Para la presente campaña
Los costos de cosecha subirán 26%
La federación de contratistas rurales difundió sus precios para soja, maíz y girasol. Mientras los cultivos de grano grueso plantean, en la mayoría de los casos, interrogantes sobre sus rendimientos, el productor ya tiene algunas certezas de cara a la próxima cosecha.

Se sabe que si la recolección estará a cargo de un contratista, el costo de la prestación viene con un aumento de entre 24 y 26 por ciento en relación con la campaña pasada, de acuerdo con la estructura de costos elaborados por la Federación Argentina de contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma). El gasoil ha sido el insumo que más incidió en la suba de los precios orientativos, que fueron presentados entre el 18 y 19 de enero en Casilda (Santa Fe), durante el congreso nacional de la entidad.

A partir de los nuevos números, un productor que decida contratar la cosecha de un lote de soja que rinda 30 quintales tendrá que pagar 235,5 pesos por hectárea. Si la superficie es con maíz y el rinde ronda los 70 quintales, el costo será de 247 pesos por hectárea. Si el productor se hace cargo del acarreo del cereal, el costo tiene un descuento del 26 por ciento. En el caso de la soja, la merma llega al 21 por ciento.

Cálculo

"El modelo de cálculo es sobre un equipo compuesto por dos cosechadoras de 240 HP, con dos o tres tractores con tolvas autodescargables de 18 toneladas con báscula incorporada; una camioneta de apoyo logístico, una casilla para seis personas, un acoplado para gasoil y otro para agua y un taller rodante", explicó a La Voz del Campo Ricardo Garbers, del departamento Técnico y Económico de la federación.

Los costos elaborados por los contratistas toman como parámetro un plazo de seis años para el recambio de los equipos a un valor residual de 45 por ciento y una tasa del seis por ciento sobre la mitad del capital inmovilizado.

"Eso es lo que cuesta tener el equipo", precisó el técnico. El modelo está basado en un negocio que incluye 880 horas por año para cada vehículo. Esto significa que cada contratista debe hacer un mínimo por campaña de tres mil hectáreas por cosechadora. Para el técnico ya es obsoleta la estrategia de un equipo de cosecha por productor. "Es imposible de amortizar un equipo que sólo trabaja en cierta época del año", agregó.

El avance tecnológico evidenciado en los últimos años por la maquinaria agrícola hace que los plazos de renovación de equipos se vean reducidos, lo que obliga a los contratistas a seguir muy de cerca la ecuación de la actividad.

Según Garbers, es posible que para el año próximo la bitácora de costos incluya un período más corto de renovación de maquinaria, a cinco años. "De ello depende la eficiencia de nuestro trabajo", aclara.

Un poco de historia

Fundada como entidad de segundo grado en 1986, la Facma agrupa a siete asociaciones (Córdoba, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, Chaco y las santafesinas de Casilda y San Vicente), que congrega a un total de tres mil contratistas que hacen sus tareas desde Carmen de Patagones (sur de la provincia de Buenos Aires), hasta los límites con Bolivia, Paraguay y Brasil. Más allá de la estructura de la federación se calcula que en el país desarrollan su tarea más de 14 mil contratistas.

Alejandro Rollán