Bocanada de aire

La semana se cierra con algunas cuestiones rescatables para el campo, sobre todo de la provincia de Santa Fe. Como primera medida, asoma la actitud distinta del gobernador Binner quien, reunido en la casa rosada con la primera mandataria nacional, no sólo intercambió elogios de protocolo, sino que se trajo obras para el sur provincial, subrayó la necesidad de equiparar a los habitantes del norte de la provincia -"que siguen tomando agua con arsénico"-, destacó que Santa Fe coparticipa más de U$S 1.500 millones de los cuales poco vuelve; y hasta se permitió sugerirle al mismo Guillermo Moreno que la solución al problema de la carne no se gestiona desde su despacho.

No parece poca cosa para un gobierno que, más allá de estar gozando la primavera de los primeros meses de gestión, parece tener clara la importancia de la cadena productiva en el funcionamiento de esta provincia y -tal vez lo más importante- estar actuando en consecuencia con esa idea.

La ingerencia del Ministro de la Producción en el problema lechero trajo el aval que faltaba para reunir a los miembros de la cadena, ayudando también a centrar la atención en el eslabón comercializador, pocas veces presente en la discusión de fondo. En el momento más álgido de la discusión, con las plantas bloqueadas y los tamberos más firmes y unidos que nunca -algún día le reconocerán el trabajo a Roberto Socín y su gente-, los titubeos de la presidenta contrastaron con la firmeza y la decisión del gobierno provincial para tomar cartas en el asunto, sentarse a dialogar y encontrar una solución que si bien no es de fondo, trajo alivio para todas las partes en conflicto y abrió un compás de espera para buscar las tan necesarias políticas de fondo.

En el tema de la carne, el camino parece ser similar. Según expresó Bertero a la prensa, la función de la cadena radica en que cada eslabón deje de ganar todo lo que desea en orden a ese funcionamiento integral.

Para seguir trabajando en el ordenamiento del sector, estuvieron presentes funcionarios, dirigentes, empresarios de la carne y transportistas. El resultado fue la conformación del Consejo Económico del Sistema, quien diseñará un plan ganadero a nivel provincial.

Se sabe que desde la casa rosada se viene monitoreando a esta gestión que, hasta ahora, viene demostrando que se puede tener una buena relación con el poder central sin caer en la obsecuencia. La reaperetura parcial de las exportaciones de trigo y maíz parece respaldar esta aseveración.

Después de mucho tiempo, el campo respalda a un gobierno que sin anuncios altisonantes, quiere aplicar el sentido común. Es de esperar que el contexto se siga mostrando favorable para que la provincia recobre su importancia y ayude a devolver la dignidad del sector a nivel nacional.