La semana transcurrió con la misma volatilidad a la que nos tiene acostumbrado el mercado de capitales global.
Las decisiones del gobierno de Bush aprobadas por el Congreso parece que lentamente pueden dar algo de sosiego a la incertidumbre reinante y las bajas de tasa de interés por parte de la FED en enero, sumadas a una potencial baja en marzo, podrían encauzar a este desbocado mercado.
Los quebrantos de entidades financieras ya alcanzan los u$s 245 mil millones en los Estados Unidos y debemos esperar balances de entidades europeas y asiáticas. Lo más seguro es que también allí veremos pérdidas en los estados contables.
Por esta causa, no podemos pensar que la actual crisis se termine pronto, pues la confianza en los bancos y la facilidad para acceder al crédito están seriamente dañadas.
Los indicadores económicos que comenzarán a salir a partir del comienzo de febrero nos darán la pauta acerca de si las medidas adoptadas ya comenzaron a dar señales de efectividad.
El mercado argentino sigue convulsionado por la crisis externa, por más que se nos diga que somos como una isla y que estamos ajenos a lo que acontezca en el hemisferio norte.
Toda la economía mundial está globalizada, por lo tanto es difícil escapar a los efectos directos o indirectos que puedan tener situaciones como recesión de la economía norteamericana, baja de la tasa de interés, depreciación del dólar, suba del precio del petróleo, etcétera. Son demasiado importantes estas variables como para que no las tengamos en cuenta.
El mercado de bonos doméstico parece haber reaccionado positivamente. Entre los factores que permitieron esto tenemos las expectativas de suba del dólar respecto del peso en 2008.
Si nos guiamos por la cotización del futuro del índice que publica el Rofex, vemos que la tasa de pase entre contado y futuro a un año es de apenas 4,80 % anual en pesos. Esta operación implica vender dólares al contado y comprar índice de dólar futuro a enero de 2009.
Por lo tanto, nos quedamos con pesos, con liquidez en pesos, a un costo bajo para pensar en colocarlos y cubiertos por la compra de futuro de índice. Existe el consenso entre varios analistas respecto de que la inflación en 2008 será menor a la de 2007, hablamos de la inflación medida por ellos, pues la del Indec se espera que se mantenga entre el 7 % y el 8 %.
Esta situación ha estimulado la compra de bonos en pesos que, vendidos en un año y descontado el costo del pase, seguramente retornarán tasas en dólares superiores al 10 % y en algún bono retrasado, mucho más.
Vemos que en un mes el Pro13 subió casi un 8 %; el Pre9, un 13 %, y alrededor de ese retorno, los demás.
El mercado de acciones sigue errático, pero listo a despegar apenas se serenen los ánimos, por lo que se recomienda estar atentos a la evolución de estos activos.
Creemos que es posible un recorrido alcista de los activos financieros acompañados por mejores noticias corporativas, principalmente desde el sector financiero norteamericano.
No dejamos de destacar al mercado de Cheque de Pago Diferido que no ha dejado de ser una interesante alternativa de inversión en el corto-mediano plazo y mostrando un aumento en su liquidez más que interesante. Asimismo, se ha comenzado nuevamente a colocar créditos puente, que también son alternativas muy interesantes por su rendimiento y plazo.
La asistencia de profesionales en el mercado de capitales es en este momento algo necesario para que se puedan invertir con mayor seguridad y tranquilidad nuestros excedentes financieros.