos en este proceso de participar".

Justificó esta iniciativa explicando que "no se trata de sólo un gesto, sino que es el principal desafío ambiental que tiene toda ciudad importante: realizar la correcta gestión de los residuos citadinos, tanto sólidos, como líquidos y gaseosos".

Compromiso de todos

Sin embargo, el vicepresidente de Hábitat & Desarrollo aclaró que "este proceso debe darse desde su origen (los domicilios, las industrias, el transporte, entre otros) hasta su disposición final, es decir, en un relleno sanitario. Pero el desafío máximo a resolver por el gobierno municipal es tener un relleno sanitario que cumpla con las buenas prácticas y cuente con la mejor tecnología. De esto se viene hablando, pero no hay una definición y no podemos hablar de una gestión correcta de los residuos sin tener un relleno sanitario acorde".

Todas estas medidas -concluyó Tabares- mejoran la calidad de vida de la población y reducen los gastos en salud que se requieren cuando enferma por esta causa. Pero también deben ir acompañadas por campañas de concientización y educación a la población, además de enfatizar un trabajo para que la ésta y las autoridades tomen conciencia en relación con la importancia del entorno natural de la ciudad, que provee recursos productivos y económicos que también influyen en la calidad de vida santafesina.

Por último, Carlos Manesi, presidente del Centro de Protección a la Naturaleza, opinó que "es importante para comenzar a concientizar a los santafesinos sobre las necesidades que tenemos, para que no olviden que vivimos en una sociedad y que no estamos solos en el mundo. Pero esto requiere trabajar este aspecto desde el punto de vista de la educación, para garantizar su éxito".

Y dio algunos ejemplos: "Tirar una botella de plástico (PET) a la calle puede llegar a ocasionar un problema de inundación muy grave, al tapar los desagües pluviales. Esto tenemos que revertirlo, pero también insistir, por ejemplo, en realizar la selección de la basura en nuestros hogares, propuesta que venimos promoviendo con otras instituciones en algunos barrios de la ciudad y a los que se sumarán otros".

Propuesta integradora

El tercer sábado de setiembre se celebra en las Américas el Día Interamericano de la Limpieza y Ciudadanía (Diadesol), bajo el lema "Limpieza tarea de todos".

La fecha busca sensibilizar a la sociedad civil acerca de la importancia de mantener limpios nuestras viviendas, ciudades, rutas y los lugares de recreo, evitando ensuciarlos y creando un ambiente sustentable para las próximas generaciones.

Es una iniciativa promovida por la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Aidis), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la Asociación Caribeña de Agua y Aguas Residuales (CWWA), la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (Iswa), la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA/Orpalc).

La propuesta plantea que el adecuado manejo de residuos sólidos domésticos, especiales y peligrosos es una necesidad impostergable, no sólo para prevenir las enfermedades y garantizar la limpieza de las ciudades y zonas rurales, sino también para fomentar el desarrollo humano en un ambiente digno y pleno de oportunidades. Por eso, el Diadesol es una iniciativa que busca contribuir con este desafío involucrando a toda la comunidad internacional.

Dicha iniciativa parte del convencimiento de que las ciudades, viviendas, los suelos y lugares de recreo de las Américas se mantienen limpios y se promueven ambientes saludables gracias a la participación concertada de la población, instituciones públicas y privadas, del sector empresarial y otros estamentos relevantes de la sociedad.

La misión de Diadesol es promover la reflexión y la acción acerca de la higiene, la salud y el hábitat urbano y rural limpio y saludable, a fin de contribuir con el desarrollo sostenible de nuestra región.

Sus objetivos estratégicos son los siguientes: instalar el Diadesol como fecha clave en las Américas para impulsar un proceso horizontal y descentralizado de sensibilización de la sociedad civil sobre la limpieza urbana y rural, el manejo de residuos sólidos domésticos, especiales y peligrosos, la prevención y el control de la contaminación de suelos, y su relación con la salud; fomentar un trabajo cooperativo y orgánico entre los socios de la iniciativa y otras instituciones relacionadas con el tema para la promoción del Diadesol; y desarrollar acciones sinérgicas y de gran impacto en la opinión pública, estableciendo pautas comunes sobre los instrumentos y estrategias a emplear para promover el Diadesol.