La pastera finlandesa Botnia reanudó anoche sus actividades en la planta de Fray Bentos tras haber estado 48 horas paralizada por una avería en una de sus calderas, al tiempo que insistió en que el derrame de ayer "fue de proporciones mínimas y no fue tóxico".
Así lo confirmó un vocero de la empresa finlandesa que agregó que el derrame de ayer se produjo durante el proceso de blanqueamiento de la pasta de celulosa con proporciones mínimas.
Según dijo, "200 toneladas de pasta de celulosa semilíquida se salieron del circuito debido a un caño que estaba averiado, lo que provocó un derrame que ocupó un diámetro de 20 metros cuadrados, pero que para nada fue de características tóxicas".
El vocero aclaró que la superficie ocupada por esta sustancia "estaba a 1.500 metros del Río Uruguay", por lo que las aguas del recurso hídrico compartido por Argentina y Uruguay estaban fuera de peligro.
Agregó que por la consistencia del producto, que -dijo- se asemejó a "algodón mojado pegado en el piso", era imposible que llegara al río y sostuvo que "los empleados que estaban cerca de la zona se pusieron a jugar con él como si fuera algodón, antes de comenzar a limpiar la zona".
"Anoche se encendieron las calderas y ahora se está preparando para poner en marcha la línea de fibra", afirmó el vocero de la empresa por la cual Argentina y Uruguay mantienen un diferendo diplomático.
Por otra parte, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, se declaró "horrorizado" por la tarjeta de control que implementaron los vecinos de Gualeguaychú, quienes aclararon que la iniciativa es para "optimizar el corte y evitar demoras" a la gente que necesita ir a la franja que va desde la interrupción de la ruta 136 hacia el puente General San Martín.
Gargano calificó como "una barbaridad" que exista ese control en ese tramo de 10 kilómetros. "Es como si yo me pusiera a emitir tarjetas acerca de quién puede entrar o no entrar por la calle Cuareim al ministerio de Exteriores", ironizó Gargano en declaraciones a medios uruguayos.
En diálogo con radio América, el ambientalista José Pouler restó impacto a la medida y explicó que es un "cartón" en el que consta el nombre completo del portador, su lugar de trabajo y la patente del coche que usa la persona que debe acceder a esta franja de 10 kilómetros.
El canciller uruguayo adelantó además que su gobierno remitirá una nota a la Corte de La Haya, en respuesta a un reclamo argentino por el cierre de la frontera ordenado por su país a fines de 2007.
Según dijo, "se acordó remitir a la Corte una nota en la que se dice que no es hábito" uruguayo cerrar la frontera y confirmó que ya se está trabajando en la dúplica que debe presentar su país ante La Haya antes del 29 de julio.