Gran bienvenida al flamante campeón continental
La apoteosis de Peñarol
Miles de ciudadanos marplatenses brindaron en la víspera una calurosa bienvenida de más de tres horas al plantel de básquetbol de la entidad de esa ciudad, que retornó desde México tras consagrarse campeón de la primera edición de la Liga de las Américas. Todo un hito, recibido como tal.

Agencia Télam/Redacción de El Litoral

Cientos de enfervorizados simpatizantes del club Peñarol de Mar del Plata recibieron al plantel que se consagró el domingo como primer campeón del Torneo de las Américas, competencia que reunió a equipos de todo el continente. Pasadas las 10 de la mañana, la rotonda de avenida Constitución y la autovía dos eran un hormiguero de seres humanos que deseaban tributarles el respeto y los honores que los jugadores y el cuerpo técnico del elenco costero merecían.

Los jugadores y los dirigentes -encabezados por el presidente de la entidad, Domingo Robles-, tras arribar desde Mexicali (norte de México) al aeropuerto de Ezeiza, abordaron un micro que los condujo hasta Mar del Plata. Por la mañana, pocos kilómetros antes de la rotonda de Constitución, todo el plantel dejó el micro que los trajo hasta la ciudad y abordó otro sin techo, con el que ingresó a Mar del Plata.

Qué fantástica...

A partir de ese momento comenzó la fiesta que, en forma de eufórica caravana, cruzó la ciudad hasta la sede del Club Peñarol. A paso de hombre, miles de hinchas a pie, en automóviles y camionetas siguieron al colectivo desde donde los jugadores participaban del festejo cantando, saltando y enarbolando banderas.

Así, a marcha lenta, recorrieron la avenida Constitución hasta la costa, mientras recibían aplausos y vivas de miles de marplatenses que salieron de sus casas o comercios al paso de la caravana.

Familias enteras, chicos y adolescentes, muchos luciendo la camiseta del flamante campeón continental o enarbolando banderas azules y blancas, permanecieron durante casi una hora frente al palacio comunal, vivando a los jugadores, mientras muchos turistas que pasaban por el lugar preguntaban cuál era el motivo del festejo.

Recibimiento oficial

El plantel, encabezado por su técnico Sergio Hernández, por Robles y otros dirigentes, fue recibido en el palacio comunal por el intendente Gustavo Pulti y otros funcionarios municipales, ante quienes exhibieron la copa ganada en México.

Tras ser felicitados y saludados por Pulti, los jugadores subieron al recinto del Concejo Deliberante y se asomaron al balcón que da sobre calle Hipólito Yrigoyen. Luciendo remeras negras con la inscripción "Campeones Final Tour 2008", todo el plantel bailó y saltó en el balcón al compás de los cánticos de la hinchada.

La mayoría de esos cánticos estuvo dirigida al tradicional rival, Quilmes, con estribillos como el que responde al mote de "Cebollita subcampeón", que le dedicó el conjunto "cervecero" cuando Peñarol perdió la final de la Liga Nacional de Básquetbol ante Boca Juniors.

Común unión

La mayoría de los jugadores, con una mezcla de emoción y euforia ante el cálido recibimiento, salió luego del palacio municipal con la Copa de la Liga de las Américas y se mezcló con los "hinchas", que se cansaron de sacarse fotos con ellos y con el trofeo, de abrazarlos y de ovacionarlos.

Luego de casi una hora de permanecer en la Municipalidad, los jugadores volvieron a abordar el micro y se trasladaron hasta la sede del club, donde el festejo continuó en la calle y, más tarde, en el gimnasio Américo Gutiérrez. Finalmente, alrededor de las 15.30, los integrantes del plantel se retiraron a sus domicilios, mientras los simpatizantes daban por terminado el festejo.

Hernández: "De lo más especial"

El entrenador del seleccionado argentino y de Peñarol de Mar del Plata, Sergio Santos Hernández, destacó que la obtención de la primera Liga de las Américas con el equipo bonaerense fue "uno de los momentos más especiales" de su vida, a pesar de la clasificación olímpica alcanzada previamente con el representativo nacional.

"Para mí es un orgullo tremendo ser parte de este logro histórico para Argentina. Como pocos en mi carrera. Cada cosa que uno consigue es importantísima y no porque sea el entrenador de la selección argentina los logros en un club son menores", enfatizó el "Oveja".

"Por el contrario -aclaró- nos costó mucho llegar a esto. Cuando un grupo sufre problemas, derrotas, críticas, ausencias y sigue trabajando, se hace más fuerte", describió.

Después, aclaró por qué reconoce este momento como uno de los más especiales de su vida. "Es así, aunque no lo crean. Desde que tomé la selección todo cuesta mucho más, todo es más pesado. Y sentía la necesidad de conseguir algo para demostrarme que seguía siendo el mismo. Esperaba muy ansioso esta Liga de las Américas", puntualizó.

A muchos hinchas les hizo recordar este suceso lo vivido en 1994, cuando Peñarol se consagró campeón de la Liga Nacional de Básquetbol y al regresar de La Pampa tras jugar con Independiente de General Pico, se produjo una caravana de la alegría similar a la de ayer. El técnico de entonces era Néstor "Che" García.

Camino al éxito

Para consagrarse campeón, Peñarol jugó los partidos que se detallan a continuación. Ante Liceo Mixto de Chile (95-76); Libertad de Sunchales (69-64); Universo de Brasil (84-67); Defensor Sporting de Uruguay (95-98 como visitante); Defensor Sporting (98-74 como local); Defensor Sporting (77-68 como local). Cuadrangular final: ante Miami Tropics de Estados Unidos (94-77); contra Minas de Brasil (97-85); ante Soles de México (79-84).