Corresponsalía Rosario.- La sede del Ente Administrador del Puerto de Rosario (Enapro) sirvió como escenario para una reunión que mantuvieron ayer el secretario de Servicios Públicos de la provincia, Alejandro Boggiano, con dirigentes del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario y de la Unión Tranviaria Automotores (UTA), quienes habían solicitado el encuentro a las autoridades de la provincia para exponer algunas disidencias al proyecto de implementar el carné de conductor por puntos en Santa Fe.
El Sindicato de Peones de Taxis de Rosario y UTA, entre otras organizaciones, pretenden que cuando empiece a aplicarse este sistema no se sancionen las faltas leves a los conductores profesionales, que "en la mayoría de los casos son involuntarias". Los dirigentes alegan que esta metodología va a terminar perjudicando la fuente de trabajo.
Boggiano escuchó el planteo de los dirigentes sindicales, pero les aclaró que es muy difícil que la administración de Hermes Binner vaya a ceder, aunque esto no excluye que ambas partes continúen con las conversaciones. La iniciativa es autoría del ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, que la presentó en la Legislatura el año pasado cuando ocupaba una banca como diputado provincial. Actualmente, el proyecto del carné por puntos tiene media sanción en la Cámara baja y está previsto que se trate en las sesiones extraordinarias.
Desde el gobierno provincial señalaron que la implementación del carné por puntos es una medida que comenzará a aplicarse luego de la promulgación de la ley, pero que no prevé que se abra una instancia formal de ronda de consultas. Por eso, desde el gobierno provincial intentaron bajarle el tono a la reunión que se llevó adelante en Rosario, algo que quedó en evidencia al elegir al Enapro como lugar de encuentro y no la sede de la gobernación. Incluso, desde el gobierno se esforzaron en recalcar que la reunión la habían solicitado los dirigentes gremiales. La prioridad es evitar que la posible aplicación de esta iniciativa termine en una polémica o un conflicto gremial, como ocurrió en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El encuentro fue calificado tanto por Boggiano como por dirigentes de UTA y del Sindicato de Peones de Taxis como "muy positivo". Sin embargo, tras el encuentro el secretario de Servicios Públicos de la provincia fue claro: "No vemos la posibilidad de ninguna modificación. Además el tema se está manejando en las cámaras legislativas de la provincia".
Boggiano advirtió como punto "positivo" la coincidencia entre el gobierno provincial y los choferes de que "haya sanciones severas para los que cometan faltas graves". Pero las disidencias surgen con las faltas leves. Los dirigentes gremiales creen que la sanción de estas faltas puede terminar afectando o poner en peligro la fuente laboral de los conductores, por "errores que puedan cometer a causa de estar varias horas en la calle". El proyecto otorga cinco puntos por año de vigencia al carné de conductor y tipifica las faltas como leves, graves y muy graves, con pérdida de puntos por cada falta sancionada por el Juez de Faltas.
El funcionario destacó que los representantes del gremio de los taxistas "dejaron en claro que no están en contra de una normativa que aplique más sanciones contra los que cometen faltas de tránsito. Lo que plantearon es que quieren que se tenga alguna consideración en especial en el tema de la acumulación de faltas leves". Durante el encuentro se acordó que el viernes próximo los choferes remitirán a la Secretaría de Servicios Públicos provincial un documento en el que detallarán sus reparos puntuales al proyecto.
Horacio Boix, titular del Sindicato de Peones de Taxis, estimó que las negociaciones con la provincia "van a llegar a buen puerto. Tienen que entender que si se aplican sanciones sobre las faltas leves un chofer se queda sin trabajo en tres años", planteó.
"La realidad indica que en muchos casos un chofer de colectivo, un taxista o un camionero está expuesto a cometer una falta leve porque en muchos casos está con las manos en el volante entre diez y doce horas", destacó el dirigente.
La Asociación de Propietarios de Talleres Mecánicos hizo llegar una nota al ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, a propósito de sus declaraciones publicadas el pasado 29 de enero en El Litoral y adhiriendo a la preocupación expresada por el funcionario en orden a propiciar la seguridad vial.
Con la firma de Luis Ramallo y Norberto Gabutti, la entidad indica que viene trabajando desde el año 2000 en un proyecto para identificar a infractores que conducen vehículos, sugiriendo que se marque el carné de conductor por infracciones como cruzar semáforos en rojo y exceso de velocidad, entre otras.
La APTMA sugiere que, por cada tres "marcas", las autoridades estén habilitadas a suspender el carné por un tiempo determinado, y al llegar a las cinco, por un mínimo de seis meses o un año.
El sistema -cuyo estudio de viabilidad fue impulsado desde el Concejo Municipal- tiene, entre otras ventajas, la determinación inmediata para un inspector de los antecedentes del conductor y otorgará información a las compañías de seguros, a los efectos de establecer el costo de la cobertura.
De la Redacción de El Litoral