Agencia EFE
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en el Círculo Polar Ártico, quedó oficialmente inaugurada el martes último en una ceremonia en la que se depositaron 100 millones de simientes procedentes de un centenar de países de todo el mundo.
El proyecto, impulsado por el gobierno noruego, el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos y el Banco Genético Nórdico, permite la creación de un depósito seguro de duplicados de semillas de cultivos alimentarios, asegurando su supervivencia frente a fenómenos como el cambio climático y catástrofes naturales.
Situada cerca de Longyearbyen, en una isla del archipiélago noruego de Svalbard, la bóveda, bautizada como "del fin del mundo" o "Arca de Noé", ha sido excavada en una montaña de piedra arenisca, a 130 metros sobre el nivel del mar, impermeable a la actividad volcánica, los terremotos, la radiación y las crecidas marítimas.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, y la premio Nobel de la Paz 2004, la activista keniana Wangari Maathai, fueron los encargados de colocar en su interior las primeras semillas, variedades de arroz de 104 países.
En la ceremonia, a la que acudió el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, Stoltenberg calificó la instalación de "bloque fundamental de la civilización humana", mientras que el director del Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos, Cary Fowler, habló del recurso "más potente" para afrontar amenazas como el cambio climático o los déficits de energía, alimentos y agua.
La bóveda acogerá inicialmente 268.000 muestras distintas de semillas -de una capacidad total de 4,5 millones de muestras y unos 2.000 millones de simientes-, que han sido guardadas en paquetes sellados dentro de cajas cerradas herméticamente en cada una de las tres habitaciones en que se divide la cámara acorazada, situada al final de un corredor de 125 metros.
Las semillas permanecerán almacenadas a una temperatura de -18 ° Celsius, lo que garantiza una baja actividad metabólica y un perfecto estado de conservación durante siglos; en caso de fallo eléctrico, el "permafrost" ártico (capa permanentemente helada) del exterior actuaría como refrigerante natural.
Veinte instituciones de todo el mundo han enviado muestras para participar en el proyecto, entre ellas, el mexicano Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el colombiano Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat) y el Centro Internacional de la Papa (CIP) de Perú.
La bóveda acogerá semillas de cerca de noventa cultivos como la alfalfa, espárrago, judía, cebada, albahaca, acelga, zanahoria, lenteja, tomate, cebolla, patata, guisante, espinaca, trigo y arroz.
Se trata de variedades poco frecuentes o tipos tradicionales producidos en países en desarrollo, excluyendo árboles frutales y plantas medicinales, así como organismos genéticamente modificados.
Sólo en caso de que todas las fuentes de semillas de ese tipo hayan sido destruidas o se hayan agotado podrán ser extraídas del almacén, a no ser que los países donantes -que son los propietarios de las simientes- así lo requieran.
El gobierno noruego ha asumido la construcción de la instalación, presupuestada en unos 50 millones de coronas noruegas (6,4 millones de euros; 9,4 millones de dólares), mientras que el transporte de las semillas y el mantenimiento futuro de la bóveda correrán a cargo del Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos.
El considerado depósito de semillas de cultivos alimentarios más completo del mundo cuenta con las máximas medidas de seguridad, y su techo y entrada han sido decorados por artistas noruegos con acero, y espejos, de modo que en verano refleje la luz polar y en invierno adquiera un tono verde turquesa y blanco, haciéndolo visible a cientos de metros de distancia.
Declinación
Actualmente existen más de 200.000 variedades de arroz o de trigo, pero esta diversidad está desapareciendo con rapidez, debido a las enfermedades, el cambio climático o las actividades del hombre. A modo de ejemplo, baste decir que en 1949 en China, los granjeros veían crecer más de 10.000 variedades de trigo. Veinte años después, quedaban solamente unas mil.
He aquí algunas cifras claves sobre el "Arca de Noé vegetal" inaugurada en el archipiélago noruego de Svalbard, en pleno corazón del Ártico.
* A 18 grados centígrados bajo cero -temperatura constante- están las tres cámaras frías destinadas a almacenar las semillas. Inclusive en el caso de que se produzca un desperfecto en los sistemas de enfriamiento, el medioambiente de Svalbard garantiza una temperatura máxima de tres grados centígrados bajo cero.
* No hay ninguna persona, es decir "cero", dentro del "Arca de Noé vegetal", pues las instalaciones están vigiladas a distancia gracias a detectores de presencia y cámaras.
* Hay que atravesar cuatro puertas blindadas y reforzadas antes de llegar a los cultivos. Su apertura se hace con la ayuda de una llave electrónica.
* Doce es el número de especies vegetales que representan lo esencial de la alimentación humana. Una especie puede contar con varias decenas, cientos o inclusive miles de variedades.
* 130 metros es la altitud a la cual está la reserva de semillas, al amparo de una elevación del nivel del mar en caso de un deshielo masivo de los glaciares debido al calentamiento del planeta.
* 1.400 son los bancos de genes que existen en el mundo entero, algunos de los cuales contienen una sola muestra, mientras que los más importantes albergan 500.000 muestras.
* 20.000 son los años que las semillas de sorgo, una planta de forraje, pueden conservar su fertilidad, una vez colocadas en las cámaras frías de Svalbard. La cifra se reduce a tan sólo 55 años para los granos de girasol.
* 200.000 son las variedades estimadas de arroz o de trigo que existen en la Tierra. Para el cacahuete, la cifra es bastante más "modesta" y es de 15.000 variedades.
* 268.000 es el número de muestras -todas con variedades diferentes- que ya estaban almacenadas en el interior de la reserva de semillas en el día de su inauguración.
* 4,5 millones de muestras pueden ser almacenadas en la reserva de semillas, es decir más del doble de las ya existentes.
* 6 millones de euros costó la construcción de la reserva, que pagó íntegramente el gobierno de Noruega.
* 2.000 millones de granos, podrán, al final, almacenarse en el "Arca de Noé vegetal", a razón de varios cientos de granos por cada muestra.